4 de septiembre de 2015 10:25 AM
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El langostino se cuela en la zafra de caballa

Respaldando las hipótesis que infieren un cambio en el ecosistema marino en las aguas del océano atlántico, flota marplatense que participa de la zafra de caballa se encontró con langostino en sus redes pelágicas mientras desarrollaba tareas de pesca en una zona al 41º de latitud S y 60º longitud W.   La información fue […]

Respaldando las hipótesis que infieren un cambio en el ecosistema marino en las aguas del océano atlántico, flota marplatense que participa de la zafra de caballa se encontró con langostino en sus redes pelágicas mientras desarrollaba tareas de pesca en una zona al 41º de latitud S y 60º longitud W.

 

La información fue confirmada por armadores que operan sobre la caballa desde que se inició la zafra. “Trajimos un poco de langostino de buen tamaño en uno de los viajes anteriores; menos del 10 por ciento de la bodega”, confió un armador.

 

Otro pescador, integrante de la Cámara de Armadores, reconoció que habían sido varios los barcos que trajeron langostino aunque en menor cantidad. “Osciló entre los 40 y 60 cajones; ahora se ha cortado porque algunos barcos entraron esta semana y no trajeron nada”, detalló.

 

Ya el año pasado la flota pesquera marplatense había encontrado langostino en esa misma zona, aunque en octubre. Que aparezca en agosto es otra señal de que la sobreabundancia del marisco ha generado concentraciones más allá de la zona de distribución histórica que presenta la pesquería.

 

Otro dato curioso que también avalaría este cambio que acontece en el ecosistema marino es que las capturas de langostino se generan con un arte de pesca inapropiada para pescarlo. El magrú se pesca con redes semipelágicas, poco eficaces para capturar langostino, ya que no arrastran por el fondo.

 

Por alguna circunstancia en algún momento la red pasó cerca del lecho marino y apareció luego el marisco en cubierta. ¿Qué pasaría si cambian de artes de pesca y arrastran con redes de fondo o si en vez de un fresquero, fuera un barco tangonero con redes langostineras, equipado con un sistema de detección de concentraciones más eficiente?

 

“Es muy probable que las capturas aumenten”, confió un armador, aunque relativizó la posibilidad de que barcos merluceros se trasladen a la zona a buscar langostino.

 

“El precio del langostino fresco se desplomó a menos de $20 por kilo cuando había llegado a los $30 el año pasado. No creo que haya quien lo compre en Mar del Plata”, razonó la fuente consultada. “Hubo empresas que hicieron algo de pelado pero no les fue bien; el precio internacional no acompaña el costo que implica darle un reproceso”, sentenció.


La caballa muestra hasta ahora una recuperación en relación al año anterior. De las 5532 toneladas totales que se declararon descargar, 4210 toneladas correspondieron al mes de agosto. La flota fresquera tiene la participación casi exclusiva sobre el recurso con descargas de 4915 toneladas
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Fuente: Revista Puerto

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