6 de septiembre de 2015 13:55 PM
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El maíz repartió quebranto para todos “Sólo fue negocio el de primera en campo propio”

Un análisis de la Bolsa de Comercio de Santa Fe afirma que en la campaña 2014/15 el margen bruto para el cultivo fue negativo en la mayoría de los planteos. El peor resultado, con pérdida de u$s341.20/ha, se dio en siembras de segunda bajo arrendamiento. Aunque ambién fue deficitaria en campo propio.

Con la campaña 2014/15 prácticamente cerrada, el cultivo de maíz en el centro norte santafesino arrojó números claramente negativos para la mayoría de los productores, lo que genera muy malas expectativas para la próxima siembra que está a punto de comenzar.

Según un análisis de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, únicamente quienes sembraron temprano en campo propio obtuvieron un margen bruto positivo -antes de impuestos- mientras que el resto de los planteos fueron de quebranto. En promedio, la siembra de primera bajo arrendamiento en el departamento San Justo perdió u$s127.70/ha y u$s140.40 en Las Colonias. Mientras que el producto en planteos de segunda, tanto en campo propio como alquilado, implicó quebrantos de hasta u$s341.20/ha.

Costos en alza

Se señalan como causas el fuerte incremento de los costos y la caída de los precios internacionales, pero sobre todo las distorsiones de precios que generan en el mercado las restricciones a la exportación. Sólo por incidencia de los ROE’s (Registros de Operaciones de Exportación, que en la práctica operan como permisos) el productor recibe 15% menos que el precio FAS, que determina la capacidad teórica de pago de la demanda. Además del 20% sobre el FOB (exportación) que implica el impuesto a la exportación (retenciones).

El trabajo también remarca que se ha observado un incremento en la relación insumo-producto en todos los ítems presentados, y los valores actuales se encuentran dentro de los más elevados de la última década. Haciendo una breve comparativa respecto a la campaña anterior, se observa que entre julio de 2014 y julio de 2015 los quintales de maíz que se necesitan para adquirir 100 litros de gasoil se incrementó en un 33,6%, en la semilla 24,8%, en el fosfato diamónico 34,8%, y en la atrazina un 36,7%. En tanto, los quintales promedios requeridos para comprar un tractor 100 HP se incrementaron un 37,2% respecto al año anterior, y para una Pick up el guarismo asciende al 45,5%. Si la comparación se realiza con julio de 2013, la brecha se amplía aún más, siendo necesario como mínimo más de un 50,0% de maíz para poder adquirir los insumos necesarios para la producción del cereal.

Números en rojo

Así, con el maíz de primera en campo propio un productor promedio de la zona de san Justo ha obtenido un margen bruto positivo de U$S 24,4 por cada hectárea, mientras que en Las Colonias el resultado ha sido de U$S 35,6 por hectárea, sin tener en cuenta los impuestos que deben afrontar en ambos casos.

Por su parte, aquellos que han trabajado bajo la modalidad de arrendamiento, que es la mayor proporción de los productores, se han enfrentado a una situación realmente crítica en términos económicos. Con alquileres en el orden de los U$S 152,1 toneladas en San Justo y U$S 176,0 en Las Colonias, el resultado obtenido es de una pérdida de U$S 127,7 y U$S 140,4 por hectárea, respectivamente.

Sin tener en cuenta costos impositivos, el rendimiento de indiferencia para quienes alquilaron un campo en San Justo ha sido de 91,7 quintales por hectárea, mientras que en Las Colonias se precisaban 95,9 quintales por cada hectárea para poder hacer frente a los costos de producción del maíz.

Por otra parte, casi la totalidad de los productores del centro-norte provincial que sembraron maíz de segunda sufrieron pérdidas importantes por cada hectárea producida, independientemente de la propiedad o no del campo, si bien este último factor hace variar significativamente el monto del quebranto.

En San Justo, las pérdidas promedio por hectárea han sido de U$S 189,1 en campo propio y U$S 341,2 en campo arrendado, mientras que en Las Colonias de U$S 152,7 en campo propio y U$S 328,7 bajo arrendamiento, y en San Jerónimo se observaron pérdidas de U$S 128,7 por hectárea en campo propio y U$S 331,5 si alquilaron el terreno donde se realizó la producción de maíz.

El rendimiento de indiferencia en campo propio fue en promedio 82,5 quintales en San Justo, 85,7 quintales en Las Colonias y 83,3 San Jerónimo. En tanto, aquellos productores que trabajaron bajo arrendamiento precisaron rendimientos extraordinariamente elevados para la región, del orden de los 100 quintales (98,2 en San Justo, 103,9 en Las Colonias y 104,2 en San Jerónimo). Los únicos productores que pudieron escapar un poco de este panorama son aquellos que hayan sembrado maíz para autoconsumo en ganadería o lechería, debido al ahorro de parte de los costos de comercialización del mismo.

Mal ambiente

En semejante contexto, la perspectiva de siembra de maíz para la campaña 2015/16 no es para nada alentadora. “Encontrándonos actualmente en una fecha donde suelen comenzar las actividades de implantación del maíz de primera en la región, es prácticamente nula la actividad que por el momento se observa en el área agrícola del centro-norte santafesino, y las consultas acerca de insumos requeridos para la producción del mismo son escasas”, revela el informe.

Según la Bolsa santafesina, algunos factores, como los deprimidos precios internacionales, son ajenos a las decisiones políticas del gobierno nacional. Sin embargo, afirma que “sí que puede tomar cartas en el asunto a fin de evitar no sólo la descapitalización sino ya la quiebra de muchos productores y empresas del sector”. La eliminación de las trabas a la exportación (retenciones y ROE’s) podrían “dar algo de oxígeno al sector”, sugiere la entidad, mientras que también apela a “otras medidas muy necesarias” como la moderación de la inflación y la corrección del tipo de cambio.

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Bajaría más de 20% la siembra en el centro norte provincial

El último reporte del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, consignó que al 1 de septiembre las óptimas temperaturas medias en el suelo y la buena a muy buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra en los diferentes departamentos permitió el comienzo de la siembra del maíz de primera.

Hasta ahora se ha implantado sólo el 2 o 3% de lo previsto, es decir unas 1.700 hectáreas. Ante una situación de perspectivas inciertas, se estima una caída del orden del 20 a 22% en la intención de siembra con respecto a la superficie sembrada en la campaña 2014/2015 que fue de 90.000 hectáreas.

Fuente: El Litoral

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