7 de septiembre de 2015 23:57 PM
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AGROQUÍMICOS : MITOS y VERDADES

Asociación de Ingenieros Agrónomos de Junín - La población mundial está experimentando un sostenido crecimiento a una tasa de crecimiento exponencial.

La población mundial está experimentando un sostenido crecimiento a una tasa de crecimiento exponencial. Los números son objetivos: mientras que en el año 1950, había 2500 millones de habitantes, a los cuales le correspondía 0.52 ha de suelo agrícola a cada uno para generar sus alimentos, en el año 2.000 la población terrestre era de 6100 millones de habitantes a quienes le correspondía 0.25 ha a cada uno y esperándose para el año 2050 aproximadamente 9.200 millones de habitantes a los cuales les corresponderá 0.16 ha de tierra por habitante. Este crecimiento poblacional trajo aparejado un incremento en la demanda de alimentos, el cual no puede ser correspondido por un aumento en la superficie de la tierra, ya que no es posible crear tierra a voluntad.

El aumento en la demanda de alimentos, nos hace pensar en que es indispensable el uso de semillas con cada vez mayor potencial productivo, fertilizantes y fitosanitarios (mal llamados “agrotóxicos”). De otro modo, no se abastecería la demanda de alimentos a nivel global y si solamente nos abocáramos a hacer agricultura orgánica, la producción de alimentos caería en un 60%, respecto de la producción actual, lo cual conllevaría a una hambruna mundial.

Hay un criterio que es muy común en la opinión pública que asocia los fitosanitarios o agroquímicos con productos tóxicos y vale la pena aclarar qué es la toxicidad. La misma se expresa como DL50 (Dosis letal 50% aguda), se expresa en mg/kg de peso y se define como la dosis letal para provocar la muerte a la mitad de una población de ratones de laboratorio en condiciones controladas. Por dar un ejemplo, podemos decir que la DL50 de una aspirina es 50 mg/kg de peso, de modo que una persona que pesa 70 kg, necesita consumir 3500 mg o 3.5 gramos de ácido acetil salicílico, en una sola toma, para que le produzca toxicidad. En el caso de la nicotina, la DL50 es de 0.10 mg/kg de peso, de modo que una persona de 70 kg de peso, necesita 7 mg de nicotina, de inhalación en un breve lapso, para causar toxicidad aguda. Si nos referimos al glifosato, que es el caso más emblemático de las acusaciones sobre fitosanitarios, el mismo posee una DL50 de 5600 mg/Kg. Así, podríamos decir que una persona de 70Kg, necesita 392.000 mg o 392 gr para producirle toxicidad, algo así como ingerir 0.8 lts en una sola toma de un herbicida con glifosato formulado al 48%. Es fácil observar que la nicotina resulta una sustancia 56.000 veces más tóxica que el glifosato.

Desde la AIAJ queremos destacar que en la actualidad el 80% de los productos que se usan en la agricultura son de banda verde, que según la clasificación toxicológica son productos que no presentan peligro para la salud, respetando las buenas prácticas agrícolas.

Las compañías que manufacturan fitosanitarios lanzan al mercado nuevas moléculas y formulaciones con menor toxicidad e impacto ambiental respecto de los que se comercializaban años atrás. Progresivamente, las autoridades de la salud señalan los productos con mayores riesgos de uso para prohibir su comercialización y uso, de manera que paulatinamente son dejados de lado y reemplazados.

Sin embargo, los agroquímicos no son inocuos, pero tampoco presentan una toxicidad mayor a la de muchos productos que se usan cotidianamente en el hogar, como lavandina, detergentes concentrados e insecticidas en aerosol.

Por último, queremos dejar explicitado que los fitosanitarios por si solos no causan daños ambientales, sino que la causante es su forma de aplicación. A tal efecto, citamos a Paracelso (médico Suizo, 1567, considerado uno de los padres de la medicina) “Todas las sustancias son venenosas, no hay ninguna que no lo sea. La dosis diferencia un veneno de un remedio”.

(*) Asociación de Ingenieros Agrónomos de Junín.

Fuente: www.laverdadonline.com

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