4 de septiembre de 2015 17:20 PM
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El campo habla . . . . .

… que, aunque el agua parece dar cierto respiro relativo (los ríos siguen muy altos, hubo sudestada, temperaturas muy altas para la época y crece el temor por las lluvias de octubre), no ocurre lo mismo con el humor que sigue siendo malo, y a las asambleas de productores del NOA del fin de semana […]

… que, aunque el agua parece dar cierto respiro relativo (los ríos siguen muy altos, hubo sudestada, temperaturas muy altas para la época y crece el temor por las lluvias de octubre), no ocurre lo mismo con el humor que sigue siendo malo, y a las asambleas de productores del NOA del fin de semana se sumaron ayer tractorazos y reuniones en Córdoba y en Entre Ríos, donde se incluyó el sitio a la Casa de Gobierno, lo que sirvió de coartada para que el gobernador, Sergio Urribarri, volviera a postergar la reunión prevista con los dirigentes del campo que, de todos modos, ya estaba llegando muy tarde.

 

En medio, se conmemoró el Día del Periodista Agrario, con un agasajo en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y la presencia de muchos dirigentes de entidades del campo, y hay otro encuentro previsto para mañana en Mar del Plata. También se rememoró el Día de la Industria, con presencia presidencial en Tecnópolis; se llevó a cabo la reunión mensual con empresarios del Estudio Broda en el CEMA, y hubo varios almuerzos privados como el que brindó el embajador Juan “Archie” Lanús en su casa del Estrugamou para agasajar a la enigmática empresaria rusa “Madame Beaux” de paso por Buenos Aires.

 

Allí también concurrieron algunos hombres de empresa franceses que, por lo bajo, se quejaban del poco interés del candidato Daniel Scioli en recibir a inversores del exterior, hoy muy curiosos por conocer su pensamiento acerca de temas centrales de la economía que se viene. Además de Carlos Corach y del exministro Jorge Domínguez, también fueron de la partida el encuestador Raúl Aragón y el bodeguero Jean Edouard de Rochebouët, cuyo champagne Atamisque fue muy elogiado, y fue el que se degustó durante la recepción al expresidente galo Nicolas Sarkozy, de reciente paso por Buenos Aires.

 

 

… que, mientras los terribles efectos de las inundaciones siguen viéndose a poco de salir de Buenos Aires (aunque las aguas comenzaron a bajar un poco), y todavía falta la segunda parte de los daños que es la afloración de sales (que luego obligan a “lavar” los suelos para poder producir en ellos) y la profusión de malezas, desde la cartera agrícola parecen seguir “sintonizando otro canal”. Mucho menos se escuchó algún comentario oficial sobre el empeoramiento (como si fuera posible) del estado de los caminos, ni de la crisis, terminal para varios, de la lechería que afronta ahora una nueva baja en los precios que recibe en tranquera de tambo, hasta $ 2,50.

 

Esto, sumado al derrumbe de la balanza comercial, para muchos, la manifestación más clara del retroceso de la competitividad de los productos argentinos, aun los del campo que habían logrado resistir hasta ahora, acentúa el malestar en el interior acosado por la falta de actividad, tanto productiva como comercial. El hecho determinaría que este año el saldo apenas estaría arañando el equilibrio entre importaciones y exportaciones, lo que privaría al próximo presidente también del estratégico superávit comercial con que contó la Argentina históricamente.

 

Por supuesto que el parate comercial interno también sigue postergando las decisiones de producción para la campaña 15/16 por lo que, además de las razones climáticas, la falta de horizonte justifica la creciente cantidad de campos vacíos que se comienzan a ver, aún en pleno corazón de la Pampa Húmeda.

 

 

… que, en las distintas reuniones, mientras los productores siguen teniendo al agua en el eje de sus desvelos, otros miran también la evolución de la economía y, mientras en el frente externo miran la conmoción de China y las continuas devaluaciones de Brasil, internamente no dejan de manifestar la preocupación por la falta de definiciones del equipo de Scioli acerca del esquema económico que llevaría adelante en caso de consagrarse presidente.

 

Por eso, seguramente, despertó tanto interés la presencia del economista Mario Blejer en la reunión mensual de Broda. Es que el especialista, junto con Miguel Bein, es uno de los asesores más cercanos del bonaerense. Aunque el hombre fue bastante “críptico”, y aclaró que “alrededor de Daniel no todos pensamos igual”, como para cubrirse, dio algunas señales. Dijo, por ejemplo: “No estamos frente a una crisis, aunque tenemos desequilibrios, el viento de frente es intenso, y la inversión extranjera directa en el primer semestre fue casi nula”. Destacó, sin embargo, que “no va a haber corrida bancaria, ni cambiaria”, y, “aunque hay liquidez mundial y bajas tasas de interés, (Argentina), no las puede usar”.

 

Ante la mirada atenta de los empresarios, Blejer reconoció que “el déficit fiscal no se puede cerrar en el corto plazo”; que “el tema de las retenciones merece una revisión interna, que las relacione más con el valor agregado”; que “hay que ver la Ley de Coparticipación”, y que “se puede volver al mercado de capitales, pero hay que arreglar el tema de los holdouts, entre otros“.

Fuente: Ambito Financiero

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