28 de junio de 2014 02:19 AM
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2 frigoríficos, 1 molino y 1 planta láctea al borde del cierre, etc.

Mientras el gobernador entrerriano Sergio Urribarri sigue de gira artística por el país para promocionar su campaña presidencial, la provincia que gobierna sufre los avatares de su pésima gestión. La situación se torna cada día más grave para miles de familias que ven peligrar sus fuentes de ingresos.

La Cooperativa de Tamberos de Gualeguaychú (COTAGU), empresa láctea con 50 años de existencia y de la que dependen directamente e indirectamente unas 200 familias, además de muchos pequeños y medianos tamberos que producen entre 300 y 1000 litros de leche diarios, se encuentra en una situación límite si el gobierno no le dispensa la ayuda necesaria para sortear las graves circunstancias que vive.

 

 
La planta se paraliza 2 días a la semana para tratar de reducir costos, mientras que los empleados y operarios cobran un 30% menos de su sueldo en un esfuerzo para tratar de mantener la empresa en pié. COTAGU es la principal proveedora de leche de la zona y tiene capacidad para procesar 100 mil litros de leche diarios y en la actualidad solo recibe 30 mil, debido a la también grave situación de los tamberos que debido a las condiciones económicas ya no pueden continuar con la actividad.
 
 
Unos kilómetros más arriba, en Concepción del Uruguay, los operarios de la Empresa SUPER SA decidieran parar la producción de manera total ante la falta de pagos adeudados por la empresa, que debido a la situación por la que atraviesa la actividad molinera ante la falta de repuestas por parte de las autoridades gubernamentales, ya han hecho saber que intentarán mediante un crédito tratar de ponerse al día con los sueldos del personal afectado. Para intentar paliar un poco la situación se le entregaron bonos a los trabajadores.
 
 
SUPER SA es una empresa compuesta por un frigorífico aviar, una planta de alimentos balanceados para animales y una planta de incubación, en la que trabajan directamente unas 500 personas entre operarios y personal administrativo y otras 1500 en forma indirecta. Hoy viernes 27/06 los trabajadores y sus familias realizaron una marcha de protesta.
 
 
El titular del Sindicato de la Carne de Entre Ríos, Sergio Vereda, señaló: “Nadie tiene soluciones para esta situación, se culpa a la administración pero la verdad es que miran cómo los empleados se quedan sin trabajo y no mueven un dedo”, a la vez que agregó “la gente no toma conciencia de la gravedad de la situación, sería realmente catastrófico que 500 personas se queden sin trabajo ya que será muy difícil recuperar esos puestos de trabajo, y los empleados que ya fueron despedidos les costará volver a conseguir otro, pero nosotros vamos a poner todo lo necesario para seguir adelante”.
 
 
En tanto en Victoria, el Frigorífico Huarte -en el que se faenaban una importante cantidad de bovinos-, se encuentra paralizado desde hace varios días y se le ha requerido un pedido de quiebra ante los tribunales locales. La situación laboral es prácticamente insostenible bajo las condiciones actuales señalaron desde la empresa, aunque niegan estar en cesación de pagos.
 
 
Hasta el momento y pesar de la gravedad de todas estas circuntancias, desde el gobierno no se ha escuchado ni una sola palabra. Algo que ya es costumbre en los funcionarios del área que encabeza el Ministro de la Producción, Roberto Schmunk.
 
 
 
Ni naranjas ni mandarinas
 
Por otro lado, la Cámara de Exportadores de Citrus del Nordeste Argentino (CECNEA), precisó que el sector afronta una caída del 18 por ciento en las exportaciones de mandarinas y 100 por ciento en naranjas, afectando a una de las actividades más importante de la provincia de Entre Ríos. El director ejecutivo de la CECNEA, Mariano Caprarulo, señaló al respecto en declaraciones al programa “Despertad con nosotros” de Oíd Mortales Radio,  “Cuando vino la devaluación, ya habíamos terminado la actividad, y cuando la reiniciamos, a partir de mayo y junio, la devaluación ya había sido absorbida por la suba en los costos. A eso hay que sumar que debíamos cumplir con nuestra gente, y los productores exportadores y, en general el citrus, hizo un esfuerzo muy grande en paritarias para prácticamente llegar a un 30% de aumento”.
 
 
“Somos socios del Mercosur y es insólito que no podamos entrar a Brasil. Exportamos con el mismo protocolo a Europa y no podemos entrar regionalmente. El Estado brasilero se opone y no sé por qué razón”, lamentó Caprarulo
 
 
El titular de la CECNEA comparó con lo que sucede del otro lado del río: “Uruguay sí lo está haciendo, un país que tiene el mismo status fitosanitario que nosotros, que está exportando mucho a Brasil, cosa que nosotros podríamos hacer”. 
 
 
Caprarulo aseguró que venderle citrus a Brasil “sería una mejoría a nuestros ingresos anuales, no sólo porque es bueno el precio y la demanda, sino porque son fletes menores, terrestres, sin tanto riesgo”. 
 
 
Consideró crucial “presionar desde el Estado nacional y desde las provincias del NEA para lograr entrar en Estados Unidos, porque allí hay un precio que realmente supera cualquier expectativa y haría que la actividad sea nuevamente rentable anualmente. Deberíamos conseguir entrar, teniendo en cuenta que Uruguay también entró, que está exportando, que tiene el mismo status, la misma variedad”. 
 
 
Altos costos, presión fiscal y falta de incentivos 
 
Mientras se aguarda la apertura de Brasil y Estados Unidos, el citrus del nordeste sigue llegando a sus destinos tradicionales. Pero las cuentas no cierran. 
 
“Hoy Europa sigue siendo un lugar adonde mandamos citrus dulce, lo mismo que Rusia y el sudeste asiático. Los precios son razonables. Lo que pasa es que no nos sirven a nosotros por nuestro tipo de cambio, los altos costos y fundamentalmente la gran presión fiscal que tenemos. No ha habido una política de incentivo de la actividad formal y en blanco para recompensar a los productores exportadores ni al sector en general, lo cual torna todo muy pero muy difícil”, reconoció el titular de la CECNEA. 
 
“Todo esto conspira concretamente contra la actividad, pero nosotros estamos tratando de generar acciones positivas”, dijo Caprarulo, al referirse a las gestiones que se llevan adelante para que el sector acceda al crédito internacional.  “Tengan en cuenta que hace dos años tuvimos la helada más grande de los últimos 70 años y la ayuda fue nula. Están muy castigadas las empresas que hacen la actividad integrada desde la quinta al empaque y exportación, toda una cadena de valor enorme. Tuvimos unas pérdidas muy considerables y nadie se levanta si no tiene apoyo crediticio, por lo cual estamos hablando con la provincia para que nos ayude, ya que somos sujetos de crédito, somos mostrables, trabajamos en blanco y tenemos responsabilidad social, y tenemos una actividad que puede pagar un crédito, para que nos presente ante el BID y ante los organismos internacionales, para realmente tener un apoyo que sea superador y ponernos a la altura de cualquier actividad de la misma naturaleza en el mundo”, explicó. 
 
Admitió no obstante que “lo que está pasando con los fondos buitres” torna incierta la reacción de los bancos internacionales. Pero, “más allá de cualquier dificultad, vamos a seguir adelante”, concluyó.
 
 
Empleados que deciden cobrar menos para tratar de mantener su fuente laboral. Otros que aceptan bonos con el mismo fin. Productores agobiados por la situación financiera y tributaria, que sin embargo siguen apostando. Y al mismo tiempo un gobernador que se gasta millones de pesos que aportan los entrerrianos en una campaña personal sin ningún destino.
 
Urribarri por culpa de la tozudez de su capricho, parece no darse cuenta que Entre Ríos se hunde y no precisamente por culpa de sus ríos.
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Fuente: Urgente 24

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