5 de septiembre de 2015 12:00 PM
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La pregunta de los tamberos: ¿éste es el piso o puede caer más?

El temor es por el escenario para los próximos meses; propuesta de una entidad

A cientos de tamberos les cayó como un balde de agua fría el anuncio de gran parte de las empresas de bajar entre 30 y 40 centavos el precio por la leche de agosto. Salvo La Serenísima y Sancor, las empresas que aplicaron el recorte estarán en un rango de $ 2,50 a $ 2,60 por litro. Aquellos que cobren $ 2,60 percibirán el mismo valor que en febrero de 2014, un año y medio atrás.

¿Ahí está el piso de precios? Esta semana, en Trenque Lauquen, tamberos escucharon a industriales decir que no tenían una respuesta concreta. “No se sabe si es el piso”, contó Matías Cardini, presidente de la Sociedad Rural local, que participó de una charla.

 

Para Miguel Paulón, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), si bien “la baja es inevitable” en el horizonte podría haber “una estabilización”. Y puso como ejemplo que en los últimos días la noticia positiva fue que en la reciente licitación de Fonterra el promedio de todos los lácteos quedó en US$ 2226, una recuperación del 12,1 % sobre la venta anterior.

 

Para enfrentar la crisis, en marzo pasado el Gobierno implementó la compensación de 30 centavos por litro para los tambos de hasta 2900 litros diarios. Recientemente amplió el universo a los tambos de hasta 6000 litros, pero pagando siempre por los primeros 2900 litros. El Gobierno ya dispuso $ 155 millones y destinará ahora otros 120 millones de pesos. Los tamberos creen que no alcanza para revertir la crisis.

 

Para la Asociación de Productores Lecheros Argentinos (APLA), una posible solución sería crear un fondo compensador de $ 1000 millones. Serviría para que las empresas puedan exportar y mantengan el precio a los productores tamberos arriba de $ 3.

 

Según Mariano Vidal, técnico de APLA, sacando Venezuela, que paga un precio algo más alto, el promedio para la exportación de la Argentina da US$ 2500 la tonelada. Para que el precio pueda permanecer por arriba de los $ 3 hace falta un valor de equilibrio de US$ 3800 la tonelada. De acuerdo a Vidal, para cubrir los US$ 1300 dólares de diferencia entre los US$ 2500 y US$ 3800 APLA propuso que el Estado ponga durante 8 a 9 meses $ 1000 millones. Esa plata luego se devolvería al Estado cuando se recupere el negocio. “De acá a fines de año hay unas 80.000 toneladas que van a sobrar y deben exportarse”, explicó .

 

APLA le acercó esta propuesta a la Secretaría de Comercio, sin repuestas todavía. En la entidad sostienen que por la baja del precio a los tamberos también perderá el Estado. Calculan que al dejar de cobrar los productores de 30 a 40 centavos por litro no pagarán ganancias por esos centavos y de aquí a fines de año el Estado recaudará $ 700 millones menos. Si además se suma lo que se dejará de percibir por el impuesto al cheque e IVA el Gobierno podría perder $ 2000 millones.

 

“Sólo por ganancias el Estado va a dejar de recibir $ 700 millones mientras nosotros pedimos prestados $ 1000 millones por la crisis”, expresó Vidal, que alertó que están apareciendo cada vez más cheques rebotados de productores desfinanciados

 

La crisis genera tensiones entre tamberos e industrias. Daniel Oggero, un tambero enrolado en APLA, cree que la baja tiene un trasfondo político. “Tengo mi pensamiento de que esto es político, de las empresas para que en un contexto eleccionario el productor reaccione y haga una movida para tirar leche”, afirmó Oggero.

 

Paulón negó que haya un motivo político. Dijo que “responde al mercado”. Ejemplificó que se consumen 20 millones de litros diarios, pero se están produciendo 30 millones de litros, con lo cual hay que buscar más exportación. Pero aquí las cosas no están bien: en los siete primeros meses de 2015 las ventas al exterior de leche en polvo bajaron 17 por ciento y las de queso lo hicieron 13 por ciento.

 

Hace unos días, el CIL abandonó la mesa técnica en Comercio porque consideró que era un ámbito tipo asamblea donde no se podía discutir. También se retiraron de esa mesa CRA y Coninagro, criticando que allí no se abordan los problemas centrales del sector.

 

En reserva, un industrial criticó que el Gobierno no haga fuertes gestiones para que se pueda colocar más producción en el exterior. “Tenemos una deuda con Venezuela por combustibles que se podría pagar en parte con leche, pero no se están haciendo nada”, criticó la fuente empresaria.

Fuente: La Nacion

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