27 de junio de 2014 01:33 AM
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“Es posible con éxito compatibilizar incidencia de mellizos con engordes rápidos y eficientes”

URUGUAY : El ingeniero agrónomo Gianni Bianchi sostuvo que en los últimos 10 años, en base a la información mayoritariamente generada en la Estación Experimental “Dr. Mario A. Cassinoni (EEMAC) de la Facultad de Agronomía, “se ha demostrado que existe tecnología posible de ser aplicada con éxito, bajo nivel de riesgo y alta rentabilidad que permita compatibilizar la incidencia de mellizos con engordes rápidos y eficientes”.

El docente e investigador de la citada casa de estudios, señaló que la oveja “presenta muchas ventajas frente a su competidor inmediato (la vaca) que por distintas razones el país no ha sabido aprovechar en forma importante”. Entiende que “si los campos del Uruguay se cotizan en la actualidad 10 veces más (por lo bajo) a lo que lo hacían hace dos lustros y si además la ganadería en general y la especie ovina en particular, está siendo “embretada” al norte superficial y más pobre en lo que a recursos agro-ecológicos respecta, no parece razonable continuar en la inercia productiva de siempre”. Indicó que el trabajo de los organismos de transferencia y difusión de tecnología “no se ha visto reflejado (por distintas razones y causas que no es posible analizar en este trabajo), en cambios significativos en los coeficientes técnicos reproductivos y de crecimiento de los corderos del país”.
Aclaró que “ciertamente los productores ganaderos tampoco han recurrido a la contratación de técnicos capacitados para mejorar sus magros resultados productivos, como sí lo hacen en la agricultura, forestación o lechería”, acotando que “parece poco creíble que los agrónomos y veterinarios de este país no hagan ejercicio liberal de la profesión en ganadería a la luz de los magros resultados promedio que sigue mostrando la producción ovina nacional”.
Enfatizó que “lo que resulta peor es la relación costo-beneficio de la formación de dichos técnicos, habida cuenta de que son formados en su inmensa mayoría con los recursos que pagamos todos”.

 
TASA MELLICERA
Dentro de las muchas ventajas que la oveja presenta frente al resto de las especies de alto porte que se explotan en el agro nacional, “la tasa mellicera o más precisamente la posibilidad real de que nazcan (y sobrevivan) más animales que las hembras destinadas para producirlos es –sin dudas–, la de mayor significancia. Lamentablemente en el país son contados los establecimientos comerciales que la explotan, por ello se explica –en forma conjunta con la alta tasa de mortalidad neonatal de corderos–, que se continúen precisando casi dos ovejas para lograr un cordero a la señalada (ni qué decir al destete o a la venta de ese cordero)”.
Para Bianchi las causas de tal ineficiencia (comparable al resto de los países del cono Sur) “son varias, pero una de las principales sigue siendo las condiciones en las que habitualmente se manejan los ovinos en Uruguay. Con el agregado de que la mayoría de los productores siguen pensando que la incidencia de mellizos es perjudicial y que siempre es mejor un cordero vivo, pesado y precoz a la venta que dos corderos muertos en torno al parto o a lo sumo, flacos y mal vendidos tarde”.

Sostiene que “es muy difícil lograr tasas de procreo cercanas a las que presenta por ejemplo Nueva Zelanda si la oveja se sigue manejando como en la época en que la lana constituía la principal fuente de ingreso del rubro. Sin embargo, a nivel de productores individuales existen en el país ejemplos exitosos en la materia cuyo “secreto” es manejar la oveja en determinados momentos de su ciclo productivo en forma correcta y recurrir a alimentación estratégica en forma precisa”.
Durante el simposio de Ovinos en las recientemente finalizadas Jornadas Uruguayas de Buiatría, además de señalar algunas alternativas tecnológicas posibles de implementar a nivel local para lograr tasas melliceras cercanas a 1,5, Bianchi presentó diferentes estrategias de manejo y alimentación utilizadas por la investigación analítica (y algunas de ellas validadas comercialmente) para demostrar que la incidencia de mellizos es fundamental para cualquier emprendimiento serio de producción de carne ovina”.

 

ALTERNATIVAS
En su exposición brindó algunas alternativas tecnológicas para incrementar la tasa mellicera en Uruguay. Recordó que siempre los mellizos compensan la mayor mortalidad neonatal que habitualmente se presenta en esta categoría de corderos. Para que ésto no ocurra, su supervivencia debería ser menor o igual a la de los únicos, y ello es muy difícil que suceda en la práctica, por peor que se hagan las cosas.

O sea que aunque los corderos de parto doble mueran más que los de parto único (fundamentalmente porque presentan menor peso al nacimiento) y a pesar de que crezcan menos y se terminen más tarde, o incluso se encarneren las hembras por primera vez en su segundo o tercer otoño de vida, siempre es preferible tener (o vender, o incluso encarnerar más tarde) dos corderos/as de 25 kilos al destete (o de 35 a la venta o de 40 kilos a la encarnerada de 2-6 D) que un solo cordero/a de 30 kilos al destete (o 40 kilos a la venta o a la encarnerada de diente de leche – 2 D).

Todo ésto sin considerar que también es posible – si las condiciones de alimentación son las correctas – que al destete desaparezcan las diferencias en peso vivo entre ambas categorías de corderos.

 

AJUSTE
Gianni Bianchi indicó que el ajuste de determinadas prácticas de manejo: elección de la época de encarnerada, revisación de carneros pre-servicio en tiempo y forma, uso de ecografía, asignación del alimento en función del estado nutricional y fisiológico del animal, esquila pre-parto, monitoreo del estado sanitario a través de análisis coprológico, uso de Lombritest, perros de trabajo) han demostrado –cuando se usan en forma conjunta y sistemática–, mejoras significativas en el desempeño reproductivo de las razas laneras y doble propósito tradicionales.

El INIA también ha trabajado en diferentes alternativas de alimentación y de manejo con el propósito de maximizar la respuesta al flushing en términos de tasa ovulatoria y también en el estudio y adaptación de prácticas desarrolladas en Nueva Zelandia a las condiciones del país: esquila pre-parto en gestación media y alimentación con concentrado en la última semana de preñez a las ovejas melliceras con el propósito de mejorar la cantidad y la calidad del calostro y con ello disminuir significativamente la mortalidad de esta categoría de corderos.

La práctica de encerrar las ovejas con gestación múltiple o aun triple 4-5 días antes del parto y que permanezcan encerradas las primeras 48-72 horas de vida del cordero, también están siendo utilizadas en algunas situaciones productivas, con resultados muy positivos.
Además, la investigación nacional ha desarrollado trabajos específicos que apuntan a mejorar genéticamente la reproducción de los ovinos, sea a través de la mejora por selección de la característica dentro de las razas tradicionales (por ejemplo: creación y desarrollo de líneas de alta fertilidad dentro de algunos planteles de la raza Corriedale), o por el aprovechamiento de genes específicos que se sabe tienen un muy marcado efecto sobre la tasa ovulatoria.
La inclusión y posterior evaluación de razas prolíficas, de lana blanca, que le confieran a nuestros genotipos tradicionales precocidad sexual, alta tasa mellicera y buena producción de leche entre otras características, ha sido otra estrategia abordada por la investigación nacional. En este sentido se han reportado muy buenos resultados, particularmente reproductivos, de la raza Milchschaf (Frisona) utilizada en media sangre con ovejas Corriedale e Ideal frente al desempeño que mostraron las ovejas contemporáneas de las razas laneras puras o de la cruza Île de France x Corriedale o Île de France x Ideal y Texel x Corriedale o Texel x Ideal.

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Fuente: El Telegrafo

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