22 de febrero de 2014 11:43 AM
Imprimir

Frigorífico uruguayo importa menudencia vacuna de Australia

URUGUAY : Ante la falta de mollejas bovina, un frigorífico decidió importarla desde Australia, algo inusual para un fuerte productor cárnico como es Uruguay. De todas maneras, por el momento no hay margen para importar cortes de carne.

La reducción de la faena de bovinos en Uruguay y precios más competitivos en el exterior, provocaron que un frigorífico exportador (que maneja gran parte del mercado interno) importe mollejas desde Australia, algo inédito.

El mercado uruguayo es un gran consumidor de mollejas bovinas, lo que hace que la industria frigorífica no exporte el producto, aunque eventualmente, puede darse que alguno haya colocado muestras en China: hoy el principal comprador de menudencias para la industria cárnica uruguaya.

En países como Argentina, Uruguay y Paraguay, las mollejas -que son una glándula del vacuno- forman parte del asado e incluso es un producto muy usado por la alta gastronomía, pues permite una variada gama de preparaciones.

Con una faena semanal que no supera las 35.000 reses bovinas y con tan sólo 150 gramos de mollejas por animal (aproximadamente), la oferta se achicó bastante, porque comparando con el año pasado a esta altura del año la industrialización de bovinos superaba largamente las 45.000 reses semanales.

Con una faena anual de 2 millones de reses bovinas, el mercado interno consume 13.300 kilos de mollejas al año; es un producto muy buscado pese a que siempre fue caro.

La empresa uruguaya que ya importa mollejas de Australia, trae medio contenedor y por el momento descarta importar carne bovina para volcarla al abasto.

Es que hoy, cortes como la colita de cuadril o los asados, son muy bien colocados en China y otros destinos por los exportadores australianos y no es competitiva la importación desde Uruguay. Por otro lado, la única opción que tienen los frigoríficos es importar esos cortes y volcarlos al mercado interno (no se pueden reexportar).

Australia es un país libre de aftosa sin vacunación y posee un status sanitario que está un peldaño más arriba que el de Uruguay, lo que posibilita el ingreso de menudencias. Por otro lado, el grueso de la producción de carne se hace a pasto como en Uruguay.

De hecho, los frigoríficos uruguayos compiten con éxito en muchos mercados con la carne australiana, pero el hecho de ser un país libre de aftosa sin vacunación, le posibilita exportar a nichos hoy cerrados para Uruguay -como es el caso de Japón- y principalmente cortes con hueso (a la mayoría, Uruguay exporta desosado).

Estados Unidos.

Por otro lado, según un sondeo realizado por El País a nivel de la industria frigorífica, hay varias empresas interesadas en traer mollejas de Estados Unidos y hay algunas que ya presentaron solicitudes de importación de este producto.

El ingreso de mollejas bovinas a Uruguay no es nuevo. Años atrás ya estuvieron ingresando mollejas estadounidenses y fueron volcadas al abasto, pero Uruguay cerró el mercado tras la aparición de un caso de vaca loca en Estados Unidos (en diciembre de 2003) y recientemente el Ministerio de Ganadería terminó un nuevo análisis de riesgo para el producto. Incluso, en el marco del envío del primer contenedor de carne ovina al mercado americano, la embajadora Julissa Reynoso dijo en su oratoria ante el ministro de Ganadería Tabaré Aguerre, que esperaba una pronta aprobación del ingreso de mollejas y carnes (bovinas y aviares). Así, Uruguay reconocerá el status sanitario de Estados Unidos, como ese país reconoce el uruguayo.

Fuentes de la industria dijeron a El País que hay malestar a nivel de algunos exportadores estadounidenses con los que hacen negocios, por la demora que está generando el MGAP en la decisión de admitir el ingreso de mollejas bovinas desde Estados Unidos.

Cortes.

Por otra parte, el ingreso de carne bovina desde Brasil no está cortado.

Si bien el año pasado varios frigoríficos exportadores, ante la baja oferta de ganado gordo, estuvieron importando carne sin hueso y envasada al vacío para volcarlas al mercado interno, hoy una planta exportadora pero con fuerte presencia en el rubro del chacinado, está trayendo delanteros bovinos para industria desde Frigorífico Silva (Río Grande do Sul).

Esta empresa brasileña es la que estuvo aportando el año pasado -incluso a un fuerte distribuidor de carne bovina en el abasto- cortes Angus y Hereford de altísima calidad, envasados al vacío, que se volcaron al mercado interno y tuvieron una fuerte aceptación de parte de los uruguayos.

China es un fuerte importador mundial

China sigue manteniendo su liderazgo en la importación de menudencias bovinas y ovinas, pasando a ocupar el lugar de Rusia años atrás.

Hasta el pasado viernes 15, según los datos estadísticos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), los frigoríficos uruguayos exportaron 2.728 toneladas peso embarque por un monto de US$ 8.946.000. Buena parte de la exportación en este rubro tuvo por destino el mercado chino, aunque también se hicieron algunos negocios puntuales con hígados y lenguas en Rusia.

Uruguay no es el único exportador a ese mercado, también lo hacen -ingresando a través de Hong Kong- los frigoríficos brasileños, pero el gran jugador es Australia.

En este caso, las empresas cárnicas tienen una serie de ventajas que las favorecen en la competencia con los frigoríficos uruguayos; tienen menores costos de flete, porque están más cerca y colocan mayores volúmenes.

En cortes cárnicos sucede lo mismo, pero los australianos tienen aún ventajas mayores, porque el status sanitario le permite entrar en China con cortes de alta calidad, cuando el grueso de las exportaciones desde Uruguay se hacen con cortes para industria y menudencias.

Varios analistas mundiales pronostican que China se mantendrá fuerte a futuro en la demanda de cortes cárnicos y menudencias, porque la gente gasta más en ellos.

Fuente: El Pais

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *