7 de septiembre de 2015 15:20 PM
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El crushing de soja alcanza un récord en julio

El mercado de la oleaginosa ingresó en un período de fuerte presión estacional, ante el inminente comienzo de la trilla en Estados Unidos y de cara a las decisiones de siembra en Argentina y Brasil.

Los futuros de Chicago con vencimiento en noviembre cayeron en seis de los últimos siete años durante el mes septiembre. La gran incógnita es en qué momento este contrato tocará mínimos para dar lugar a una recuperación. Las últimas dos veces que la campaña norteamericana comenzó con récord de oferta -como sucederá nuevamente este año- los precios frenaron su tendencia bajista en septiembre, aunque en las tres anteriores el rebote había llegado en octubre.

La mejora de las condiciones climáticas a partir de julio en la zona este del área agrícola norteamericana permitió frenar el deterioro que sufrieron los cultivos en el tramo inicial de la campaña. Un buen pasaje por el período crítico potenció las expectativas de rinde, aunque las altas temperaturas de los últimos días hacen temer una acelerada maduración del grano. De todos modos, tanto el USDA como los privados avizoran un rendimiento promedio superior a 31 qq/ha, que permitirá obtener una cosecha de entre 105 y 107 M tn, largamente superior a las proyecciones de consumo. El organismo oficial actualizará sus números el próximo viernes.

La recuperación de la demanda es visible, pero insuficiente para generar un cambio de expectativas. Los compromisos de exportación de Estados Unidos para 2015/16 marcaron un récord de casi 1,5 M tn durante la semana pasada, que se suman a las nuevas operaciones que informó el USDA durante los últimos días. Sin embargo, el volumen acumulado de ventas externas se mantiene más de un 20% por debajo del promedio de los últimos cinco años hacia finales de agosto. Esto significa que la producción que queda tras deducir el volumen ya exportado, en otras palabras, lo que estará disponible en forma genuina al cosecharse, llegará a un nuevo máximo en la campaña 2015/16.

Esta situación impactará en el mercado si entra en juego el componente logístico, dado que la capacidad de transporte y almacenaje disponible es menor que el año pasado por el mayor stock inicial. Además, este año el productor debe vender un mayor volumen de granos para cubrir el financiamiento de su campaña, debido a que los precios son más bajos. Si bien es difícil anticipar la estrategia comercial que se adoptará en el interior norteamericano, la curva de vencimiento de futuros en Chicago concede mayor potencial de recuperación al precio del maíz que a la soja, sugiriendo la conveniencia de vender primero la oleaginosa y aguardar una recuperación del cereal. Si se aceleran las ventas en las próximas semanas la presión bajista sobre los precios FOB en el Golfo de México se hará sentir.

A nivel local el resultado es precios en baja, anticipando una mayor competencia del origen estadounidense durante los meses venideros. Los exportadores locales reducirán su participación en la operatoria durante el segundo semestre de la campaña, mientras que las fábricas sufrirán un mayor deterioro de sus márgenes. Sobre el final de la semana los valores negociados en el mercado se ubicaban unos u$s 10/ton por encima del punto de equilibrio de la industria.

Fuente: Agromeat

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