19 de febrero de 2014 15:43 PM
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Soja: con las lluvias llegan las enfermedades

Según el ingeniero Marcelo Carmona, de la Fauba, las precipitaciones son el principal parámetro a considerar para decidir el uso de fungicida. Las enfermedades de fin de ciclo son responsables de pérdidas promedio del 10 al 30% de los rendimientos.

 En muchos campos la soja ha ingresado en estadios reproductivos (R3) acompañada por lluvias de variada intensidad. Y si bien las precipitaciones son beneficiosas, también acarrean factores reductores de los rendimientos, como las enfermedades.

Ante esta situación, la firma Spraytec organizó dos talleres para renovar conceptos sobre manejo de enfermedades de fin de ciclo y nutrición foliar en el período crítico del cultivo. Participaron de estas jornadas más de 200 asistentes entre productores y técnicos.

Según explicó el profesor titular ingeniero agrónomo Marcelo Carmona, de la Fauba, “las enfermedades de fin de ciclo (EFC) son responsables de pérdidas promedio del 10 al 30% de los rendimientos si no se las controla adecuadamente. Los hongos que las producen están en las plantas desde la floración pero no generan daños visibles (por lo tanto no existen umbrales visuales que indiquen una aplicación). Cuando éstas llegan a R6 y R7 y se aprecian los síntomas, ya es tarde para el uso de fungicida. En el 80% de los casos estudiados durante más de 10 años, la lluvia es el factor principal que determina el uso o no de fungicidas”.

Incrementos significativos de rendimiento en el cultivo de soja en respuesta a la aplicación de fungicidas para el control de las EFC, están fuertemente asociados a la cantidad de precipitaciones pluviales ocurridas entre los estados fenológicos de R3 y R5, independientemente del momento de aplicación. A modo de ejemplo, si llueven más de 100 milímetros entre R3 y R5 seguramente se estará ante una epidemia severa de enfermedades de fin de ciclo: “Con más de 40 milímetros caídos en R3 la severidad de las EFC será moderada”, sostuvo.

“Ya es sabido el efecto que logran los fungicidas que contienen mezclas de triazoles con estrobilurinas, pero la novedad es que se puede complementar mezclándolos con productos que contengan fosfitos. Los fosfitos vienen a cumplir funciones que los fungicidas no pueden hacer (movilidad hacia las raíces, aumento de defensas naturales contra hongos y bacterias, etcétera). Los fosfitos son sales derivadas del ácido fosforoso, combinadas con diferentes cationes que presentan alta movilidad en las plantas vía floema y xilema, llegando a las raíces. Son considerados biopesticidas que aumentan las defensas de la planta a partir de incrementar sus mecanismos de defensa. Favorecen la producción de fitoalexinas y proteínas relacionadas con la patogénesis. Las fitolexinas son sustancias producidas por las células de las plantas que ayudan a limitar la acción de los patógenos. Tienen efecto fungicida directo en Omycetes, atacan las bacterias y son excelentes para tratar Mildiu en soja o Albugo en girasol. Actualmente se está evaluando la aplicación de fosfitos en semilla, y en el primer año se han obtenido excelentes resultados en el manejo de muerte súbita y patógenos habitantes del suelo como Pythium, Macrophomina y Phytophthora”, explicó.

Por último, el ingeniero Carmona explicó que se están llevando a cabo investigaciones conjuntas entre la Fauba y Sprayec para determinar el efecto del glifosato sobre la posible disminución de fitoalexinas en las plantas y el aporte que harían los fosfitos de manganeso en ese escenario de disminución de defensas vegetales.

Propuesta

A su turno el ingeniero agrónomo Juan Pablo Cristófalo, integrante del equipo de servicio técnico de Spraytec, explicó que los productos contienen fosfitos, nutrientes y cuentan con una innovadora fórmula de tecnología de aplicación incorporada que permite reducir o evitar el uso de auxiliares de aplicación. Todos los productos son compatibles con los herbicidas, fungicidas e insecticidas disponibles hoy en el mercado.

Con respecto a la situación de los cultivos de soja a finales de enero, recomendó el uso de fitoestimulante Cubo junto a los fungicidas: “Con las lluvias que cayeron esta semana en casi todo el país se hace necesario al menos una aplicación de fungicida para controlar EFC. Recomendamos aplicarlo junto al fitoestimulante Cubo, que contribuirá en la acción contra los patógenos y le aportará a las plantas nutrientes vitales para obtener un excedente en los rindes. En más de 20 ensayos realizados en todo el país, y sumando la experiencia de productores en las últimas dos campañas, una aplicación de Cubo puede generar incremento en los rindes cercanos a los 300 kilogramos extra”, afirmó.

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Fuente: Agromeat

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