10 de septiembre de 2015 11:03 AM
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En Uruguay cuenta regresiva para ingresar a EEUU con carne ovina con hueso

El USDA aceptó procedimiento técnico que habilitará la norma de acceso al mercado.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) notificó al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que fue íntegramente aceptado el procedimiento técnico que habilitará la norma de acceso de carne ovina con hueso uruguaya a ese mercado.

La noticia la dio ayer el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, al inaugurar el pabellón del MGAP en la 110a Expo Prado.

El jerarca la definió como “una formidable noticia para miles de productores uruguayos –grandes, pequeños o medianos–, una formidable noticia desde el punto de vista del desarrollo rural en algunas zonas donde las oportunidades no son muchas”.

La novedad fue comunicada al MGAP el día anterior, y ahora se publicará la norma y habrá un plazo para presentar objeciones o consultas adicionales, tras lo cual, de no surgir obstáculos, habrá vía libre para que el sector privado active los negocios.

Tras el anuncio, Federico Stanham, presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), comentó a El Observador que esto fue un gran paso, “uno fundamental”, a la vez que prefirió no señalar una fecha concreta sobre la apertura del mercado; “lo importante es que se sigue avanzando”, dijo.

Expuso que ahora hay un gran desafío tecnológico, que es evolucionar en la instauración de compartimentos en los predios productivos para que desde allí, como sucede en el compartimento ovino modelo ubicado en un campo del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), en Cerro Colorado, se pueda cumplir con las exigencias estadounidenses.

Esta concreción, dijo Aguerre, “es el ejemplo de imaginar cosas diferentes para tratar de resolver los problemas que tenemos”.

Destacó el valor histórico del sector ovino como generador de empleo y exportaciones. Señaló que, por diversas razones –entre ellas competencia por recursos, problemas productivos, predadores y el abigeato–, la actividad disminuyó y existe un stock menor a 8 millones de cabezas.

“Estamos convencidos que la escala no es solamente tierra, sino que es incorporación de intensificación y transformación cada vez en menor superficie”, reflexionó.

Aguerre recordó que 70% de los agricultores familiares de Uruguay son ganaderos y entre ellos muchos de pequeña y mediana escala están en suelos donde no tienen opciones agrícolas o lecheras, y donde el ovino es una alternativa fundamental.

 

Ese rubro está llamado a ser “el faisán de las carnes rojas; es un producto cada vez más escaso, un producto que nos genera la oportunidad de agregar valor”, dijo.

Indicó que primero se trabajó intensamente lográndose el ingreso con carne ovina sin hueso a mercados como EEUU y el europeo, tras lo cual “se desafió la imaginación” con la iniciativa de gente vinculada a la Asociación Rural del Uruguay, “conjuntamente con nuestros servicios ganaderos, de que existía en un rinconcito, en la letra chica del código de la OIE, la posibilidad de hacer algo que nadie había hecho en el mundo: desarrollar un compartimento con bioseguridad diferencial”.

Señaló que fue fundamental la articulación institucional, pues se concretó en un campo del SUL, con financiamiento de INAC, con la participación y certificación del MGAP y el apoyo del INIA

Fuente: Observa

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