13 de septiembre de 2015 20:45 PM
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Zanini: “A Scioli no se lo puede comparar con Cristina”

El candidato a vice del FPV habla sobre la carrera electoral a Octubre. Y compara a Mauricio Macri y Sergio Massa con el polémico Donlad Trump: “Uno habla de globitos y el otro de lenvantar más fronteras”.

El candidato a vice del FPV plantea que las denuncias de la oposición en Tucumán son para deslegitimar a la política y los resultados de octubre. Y se queja de quienes comparan a Scioli con Cristina: “Es injusto, él no compite con ella, sino con Macri y Massa.”

 

A continuación la nota de Tiempo Argentino:

-Hay una nueva faceta para Carlos Zannini, la de candidato. Es toda una novedad, entre otras cosas porque ahora estás obligado a hablar…
-En realidad, estaba inhibido por mi propia función de salir a opinar sobre las propias medidas del gobierno, no me podía transformar en comentarista de esas medidas. No íbamos a contar, por ejemplo, detalles de cómo se decidió recuperar la administración de los fondos del ANSES y sacárselos a la AFJP. O la discusión por YPF, que se llevó durante un año y medio. Nosotros no podíamos salir a decir en esto que estábamos negociando, de qué manera íbamos a lograr convencer a Repsol o al gobierno español y lograr el éxito que tuvimos. No es que sea secreta la tarea del gobierno, pero se necesita cierta discreción y mucho tiempo de trabajo. Por eso no entiendo cómo hacen los otros políticos que se la pasan en la radio, en la televisión, le suman un cóctel y una cena, no sé en qué momento trabajan.

 

 
-Y en qué momento gestionan, se pregunta uno, ¿no?
-Y en qué momento gestionan, claro, mucho de ellos no tienen la gestión. Yo creo que de los candidatos, nosotros somos los que estamos en la peor condición, en función de que tenemos que llevar una gestión que está escrutada todos los días, por toda la sociedad, que nos podemos equivocar,  y hay otros que no tienen ese escrutinio porque los protegen o directamente no gestionan.

 

 
-Muchos se preparaban para unas PASO dentro del FPV y eso no ocurrió. ¿Por qué se tomó esa decisión?

 

-No fue una decisión de Cristina que no hubiera PASO. Nosotros trabajamos para construir unas PASO. Tenemos que ser concientes que estamos protagonizando una reforma política profunda, no en las formas, sino en el fondo de la actividad política. Con la adopción del sistema PASO quitamos del ámbito recóndito de los partidos, la decisión de los candidatos y la pusimos en manos de la sociedad. Ese fue un paso importantísimo que es continuación de lo que Néstor inició y de lo que Cristina profundizó. Cristina y Néstor han estado demoliendo la vieja política con gestos, con actitudes, con actividad, con gestión, y las PASO son un producto de este cambio. En 2003 teníamos un sistema de partidos que estaba absolutamente destruido, era el imperio del “que se vayan todos”. Estaba la política absolutamente ausente y dominada la economía por las corporaciones. Nosotros hemos hecho una tarea inmensa de reconstrucción de la política. Néstor reconstruyó la política como clave para fortalecer el gobierno, fortalecer las instituciones y empezar a cambiar la Argentina. Y Cristina fue más allá todavía, interpelando a la propia política para ver a qué se iba a dedicar, si a administrar los planes sociales, a tomar las culpas de lo que otros hicieron en la economía o si iba a tomar el comando de las cosas, y yo creo que fue muy sano para el país. En ese camino, nosotros interpretábamos que hacer un espacio lo más grande posible con buenos candidatos dentro del peronismo, iba a ser una forma de llamar la atención de la sociedad para que la sociedad nos volviera a acompañar. Nosotros estamos terminando un tercer periodo de gobierno, tenemos toda la responsabilidad de gobernar pero además tenemos que demostrarle a la sociedad que somos capaces de llegar al futuro con una continuidad de este avance pero sin detenernos. Nosotros somos grandes inconformistas, hemos estado siempre muy críticos de la propia acción de nuestro propio gobierno y tratando de entender cómo la sociedad va decodificando esas cosas que hacemos, qué cambios producimos, y qué nos reclama la sociedad. La sociedad argentina está en una etapa de una exigencia cada vez mayor en cualquier tema.

 

 
-Volvamos a las PASO. ¿Por qué no se hicieron?
-Pensábamos que una primaria abierta podía ser buena, cuando Scioli le pide a Cristina que yo lo acompañe, Randazzo se baja porque él pretendía que yo fuera su candidato a vicepresidente. Creo que la fórmula Scioli-Zannini fue lo que terminó decidiendo a Florencio a desistir de su candidatura. Hubiera sido bueno que hubiera habido una candidatura, creo que él entendió que en esas condiciones no podía. Hablamos nosotros, nadie le ofreció, pero hablamos entre nosotros de decir “Flaco, bajate a la provincia que con eso tenemos un camino más parejo para llegar” porque en definitiva siempre se ha tenido miedo a lo que puede ocasionar una fuerte interna dentro del peronismo, por lo que puede expulsar hacia otros partidos. Hoy todavía dicen los encuestadores que hay gente que está de acuerdo con el gobierno que no nos vota

 

 
-¿Cómo es eso?
-Que vota a Macri o que vota a Massa. Los políticos trabajamos con una cosa que es fantasía pura, cada uno cree que la gente piensa esto, piensa aquello, pero bueno, hacer de eso una realidad, es la magia que tienen algunos políticos como Néstor, como Cristina, que supieron concitar adhesión. En el caso de Néstor, ubicarse en el lugar indicado como para que la historia le pasara lo más cerca posible, ocurrió ese accidente de la política, pudo llegar, y él aprovechó ese momento para construir, para reconstruir la política en la Argentina. Y Cristina sobre eso, sin dejar de lado lo que Néstor había hecho, enfrentando otro tipo de problemas incluida la propia muerte de Néstor, construye ella sola con su capacidad y acompañada por el pueblo, con su capacidad para lograr el acompañamiento del pueblo argentino porque ninguna tarea es sola. Digamos, nadie, ningún político hace las cosas solas, las hace con la sociedad, y estas cosas las ha hecho Cristina con la sociedad, construyo un 54% en 12 años de gobierno. Nosotros hemos logrado estar muy por encima del resto de los contrincantes. Digo que es un lugar más difícil porque tenemos la gestión encima, no es que sea fácil para los demás porque tienen que convencer que pueden que dar gobernabilidad, que pueden mejorar todo. Ahora nosotros tenemos una suerte de Donald Trump que se planta, uno hablando de globitos y de colores, diciendo que sólo con su llegada se soluciona todo y el otro tirando consignas del tipo de las que Donald Trump tira para escandalizar digamos: “Vamos a blindar la frontera”, vamos a no sé, como hablar del muro, es un escenario que se va aclarando pero donde es necesario hablar del futuro, hablar de las cosas concretas que uno va a hacer en esta nueva etapa, que va a ser un nuevo gobierno.
-¿Hay mucha gente que dice bueno Scioli no me contiene tanto, pero Zannini sí, es un hombre de la presidenta y aparece esta idea de que Zannini es un poco el tutor kirchnerista de la fórmula?

 

 
-Hay toda una tarea de destrucción de las posibilidades de los miembros del gobierno para ser candidato. Cualquiera que apareciera con alguna posibilidad empezaba a ser objeto de ataques terribles, no sólo de los medios sino también de los opositores como para no dejarlos hacer pie. En mi caso bueno, la más oscura manera de presentar a una persona que no busque el protagonismo y que no habla si no es necesario, entonces a partir de ahí construir la imagen de monje negro, fíjense ustedes hasta las palabras que buscaron son las peores porque podrían haber elegido otras ¿no? Hay muchos personajes históricos con los que podían haberme espantado pero no, eligieron los que podrían ser peor. Esto del tutor, del grillete electrónico… Yo estuve preso, yo quiero la libertad y quiero la libertad para los demás. A mi hijo varón más grande le puse Franco porque quería que fuera libre, entonces no puedo ser el grillete de nadie. Pero sí soy coherente, tengo mis ideas, mi vida política, tengo mi militancia y mi compromiso es por la igualdad con los más humildes. Yo no voy a dejar que un gobierno que integre vaya en contra de los que menos tienen, no voy a dejar que ningún gobierno que integre deje de luchar por las cosas en las que creo, porque no participo en la política por un cargo ni para hacerme rico, participo en la política para concretar los ideales que tuve y en eso me hago fuerte, y en eso voy a tener mi palabra.

 

 
-En este esquema del cual hablamos hay una preocupación, un recelo en el sector más kirchnerista del FPV, que es la posibilidad de que sectores del sciolismo, quizás ni siquiera Daniel Scioli, puedan tener políticas que puedan ser incómodas para el kirchnerismo puro, que pueda haber cierto pase de factura para los sectores más kirchnerista paladar negro, tipo La Cámpora, y muchos recelan ese tipo de cuestiones. Y uno cuando piensa en la vicepresidencia, y lee la historia argentina y ve cuál fue el rol de los vicepresidentes también dice, bueno, ¿cuál es el margen de maniobra que tendrá Zannini el 11 de diciembre?

 

 
-Es muy difícil anticipar y cada uno tendrá su idea de lo que voy a hacer. Yo he visto que hemos compartido mucha experiencia con dos personas que tienen una absoluta coherencia y que fueron, fijate vos en el caso de Néstor: intendente, gobernador después presidente, el tipo de crecimiento que le exigió a ellos en esos lugares. Cristina: diputada provincial, diputada nacional, senadora, presidenta. Les exigió siempre ver desde cada lugar donde estaban, lo que tenían que hacer. Yo no creo que existe un manual de los presidentes que uno va hojea y dice ah   tengo un problema de salud página 54 del tomo uno. No, la vida no es así, la política tampoco es así. Hay que estar en el lugar para saber cómo van a ser las cosas y hay que tener el dilema para resolverlo. Para mi Néstor y Cristina son el ejemplo de los dilemas de los últimos sesenta, setenta años de la política argentina en tres gobiernos, dilemas que resolvieron estando en ese lugar, que no hubieran podido resolver de esa manera si no hubieran vivido lo que vivían. Yo he tomado el ejemplo este que es muy práctico con el propio Néstor. Néstor nació en 1950, si vos hacés una línea por dónde va la historia argentina y otra línea por donde fueron las decisiones de los presidentes, te das cuenta de que el Néstor que toma decisiones, es el Néstor que sabía que había habido un golpe en el ’55, que hubo una constitución del ’57 donde se proscribió al peronismo, hubo un Frondizi que quiso desarrollar de una determinada manera, hubo un Illia que se peleó con los laboratorios, hubo un Lanusse que quiso embretar al Peronismo sin Perón, que le hizo un montón de cosas, y hubo también presidentes que, ya más cercanos, tuvieron toda la buena voluntad y no supieron, no pudieron o no lo lograron. Y después tuvo presidentes que buscaron un camino absolutamente distinto a los otros, si vos te fijas Néstor en todas esas cosas, resolvió distinto que lo que él consideraba que eran los errores que se habían cometido antes. Entonces cuando se habla de desarrollo, ya  no se habla de un desarrollo teórico y en el aire, el desarrollo en Argentina tiene que ser como dicen algunos economistas que he leído, tiene que tener densidad nacional…

 

 
-Eso es lo que plantea Aldo Ferrer…
-Como dice Ferrer, evitar provocar cuellos de botellas en la balanza comercial para seguir creciendo, entonces necesitamos un capitalismo razonablemente autónomo y tenemos que buscarlo, por eso sería importantísimo que tuviéramos la posibilidad de concretar en este periodo porque nosotros retomamos YPF, expropiamos las acciones de Repsol que hoy vemos que está excluida de algunas bolsas en el mundo, que era petrolera en función de lo que le daba YPF, no eran verdaderamente petroleros. ¿Eso fue una decisión difícil? Sí. ¿Esperaba que fuera una decisión que aplaudieran todos? No, sin embargo había que tomarla porque había que lograr alinear la actividad de la principal petrolera del país con la Argentina que nosotros estamos queriendo construir. Entonces, hoy dice (el ex presidente de Shell Juan José) Aranguren, que sería el jefe si ganara Macri, el que era de Shell, que nos subía los precios, y que Néstor dijo que no comprara, ese mismo personaje dice: “Bueno tengo mis dudas respecto de si necesitamos una YPF fuerte o una YPF más pequeña para que deje entrar a otros.” No, esta respuesta ya la dio la realidad argentina, no podemos volver a desarmar los ferrocarriles porque vamos a tener industria automotriz, no podemos volver a dejar de tener el rastrojero porque vamos a hacer la Ford acá en Argentina. Esas disyuntivas ya estuvieron bien resueltas por quienes estuvieron en el gobierno, yo le digo que no hay ninguna duda que se necesita una YPF fuerte, alineada con las políticas nacionales, con respeto por el mercado, con la posibilidad de atraer inversión privada que se necesita y en esto está también el dilema de Frondizi si hacerlo con plata argentina o con plata que viene del exterior, es decir esa YPF se tiene que dedicar ahora a crecer hacia la actividad también petroquímica. Sí, tiene que asociarse. ¿Es extranjera la otra? Sí, es extranjera. Pero si está dispuesta a colaborar para el desarrollo de ese tipo de industria, la Argentina se transformaría en poco tiempo, duplicando su polo petroquímico en Bahía Blanca, en proveedora de insumos industriales para el resto de Latinoamérica, y con eso no sólo nos fortaleceríamos nosotros, sino que fortaleceríamos Mercosur, Unasur y Latinoamérica que es el gran problema. Yo miraba en estos días, uno leyendo la historia se da cuenta de que hubo una tarea muy planificada de dividir Latinoamérica, en su momento fue dividir los países. Y hoy se da cuenta de que todas las tácticas están llevadas a dividir los países en su interior, es como si alguien necesitara que los países entremos en discusiones que nos dividan, que impidan las uniones, ya no sólo entre países, sino países adentro de modo de que no se pueda crecer, no se pueda ahondar. Yo cuando veo que se hace tanto ruido con el interior, con la pobreza en el interior, con lo mal que está en el interior, esto no está hecho para que en el interior piensen mal del gobierno nacional, está hecho para que en la capital piensen mal del gobierno nacional. Primero porque no es cierto que no se haya avanzado con la lucha contra la pobreza, y segundo es como si estuvieran tratando de reinstalar civilización o barbarie en otros términos, muy parecido a lo de Sarmiento. Civilización: sólo la Capital y algún lugar concentrado del país, y barbarie: las provincias. Y hay que recorrer las provincias para darse cuenta de todo lo que se ha hecho, yo sé que con eso no se gana elecciones, con lo que ya se hizo, pero bueno, es una medalla en el pecho y algo a tener en cuenta, un antecedente que debe valorarse para conformar un voto inteligente.

 

 
-La oposición se retiró del escrutinio oficial tucumano. ¿Por qué lo hace?
-Hay quienes necesitan debilitar a los gobiernos, hay quienes necesitan debilitar a los partidos políticos, hay quienes necesitan desprestigiar a la política, y hay políticos pensando que van a sacar una ventaja circunstancial si se prestan al desprestigio de la política y solapan su acción con los otros, hay un sueño clarinezco ¿Magnetto qué necesita? Magnetto necesita que el próximo gobierno no siga adelante con la aplicación de la ley de medios ¿O ustedes se creen que está interesado en la democracia, cuando ponen en las tapas lo que ponen? Los que quemaron las urnas eran del partido de (José) Cano. Esto es una tormenta anunciada porque ellos saben que perdieron la elección por más de 100 mil votos. Yo estuve con Hugo Haime, me confirmó que todo, todo indica eso. Me contó como hicieron la campaña. Pero una semana antes, dos semanas antes, nosotros ganamos por 30 puntos y no hubo ningún incidente en la misma provincia, mismo lugar, los mismos actores. Se trata de tomar a Tucumán primero porque no quieren un efecto contagio, que la gente vea y ahora están contra el “Coqui” Capitanich, que ya tuvo un triunfo espectacular en Chaco, quieren ensuciar eso para evitar el efecto contagio porque ponen todo, todo su objetivo en lograr una segunda vuelta. Es decir, todo el trabajo es impedir que nosotros ganemos en primera vuelta pensando que en segunda vuelta es lo que les da mejores oportunidades. Entonces, lo lamentable es que haya políticos que se presten a esa idea pensando que cuando lleguen van a poder gobernar, ellos van a quedar presos de los que lo ayudan hoy a desprestigiar a la política. Este es el sistema, yo diría el dilema. Nosotros estamos apelando a la inteligencia de la gente, que vea y hasta los sectores más sofisticados del pensamiento de la sociedad por ahí estan tratado como idiotas por los demás, que no le tiran propuestas que sean realizables ni le tiran propuestas concretas.

 

 
-Planteaba recién un escenario de segunda vuelta, también es cierto que el FPV puede evitarlo si consigue esos cuatro o cinco puntos que los separan del 45 por ciento. ¿De dónde salen esos votos?
-Yo creo que es gente que ya votó al gobierno. Gente que ahora, por alguna razón u otra dice: “Estos van a seguir siendo los mismos, no le quiero dar otro tiempo más”, o gente que se dejó seducir por alguna idea que le presentaron como algo que el gobierno no haya hecho, yo no creo que el gobierno tenga todas las ideas ni tenga siempre las mejores ideas, pero creo que el gobierno es el que está en mejor condición para continuar lo que se está haciendo y llevarlo a un buen lugar. Tenemos un problema, que no es nuestro, yo esto lo digo, es como si yo lo achacara al gobierno y no es así. Es que el contexto mediático descontextualizando, quitando las cosas de lugar, haciéndonos decir cosas que no hemos dicho nunca, creando un kirchnerista teórico, el que pareciera que todos tenemos que tributar. Que es malo, que pega, lo peor del mundo, es decir lo peor de las calidades humanas. Crean un barullo que nos impide ver lo que realmente pasa, yo siempre digo esto: la palabra no dice nada y al mismo tiempo lo oculta todo. Una tapa de Clarín no dice nada y, al mismo tiempo, trata de ocultar todo y ayudar a los que ellos quieren ayudar, con un objetivo muy concreto. Recuerdo acá y vuelvo a Néstor y digo, cuando Néstor decía que estábamos saliendo del infierno, esa metáfora tenía la virtud de hacernos sentir a los argentinos con los pies más calientes que la cabeza. Nosotros veníamos saliendo del infierno, entonces el infierno estaba abajo y estábamos saliendo, y ya sentíamos un poco de aire fresco. Era hermosa la metáfora porque nos llegaba al corazón a todos. Rápidamente sabíamos nosotros que estábamos en un camino, nosotros no tenemos para esta etapa porque se van haciendo más complejas las cosas porque el ruido mediático es mucho más profundo y porque la batalla es ahí digamos Clarín, si hay que aplicarle la Ley de Medios, no va a seguir teniendo la hegemonía que tiene y entonces eso significa menos plata para ellos y eso significa que, de alguna manera, tienen que parar el cambio. Alguien tiene que venir, debilitado en el gobierno, con tres tapas y decirles “sí, qué quiere señor, como quiere que siga su empresa, quiere esta empresa que está en este paraíso fiscal, bueno, está bien, no importa. Esta otra en otro paraíso fiscal, no importa. Y sigan como están que está todo bien.” No es así, eso sería que la política vuelva a estar delegada en las corporaciones y eso es lo que nosotros venimos tratando de no hacer y logrando éxitos en esa lucha. Y digo ¿cuál sería la metáfora? Acordémonos que nosotros nos subimos a un barco en 2003 que estaba todo roto, le entraba agua. La primera tarea que había que hacer era sacar agua de adentro del barco, se soldó, se le terminó el casco, hemos logrado arreglar los camarotes de más abajo, digamos, lo de los más pobres y todavía no hemos llegado a darles a los que están en primera el camarote que les gustaría tener ¿no cierto? Pero en el medio de arreglar ese barco, ponerlo en condiciones, lo pusimos en rumbo y tenemos un destino y ya estamos prácticamente llegando porque ya se ven gaviotas, esto que te digo de YPF, el ARSAT, los pibes que están estudiando en Argentina, los chicos que están, chicos 35, 37 años que están custodiando las centrales nucleares acá nomas en Zárate, lo que está haciendo el pueblo argentino en cuantos terrenos indican que la tierra ya está cerca, estamos llegando. El tema es, nosotros tenemos que, a la par de esa metáfora tener el, digamos, las cuatro o cinco cosas básicas que sean bien ejemplificativas de lo que queremos hacer, ¿cómo? Estamos dispuestos a asumir los desafíos que plantea la nueva etapa y a superarlos porque no es que sea más fácil de lo que fue para Cristina.

 

 
-Ese barco tiene una capitana, sin dudas. ¿Qué lugar ocupa en él Daniel Scioli?
-Va a tener que hacerse cargo del timón. No sólo Scioli. Scioli, Macri o el que gane. ¿Quién va a tomar el lugar de Cristina? Nadie, no lo puede tomar nadie el lugar de Cristina, la interlocución que tiene Cristina con la sociedad no la puede tomar nadie, salvo que se la gane, salvo que se la gane. Es evidente que ella es la centralidad en la política argentina de hoy, y ella ha comprendido que su mandato vence, bueno pero va a seguir siendo Cristina. Porque acá otra cosa que enfrentamos, además de esto de los dos los Donald Trump es un realismo mágico, que yo no había visto. Creen, sinceramente veo que lo creen, los opositores que el 10 de diciembre hay un fenómeno mágico que hace evaporar a Cristina, el kirchnerismo, La Cámpora, todo. Pero nosotros hemos estado en la historia de la Argentina doce años y hemos hecho cosas muy importantes que van a quedar en el corazón del pueblo, que están, que hicimos. La ampliación de derechos, los Derechos Humanos ¿Qué van a hacer? ¿Para que se olviden de Cristina van a derogar el matrimonio igualitario? ¿Qué, van a volver al Fondo a pedir stand by? Nosotros dejamos de hablar del FMI porque le pagamos, digamos una cosa que es cierta: el pasado nunca esta tan lejos. Digamos que algún camino equivocado puede llevar al pasado en una Argentina que ha vivido vicisitudes de todo tipo, y no estamos tan firmes tampoco ni tan fuertes porque el mundo, mira nosotros teníamos los commodities como un gran ingreso, cayeron un 40 por ciento. Las medidas que servían ayer no sirven hoy. Hay un estudio del Financial Times que citó Cristina, y volvemos a Cristina y su centralidad, que dice que 107 países del mundo devaluaron su moneda y no lograron ni un punto de mejora en el comercio exterior, y eso que bajaron los precios ¿Y que lograron con eso? Encarecieron todas las importaciones, así que agravaron su problema pensando que era un stop and go de los típicos de la economía argentina, devalúo después viene una mejora y estamos todos de nuevo en otro, en otro equilibrio. Ya las cosas no son así, entonces este pensamiento mágico de que nos va, vamos a desaparecer el 10 de diciembre ganemos o perdamos las elecciones no existe, yo les doy la mala noticia. Cristina va a ser una presidenta querida, se va con un nivel de imagen espectacular después de 12 años y tiene, y tuvo lo que tenía que tener cuando estuvo en ese cargo, entonces va a ser inolvidable. La gran injusticia con Daniel Scioli es compararlo con Cristina, ninguno es comparable con Cristina, comparémoslo a Daniel Scioli con Mauricio Macri y con Sergio Massa y con Margarita Stolbizer y con el chico este Del Caño, y entonces le vamos a dar a Scioli la posibilidad de que demuestre que es mejor que ellos, esa es la carrera que tiene él por delante, no es ganarle a Cristina.

 

 
-¿Cómo vive la demonización mediática que se hizo del kirchnerismo?
-Hay un etiquetamiento muy equivocado de los gobiernos de Néstor y Cristina, se dice que fueron gobiernos cerrados, puede ser que nosotros en lo personal, que venimos del sur seamos tipos menos abiertos que los porteños. Es cierto, podemos tener eso pero en la práctica política, en la vida política hemos dado muestra de apertura impresionante y una convocatoria con muchísima amplitud, yo tengo trabajando cerca mío a gente que militaba en el radicalismo, ha militado en el partido intransigente, gente que estaba en el comunismo, en muy distintos lugares de la política, y hay radicales a montones. Somos y esto es importante tenerlo claro, somos gente abierta, de mente abierta, que es la mejor manera de convocar a los otros, vení con tu diferencia, vení con tu punto de vista y bueno, nadie es dueño de la verdad. Néstor se cansó de decir que las verdades son relativas, bueno después veremos  cómo vamos a construir algo que sea superador, esto es lo que no encontramos nosotros como interlocutores en la política argentina, lamentablemente se está viviendo un drama de la práctica desaparición de un partido político. Cuando éramos chicos ser peronista, ser radical era como las camisetas de River y Boca en los pueblos, y eso, en definitiva, terminaba construyendo una Argentina, donde podíamos unirnos en algunos puntos. Hoy el radicalismo viene sufriendo un proceso de liquidación en donde se han puesto como barrilete de cola de ideas neoliberales. A (Raúl) Alfonsín, yo no lo vote pero había cosas que le reconocía que eran valores,   cosas que había que hacer, y digo pucha, al final fue mejor que ganara Alfonsín en aquel momento, en los términos de la historia porque aquel peronismo no me gustaba, no me terminaba de gustar del todo, sobre todo porque tenía un compromiso con el pasado que era muy negro, nosotros hemos abierto, incluso el peronismo. El secretario de Derechos Humanos del peronismo es Juancito Cabandié, es decir, hay toda una revisión, una recuperación de lo mejor de la historia argentina y una superación también de trauma. No podemos creernos el discurso del adversario que nos quiere decir cómo somos, nosotros tenemos que aprender a analizarnos nosotros y vernos, no es cierto que seamos gente  autoritaria, o gente que es todos los rótulos que nos han puesto, pero te lo ponen tanto que hasta terminas creyéndolo y hay compañeros que dicen no, tenemos que ser así porque somos kirchnerista y esta no es…

 
-Se termina creyendo el estereotipo que crearon sobre usted mismo…
-Te lo imponen.

Fuente: El Cronista

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