15 de septiembre de 2015 14:03 PM
Imprimir

Mauricio Macri y la profecía autocumplida del fraude electoral

El candidato a presidente de la alianza Cambiemos aseguró que lo sucedido en Tucumán “es un llamado para lo que va a pasar en Chaco y en octubre”. Este domingo se define la elección en Chaco donde las internas provinciales y nacionales dan una abrumadora diferencia para el oficialismo.
“El caso tucumano ha maximizado el tema de las trampas y el fraude. Quiero llevarles tranquilidad a los tucumanos. Esto es un llamado de atención enorme para lo que va pasar en Chaco y el 25 de octubre”. 
 
Así se refería Mauricio Macri a pocos días de las elecciones en Tucumán, luego de que se registraran incidentes graves como la quema de urnas que realizaron sus propios partidarios, pero que a diferencia del FPV, el candidato del PRO omitió.
 
En Chaco ya hubo internas (Paso) para la elección a gobernador en el mes de mayo, cuando el oficialismo liderado por Jorge Capitanich que impulsa a Domingo Peppo a la gobernación, sacó una ventaja aplastante contra el polo opositor encabezado por la intendente de Resistencia Aída Ayala.
 
“Chaco Merece Más” la lista que impulsa a Peppo como gobernador -y en Resistencia a a Jorge Capitanich como aspirante a la intendencia- acumuló el 59% de los votos, una diferencia descomunal sobre Ayala (“Vamos Chaco”) detrás de cuya candidatura se enfilan Macri, la UCR, Massa, Carrió y Stolbizer, entre otros.
 
“Vamos Chaco” obtuvo 37% de los votos, una diferencia de 22 puntos porcentuales con el oficialismo peronista, muy difícil de remontar. Entre ambas fuerzas políticas se concentró el 96% de los votos, situación que refleja el grado de polarización que hubo en la provincia.

Pero la derrota de la alianza opositora no pudo ser peor. Aún en Resistencia donde gobierna la actual candidata de Macri como intendente, el espacio político que representa sacó el 39,6% de los votos, frente a la postulación del FPV encabezado por Capitanich que sumó el 53,6% de los votos.
 
Dicho de otro modo, Ayala no solamente no alcanzaría a retener el distrito sino que de repetirse la elección de mayo el electorado le daría la espalda a su gestión y “cambiaría” por Capitaich. En cambio a nivel provincial el electorado estaría eligiendo la continuidad del gobierno peronista.
 
Los números de la primaria provincial, fueron ratificados en las Primarias nacionales a presidente de agosto. Allí el resultado fue peor para el arco opositor porque si en la provincial iban todos juntos detrás de Ayala, en la nacional compitieron entre sí. 
 
Por eso el 9 de agosto la diferencia entre el FPV que encarnó Scioli y la Alianza Cambiemos que lidera Macri fue de 28 puntos porcentuales. El oficialismo alcanzó más del doble de los votos que su principal rival, y a una distancia irremontable quedó el ganador de UNA (sumados los votos de De La Sota) con el 12,6%.

Ni la primaria provincial ni la nacional fueron cuestionadas por la oposición en la justicia electoral. Que Macri asegure que lo sucedido en Tucumán “es un llamado de atención enorme para lo que va pasar en Chaco” debería poner en alerta a la ciudadanía y a las autoridades frente a la certeza de “fraude” del Jefe de Gobierno porteño en la disputa por una elección que ya perdió dos veces en el mismo año
Fuente: El Enfiteuta

Publicidad