27 de febrero de 2014 23:52 PM
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Novillo Mercosur: cambios de reglas en la Argentina

Con el freno a los ROEs y la indefinición del esquema de barata, la demanda de la categoría para exportación está limitada. Los barcos salen casi sin carne en momentos en que se registra el pico habitual de demanda en Europa para Pascuas.

En los últimos díez días, el precio del novillo en Brasil, por kilo en gancho, aumentó 9 centavos de dólar (3%); en Uruguay, lo hizo en 2 centavos (menos del 1%) y en la Argentina, 16 centavos (4%) para los exportadores y 15 centavos (7%) para los productores, según la metodología de cálculo de Valor Carne. Sólo en Paraguay, que venía con precios firmes desde principios de año a causa de la oferta restringida, la cotización cayó 20 centavos (6%) para los novillos tipo Chile y 15 centavos (5%) para los novillos tipo Rusia.

En Brasil, se observó un incremento del novillo en reales del 2,4% que, unido a una revaluación del real del 0,4% – pasó de BRL2,40 a BRL2,392-  resultó en un aumento del 2,8% en dólares. La oferta sigue retraída por la ola de calor y los frigoríficos, que vienen operando por debajo de sus intenciones, están procurando subir su nivel de actividad.

En Uruguay, la faena se mantuvo muy estable en un promedio de 37 mil cabezas semanales, 3, 8% por debajo de las tres semanas precedentes. En este contexto, los precios de la hacienda vienen acumulando aumentos desde el 10 de enero.

Finalmente, en Paraguay comenzó a aumentar la oferta de animales para faena, que había estado restringida por cuestiones climáticas y por la campaña de vacunación antiaftosa.

Casi sin operaciones

En la Argentina, los precios subieron marginalmente en los últimos diez días, tras los fuertes aumentos anteriores. Este movimiento, unido a la revaluación del peso argentino en el período (2% en el mercado oficial y 5% en el paralelo), marcó los incrementos antes mencionados.

El mayor precio responde a una reacción muy fuerte de la oferta, que sigue muy retraída, especialmente en la categoría del novillo pesado, que es la que busca la exportación.

En la actual coyuntura, se agregó el hecho de que, desde hace un par de semanas, el Gobierno virtualmente congeló la aprobación de los permisos de exportación (ROEs). Desde ese momento, los ha autorizado con cuentagotas y sin ningún criterio que el mercado pueda proyectar.

En el interín, se realizaron numerosas negociaciones entre el Gobierno y los exportadores con el objetivo de bajar el precio doméstico al público, al menos, de algunos cortes.

El diálogo había avanzado, habiéndose encontrado una fórmula que permitía que los exportadores vendieran en el mercado interno los cuatro cortes del parrillero (asado, matambre, vacío y entraña) a un valor fijo, diferenciado según proviniesen de novillos o de vacas, a cambio de la aprobación de los ROEs.

Además, el Gobierno cambió unilateralmente la exigencia de volúmenes. Desde hace más de dos años, se venía trabajando con un esquema de barata que implicaba una proporción de un kilo de ésta por cada 3,5 kilos de mercadería para exportación. Ahora, se anunció que la proporción bajaba a uno por cada 2,5 kilos, encareciéndose la operación para los exportadores. Aún así, las autoridades no dieron su aprobación final y no se han vuelto a sostener conversaciones desde la semana pasada, con lo que el marco regulatorio de las exportaciones está, hoy, en el limbo.

De este modo, la demanda de hacienda está limitada por la incertidumbre, las cámaras se siguen llenando con la producción que no puede embarcarse y los barcos continúan saliendo casi sin carne de los puertos argentinos.

El miércoles 19, el diario Cronista publicó una amarga carta, enviada por un importador alemán al Secretario de Comercio, quejándose por la renovada ola de incumplimientos de contratos en que cayeron los exportadores argentinos (hacer Link).

En este contexto, las primeras marcas lograron en estos días precios de hasta U$S19 mil por tonelada de rump & loin dentro de la cuota Hilton. Esto es una victoria a lo Pirro, ya que los importadores están muy enojados por el faltante de mercadería, el que se observaba y el mayor que ya se prevé.

Así las cosas, a los exportadores les costará mucho embarcar cortes finos a esos precios tan elevados y ante probables incumplimientos habrá reclamos comerciales que pueden hacer desaparecer lo que hoy luce como una ventaja.

Cabe destacar que los embarques de estas semanas son muy importantes para abastecer el pico de demanda que se registra habitualmente para Pascuas.

Sin embargo, los frigoríficos exportadores no alcanzan a completar sus programas de faena, pese al reciente cierre temporario de otras dos plantas importantes. Tampoco tienen resto como para tentar a la oferta a vender sus animales con mayores cotizaciones.

En resumen, los precios en Brasil, Uruguay y Paraguay siguieron muy alineados entre sí y los de la Argentina marcaron la excepción regional. En esta semana, resultaron 34% mayores al promedio de sus socios del Mercosur,  seis puntos por encima de la última medición de Valor Carne, diez días atrás.

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Fuente: Agromeat

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