3 de septiembre de 2015 18:51 PM
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Un veterinario explica cómo manejar la parición en campos inundados

¿Qué medidas sanitarias y nutricionales hay que tomar para minimizar pérdidas en la actividad de cría de terneros?

“Han llovido 250 mm en pocos días, el 60% de la superficie de la zona tienen exceso de agua y esto altera la alimentación, la sanidad y el bienestar animal en un momento crítico porque las vacas están en plena parición. Muchos terneros están muriendo”, dijo Juan Insaugarat, médico veterinario de Saladillo, plena Cuenca del Salado, quien asesora establecimientos que participan del programa Fronteras Productivas de Biogénesis Bagó.

Y detalló “que estos campos, que ya venían aplicando planes sanitarios para maximizar la eficiencia, se defienden mucho mejor, pero de cualquier modo se verán afectados”.

Uno de principales problemas de la vaca de cría surge de la escasez de forrajes y su calidad nutricional, lo que lleva a desequilibrios minerales. “Si no hay pastos suficientes y los que encuentran son muy tiernos, porque están recién sembrados, a los 10 días de parir, empiezan los trastornos metabólicos”, advirtió. Por ejemplo, las avenas y los raigrases, al arranque, no tienen tanto magnesio como para satisfacer las necesidades de un animal adulto, por lo que la madre lactante puede sufrir hipomagnesemia.

“El magnesio no se almacena en el organismo como ocurre con el calcio que está en los huesos. Si no viene de la ingesta la vaca no lo tiene. Es algo que hay que monitorear en forma constante para evitar una crisis aguda”, indicó Insaugarat.

En cuanto al ternero, la problemática más frecuente es que pierde a su madre. “Buscando un poco de pasto, la vaca se aleja y después no lo vuelve a encontrar. Esto ocurre en especial con las vaquillonas muy jóvenes, que no tienen experiencia materna. La cría se aguacha y se mete en lugares empantanados, hay que ir a buscarla y darle leche, pero muchas veces no sale adelante”, sostuvo.

Además, prosiguió, “con frío y humedad, a pesar de haber mamado calostro, esos terneritos son muy propensos a sufrir diarreas neonatales y un poco más tarde, a los 15/20 días de vida, pueden empezar las neumonías y causar mortandad”.

Insaugarat sostiene que estas patologías consecuentes de las inundaciones se están dando en toda la Cuenca del Salado, principal zona productora de terneros del país. “Participo de un ateneo en la Facultad de Veterinaria de Tandil junto a otros veinte veterinarios de distintas partidos de Buenos Aires y todos coincidimos en el diagnóstico”, aseguró. Y subrayó que “este año ‘la cosecha’ de terneros se va complicar. Particularmente, pienso que las metas propuestas en el programa Fronteras,podrían afectarse, no por falta de compromiso de los productores, sino por causas de fuerza mayor, es inevitable”.

Fuente: Agromeat

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