12 de septiembre de 2015 00:18 AM
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La tierra del azúcar exhibe el amargo presente del NOA

Como todas las economías regionales, sufre una grave crisis de rentabilidad

Distancias interminables; fletes caros; clima adverso; presión impositiva que no distingue escalas ni regiones, y falta de rentabilidad es lo que explica que las economías regionales sean decididamente inviables, como la que sufre el NOA. En esta región hay cerca de 30.000 productores y muchos de ellos han desaparecido en los últimos años, informan en la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), aunque sin precisar cifras.

 

Un caso testigo es Tucumán, donde la caña de azúcar, su cultivo emblemático, no es rentable por el precio; los limones, de cuya producción y exportación la provincia ostenta ser líder mundial, tiene problemas de calidad por lluvias tardías para salir al exterior, y los cultivos de granos, sólo en soja y en campo propio llega a cubrir costos.

 

Termómetro de esa realidad fue el Congreso Regional CREA del NOA, realizado recientemente en Yerba Buena, muy cerca de la capital provincial, donde muchos referentes hablaron de la crisis con LA NACION.

 

“En Tucumán hay 6500 cañeros de distintas escalas y más de la mitad está en situación de quebranto”, dijo Fernando Vidal, productor del departamento Burruyacú, al nordeste de la capital provincial. “Desgraciadamente, hay muchos cañeros que entre la cosecha y el flete, literalmente no les queda nada por cobrar. En los últimos dos años los costos operativos aumentaron un 30 por ciento”, señaló.

 

Muchos productores se diversifican para que los números les cierren. Es el caso de Luis González, que produce caña de azúcar en un campo del sur de la provincia; soja en el este tucumano y oeste de Santiago del Estero, y arándanos en un predio propio en el oeste de Tucumán.

 

Explicó que con la caña de azúcar, como usa maquinaria propia “cambia” la plata. “Al haber sobreproducción cae el precio. Hace tres años, la bolsa de azúcar (de 50 kilos) valía $ 200; hoy cuesta 195, con un costo de producción de casi el 60 %”, explicó.

 

Con el dinero que ganó cuando la soja era rentable, González armó su explotación de arándanos que hoy, gracias la exportación, le está devolviendo la inversión. Pero el costo de implantación es altísimo. “Cuesta 45.000 dólares la hectárea para instalar riego por goteo, cámara de frío, sistema antihelada y otros insumos y se tarda 10 años en recuperar esa inversión”, advierte.

 

En cuanto a los granos, Daniel Rossi, coordinador CREA del NOA, dijo que la crisis es terminal. “Hoy no hay renta, salvo en campo propio y con buenos rindes de soja. Con el maíz en campo propio tampoco cierra el número: vale 900 pesos la tonelada en Rosario, pero tenemos un flete promedio de 600 pesos. No es rentable por más que le quiten las retenciones (del 23,5%)”, completó.

 

 

“Inviable”

Otro productor de soja, Hugo Japaze, que también cultiva maíz y porotos en una empresa familiar con campo propio en el sur tucumano, dijo que la producción de estos granos en el NOA, con las actuales condiciones macroeconómicas ,”es inviable”. Y razona: “Fletes, clima, malezas, plagas, retenciones… Es un componente muy riesgoso para invertir entre 200 y 300 dólares por hectárea para que seis meses después no quede nada en el bolsillo”.

 

En el caso del maíz, Horacio Mariona, que administra un campo de 10.000 hectáreas en el límite de esta provincia con Santiago del Estero, señala que este año han tenido rindes promedio de 8000 kilos por hectárea, pero como tienen un costo de 280 dólares, el rinde de indiferencia supera los 10.000 kilos. “Hay muchos productores que no saben cómo van a encarar la campaña. No hay créditos y las empresas de agroquímicos están preocupadas porque está rota la cadena de pagos”, concluyó Mariona.

 

Pasando al limón, la productora Diana Chediack, también de Burruyacú, dijo que todavía sufren las consecuencias de una intensa helada de 2013. “Desde ese año la producción de limón en Tucumán ha bajado muchísimo. El promedio histórico es de 1.400.000 toneladas y ahora estamos terminando la cosecha con entre 900.000 y un millón de toneladas”, agregó.

 

Para colmo, las lluvias tardías de marzo pasado dañaron la calidad de la fruta. “Aparecieron manchas en las cáscaras, que si bien no afecta al jugo, es rechazada por los mercados. De la producción, sólo el 25 % tendrá calidad de exportación, cuando generalmente es del 40 por ciento”, señaló Chediack.

 

Por su parte, Juan Caro, gerente de la sucursal Rosario de la Frontera (Salta) de la firma Oscar Peman Semillas, recordó que en esta región “la cadena de pagos ya viene cortada hace un par de años”.

 

En tanto, Carlos Bermúdez, de la empresa D&E (de agricultura de precisión) señaló que “el productor, lo primero que restringe son las inversiones en esta tecnología; la facturación de la empresa cayó un 20 % respecto del año pasado”.

 

A su vez, Guido Meier, de Pueble SA, concesionaria tucumana de CASE, dijo que “las ventas de tractores y de cosechadoras de caña de azúcar cayeron un 25 por ciento.”

 

También la industria se resiente. Pablo Stanley, de Aceitera General Deheza, que aquí acopia granos para a otros molinos de la empresa, dijo que “hay muchos productores que están quedando en el camino y eso nos afecta porque son los que nos proveen de materia prima”.

 

De parte de los ingenios azucareros, Pablo Guerineau, del Grupo Colombres, y de la logística, Ricardo Forenza, de Trasur SA, dijeron que hay un crecimiento productivo y “lamentablemente los industriales no nos ponemos de acuerdo en exportar los excedentes; eso lleva a que tengamos una sobreoferta y por lo tanto un muy bajo precio del producto”, dijo Guerineau.

 

En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, Raúl Fioretti, dijo que el comercio en general se ve afectado por las vicisitudes que sufren las empresas agropecuarias. Entre los rubros más afectados están perfumería, neumáticos, materiales de construcción y eléctricos, joyería y relojería, farmacias y ferreterías. “Si bien en el interanual de julio y agosto las ventas subieron en promedio 1,7% y 2,4%,el año 2014 respecto de 2013 tuvo una variación negativa de aproximadamente un 8%, por lo que esos incrementos no son nada alentadores”, concluyó.

 

 

Radiografía de la crisis

Fernando Vidal

Productor cañero

“En Tucumán hay 6500 cañeros; más de la mitad está en situación de quebranto”

 

Diana Chediack

Productora de limones

“Todavía se sufren los efectos de la helada del invierno de 2013 ”

 

Raúl Fioretti

Cám. de comercio de Tucumán

“El comercio en general se ve afectado por la crisis que afecta al agro”

Fuente: La Nacion

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