17 de septiembre de 2015 13:21 PM
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Más de 200 personas afectadas por dos brotes de triquinosis

Dos brotes de triquinosis en tres localidades de la provincia de Buenos Aires afectaron a 204 personas, entre chicos y grandes, que consumieron productos de cerdo de criaderos sin habilitación.

Las autoridades sanitarias bonaerenses informaron que los pacientes recibieron tratamiento para controlar esta infección, que ocurre al consumir chacinados o embutidos de elaboración casera y carne cruda de animales que están contaminados con larvas del parásito llamado triquina.

Uno de los brotes ocurrió en Batán, a 15 kilómetros de Mar del Plata. Ahí, 56 personas comenzaron con síntomas como fiebre, vómitos, diarrea, dolor muscular e hinchazón de párpados tras consumir los productos que habían comprado en un supermercado, según explicó a La Nación el director de Atención Primaria del Ministerio de Salud provincial.

Luis Crovetto dijo que el consumo de esos productos afectó a un total de 48 adultos y 8 niños de Batán y Mar del Plata. “En la fiambrería y la carnicería de un supermercado chino vendían productos de faena casera. En la primera visita que se hizo, el lugar estaba cerrado porque los dueños estaban internados. Habían consumido los productos contaminados. Se pudo clausurar la fiambrería y la carnicería en la segunda visita. Y en una tercer visita, se clausuró el supermercado por una infracción laboral”, indicó.

Los análisis de laboratorio confirmaron la infección en ocho casos y, como en el otro brote, no hubo muertos. La investigación del origen de la carne de cerdo contaminada llevó hasta un criadero sin habilitación, según agregó el funcionario. “Hasta ahora, no aparecieron nuevos casos”, sostuvo.

A 700 kilómetros de distancia, tres familias empezaron con diarrea, fiebre y dolor muscular a los 10 días de volver de sus vacaciones en San Rafael, Mendoza. De vuelta a casa, por la ruta 188, pararon en una carnicería de Florentino Ameghino para comprar factura de campo casera. La sospecha diagnóstica se orientó a la triquinosis cuando uno de ellos tuvo hinchazón de párpados. “Ése es un signo claro de esta infección”, explicó Nora Traietta, médica de la Unidad Sanitaria de Roberts, municipio de Lincoln.


Cuando los médicos tratantes se comunicaron con el Hospital Municipal de Ameghino, se enteraron de que ahí estaban internadas entre 20 y 30 personas que habían consumido los productos de cerdo de la misma carnicería. Crovetto indicó que entre Ameghino y Roberts hubo 148 casos clínicos, de los que 28 se confirmaron por laboratorio.

“Se ubicó la carnicería que vendía el producto y se ubicó el criadero clandestino, que no estaba inscripto ante las autoridades correspondientes”, indicó el funcionario. Senasa y la oficina de bromatología local llegaron hasta el criadero, que se trataba de una quinta.

“No hay que comer chacinados frescos de carne cruda sin control bromatológico. Si se congela o se cocina esa carne, la larva muere. Pero el problema es que la gente lo compra, como cuando para en la ruta, y es un producto que consume enseguida”, agregó Traietta.

Aconsejó consultar de inmediato ante dolor muscular, fiebre, diarrea, hinchazón de los párpados (“como si fuera una conjuntivitis grave”) y taquicardia si se consumió factura de cerdo 15 días antes o más.

Fuente: Agromeat

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