14 de febrero de 2014 15:30 PM
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Reactivan el proyecto “Gran Hermano” de la pesca

La Disposición 1/11 fijó como fecha límite el 1 de marzo de 2011 para que todos los buques fresqueros y congeladores tuviesen instalado el sistema de monitoreo por cámaras de video. En el caso de los tangoneros y poteros debían hacerlo un mes más tarde. La norma llevó la firma de Norberto Yauhar, cuando se […]

La Disposición 1/11 fijó como fecha límite el 1 de marzo de 2011 para que todos los buques fresqueros y congeladores tuviesen instalado el sistema de monitoreo por cámaras de video. En el caso de los tangoneros y poteros debían hacerlo un mes más tarde. La norma llevó la firma de Norberto Yauhar, cuando se desempeñaba como subsecretario de Pesca. La aplicación fue pospuesta una y otra vez, cayendo en el olvido hasta el día de ayer cuando Miguel Bustamante emitió, desde la Subsecretaría, un comunicado en el que informó sobre una reunión mantenida con el Centro Desarrollo y Pesca Sustentable –CEDEPESCA-, en la que le propusieron reactivar el proyecto de fiscalización a través de cámaras a bordo. El funcionario hizo explícito su apoyo a la iniciativa, la cual se pondría en práctica durante el corriente año.

“CEDEPESCA presentó una propuesta referida al modo de recolección de las imágenes capturadas para avanzar en la implementación del sistema, que adopta como modelo un proyecto que se encuentra en ejecución en Canadá, reduciendo el números de horas de video a cotejar con los distintos elementos que forman parte de la fiscalización pesquera como el parte de pesca electrónico, el parte de pesca final y el acta de descarga”. La idea original se volvió de imposible ejecución, toda vez que demandaba la generación de un plantel muy numeroso de personal abocado a revisar filmaciones de cada marea, de cada barco con imágenes tomadas durante las 24 horas del día.

Bustamante comunicó que “con el entrecruzamiento de datos de los distintos controles, unidos a los resultados estadísticos que forman parte de una reciente publicación elaborada desde la Subsecretaría de Pesca de los últimos 100 años, dividido por zonas, por buques y por pesquerías, entendemos que la colaboración de CEDEPESCA en esta propuesta es importante para que en el trascurso de este año, tal como queremos, podamos implementar el nuevo sistema de control pesquero a través de cámaras a bordo”.

La ONG presidida por el ex funcionario del gobierno de la Alianza, Ernesto Godelman y la Subsecretaría de Pesca de la Nación sostienen que “el sistema de cámaras a bordo prevé que desde los organismos de control se pueda acceder en tiempo real a las actividades que se desarrollan en los buques pesqueros, pudiendo cotejarlo con los datos posteriores, observando el correcto manejo de las artes de pesca, como así también, el cuidado del medioambiente marino”.

Todo suena maravilloso pero resulta difícil imaginar quién le pondrá el cascabel al gato. Las artes selectivas reglamentarias Dejupa para la captura de merluza y Disela para el langostino, no son usadas por los armadores. Si realmente se controlara y sancionara a quienes pesquen sin ellas, debería multarse a casi la totalidad de la flota. Lo mismo podría ocurrir con el descarte de juveniles. Siempre es alentador que se impulsen medidas tendientes a lograr la sustentabilidad de los recursos pero el Estado debería antes sincerar algunas situaciones para que dichas medidas no queden en una mera expresión de deseos.

ANTECEDENTES

El primer intento de utilizar el sistema de cámaras a bordo se llevó a cabo en 2010, cuando se instaló en un reducido número de barcos fresqueros. El barco “Leal” fue el primero en ser parte de esta prueba piloto del uso de “Dispositivos del Sistema Integrado de Control” previsto en la Disposición 206/10 que quedó en la nada. Se le colocaron dos cámaras, una exterior y otra interior. Con la primera se buscaba registrar todo lo que ocurría en la cubierta y con la interior, observar las especies que ingresan a la bodega”.

En aquel entonces el valor del sistema se calculaba entre cinco y seis mil dólares por barco, que corrían por cuenta de los armadores, como así también el mantenimiento. Sin contar entonces con ningún dispositivo especial para proteger las cámaras de las inclemencias climáticas y la corrosión propia de ambientes salitrosos, se estimaba baja la vida útil de las cámaras, de dudosa calidad.

En 2010 estaba previsto que fueran 10 los buques en los que se instalaría este sistema de control; pero nunca se supo qué pasó con esas cámaras. Está claro que el sistema ideado por Yauhar era poco eficiente pero nada se sabe sobre la durabilidad física de las cámaras, otro de los problemas que el pretencioso sistema deberá sortear.

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Fuente: Revista Puerto - Mar del Plata

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