13 de septiembre de 2015 14:31 PM
Imprimir

Sepa por qué el precio de los commodities afecta menos a los productores agropecuarios de A. Latina

En el caso de Chile por ejemplo, tomando como comparación los envíos al exterior de cobre en el primer bimestre, estos fueron de US$5.350 millones, lo que representa una baja interanual del 10%.

Es una lástima que ni el cobre ni el hierro se coman. Si ello fuera posible, se podría compensar –al menos parcialmente– la caída global de sus precios con mayores volúmenes de ventas. Eso están haciendo algunos productores agropecuarios latinoamericanos. En especial en Argentina. Allí, pese al derrumbe de las cotizaciones globales, mayores ventas de trigo, soja y sus derivados lograron no solo evitar la caída de los ingresos, sino también aumentarlos, durante el pasado primer semestre.

Un reciente informe de las autoridades económicas en Buenos Aires reveló, por ejemplo, que en el rubro cereales, y semillas y frutos oleaginosos durante el periodo considerado, las ventas alcanzaron US$5.770 millones, 8,1% arriba de los US$5.337 millones que esos productos significaron en el semestre equivalente del año pasado.

 

En el caso de Chile, tomando como comparación los envíos al exterior de cobre en el primer bimestre, estos fueron de US$5.350 millones, lo que representa una baja interanual del 10%. Las razones son claras: para este 2015 las expectativas de aumento de la demanda cuprífera de los mercados de China, Europa, Japón, Corea del Sur e India son de 2,0%, 0%, -2,5%, 0% y -5%, respectivamente. En algunos casos, el descenso de la demanda ha sido estrepitoso. El año pasado, los pedidos de cobre refinado habían subido 5,4% en Europa, 8,9% en Japón y 15,5% en China, por mencionar solo tres ejemplos.

 

En el caso argentino, durante el primer semestre de este año se exportaron 58% más de granos y oleaginosas, lo que resultó solo en un 8% más de ingresos. Aun así, el resultado fue mejor que el de una caída de ingresos. Son tiempos como los de la célebre Reina Roja, personaje de Alicia en el País de las Maravillas, en cuyo reino sus habitantes debían de correr cada vez más rápido si querían mantenerse apenas en el mismo lugar.

 

En ese sentido, las cotizaciones internacionales de la soja se ubicaron hasta 26% promedio por debajo del primer semestre de 2014. Entre enero y junio pasados, con una cosecha récord y compradores ávidos por la ‘barata’, el Senasa certificó embarques de soja sin procesar por 5,7 millones de toneladas, 45% por encima de exportadas en el primer semestre de 2014. De ese total, 5,1 millones de toneladas tuvieron por destino China, con 60% de crecimiento interanual.

 

El derrumbe de precios internacionales llegó hasta el 33% para la harina de soja, principal derivado del poroto y primordial producto de exportación argentino por excelencia. En los primeros seis meses, ese subproducto sumó 10,7 millones de toneladas exportadas, 52% más que en el mismo periodo de 2014.

 

El boom de cantidades exportadas también se sintió en los cereales. Esa categoría, según el Senasa, registró un aumento interanual de 46%. Trigo y maíz, ambos con fuerte control comercial por parte del Estado desde 2007. Ante el derrumbe de los precios, con bajas interanuales en torno a 25%, y con muy buenas cosechas en ambos cultivos, el Gobierno flexibilizó las aperturas para vender al exterior esos productos. Así, las ventas externas de trigo entre enero y junio últimos sumaron algo más de 2,7 millones de toneladas, 126% por encima del mismo plazo del año anterior (1,22 millones de toneladas). En maíz la expansión interanual llegó a 85% al pasar de 4,98 millones de toneladas en el primer semestre de 2014 a los 9,2 millones de toneladas certificadas por el Senasa entre enero y junio últimos.

Fuente: AméricaEconomía.com

Publicidad