17 de febrero de 2014 15:40 PM
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Brasileña Marfrig pide cambio de reglas para mantener un frigorífico en el país

Después de que la devaluación le devolviera parte de la rentabilidad perdida al negocio exportador de carne y de que el gobierno nacional se comprometiera a liberar las ventas externas trabadas a cambio de que el producto baje en le mercado local, la firma brasileña Marfrig dijo que podría retomar actividades en su planta santafesina de la localidad de Hughes.

Las operaciones en el frigorífico dedicado a la exportación, que emplea a unas 500 personas, permanecen suspendidas desde la semana pasada, después de que se cumpliera el período de receso por vacaciones. Marfrig había anunciado entonces que las tareas no se retomarían por, al menos, dos meses.
Pero en una reunión en el Ministerio de la Producción de Santa Fe, ?la empresa manifestó que está dispuesta a vender si es que aparece un comprador y también evaluar continuar con la actividad en tanto se cambien algunas medidas que hacen a la política ganadera y de la industria a nivel nacional. Si se modifican algunas cuestiones, podrían seguir?, informó el ministro provincial de Trabajo y Seguridad Social, Julio Genesini, según reprodujo el diario La Capital. Del encuentro participaron empresarios de Marfrig Group, los trabajadores y distintos diputados nacionales que se comprometieron a gestionar los pedidos al gobierno nacional.
El frigorífico mantiene el pago del llamado régimen de garantía horaria, que significa el 60% del sueldo.
?Además, los empresarios reclaman una deuda que tiene el gobierno nacional en concepto de reintegro de IVA de exportación, que es una cifra de más de 9 millones de dólares?, indicó Genesini.
Marfrig mantiene suspendidas sus operaciones en otra planta exportadora, Estancias del Sur, en la provincia de Córdoba. Una de las alternativas que se baraja para esta planta es la venta, y quien podría hacerse cargo es Juan Carlos Grimaldi, un histórico del sector, dueño de los frigoríficos Logros y Vare.
Las exportaciones representaron en 2013 apenas el 7% de la producción de carne nacional. Costos que tornaron a la actividad poco competitiva puertas afuera se suman a un esquema de retenciones del 15% y a controles a las empresas vendedoras con la contraparte de dejar carne barata en el mercado local.
Marfrig comenzó a operar en la Argentina en 2006, cuando compró la planta de Hughes. Así inició una expansión que la llevó a quedarse con la marca Paty, ahora en manos de BRF, y operar ocho plantas, de las cuales hoy mantiene operativa sólo una, en Villa Mercedes, San Luis.

Fuente: El Cronista Comercial

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