19 de septiembre de 2015 01:58 AM
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Las bodegas chicas dan pelea con promociones

Compiten en un mercado interno con un 7% más de oferta de vinos que 2014

Según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino, la vendimia 2015 fue 13% menor al promedio de la última década, con 23,4 millones de quintales de uvas. Esas uvas provinieron de 227.070 hectáreas de viñedos, superficie que en la última década creció solo 4%.

Pero la menor producción no significó un alza generalizada de precios. Mientras las uvas de mayor calidad, como Cabernet Sauvignon y Chardonnay, consiguieron alzas en torno del 14% frente a 2014, otras se depreciaron hasta 45%, como en el caso de la Criolla Grande.

En la etapa de elaboración los datos preliminares de 2015 también apuntan a la baja: 13,35 millones de hectolitros de vinos, 12% menos que el año anterior, y 4,34 millones de mostos , 7% menos.

Pese a la menor producción, los despachos al mercado interno, que es el principal destino del vino argentino, vienen creciendo este año, acumulando un 7% de aumento con respecto al mismo periodo del año anterior. Suman 4,89 millones de hectolitros en enero – junio.

En esta situación crítica para el sector vitivinícola, las bodegas chicas pelean por mantener el nivel de sus ventas por medio de promociones y fuertes bonificaciones de mercadería. Pero competir contra la fuerza de venta de las grandes bodegas no es tarea fácil. Estas se encuentran obligadas ubicar una producción grande e incrementada por remanentes de exportación en el mercado interno. Y a su vez a mantener sus marcas y desarrollar nuevas. Por otro lado, los proveedores también tienden a priorizarlas, sea dándoles mejores precios o financiación, o abasteciéndolas primero en tiempos de escasez. Muchas veces las empresas más chicas quedan en lista de espera para conseguir insumos. “Nosotros compramos con el cheque anticipado en la mano, mientras que vendemos cobrando unos 100 días después”, explica Goyenechea.

 

Las promociones de las bodegas más chicas también apuntan a posicionar el origen. Como es el caso de los vinos de San Rafael que el 27 de noviembre de 2007 crearon la Denominación de Origen Controlada para los vinos de la región. Sin embargo, los esfuerzos no fueron muy lejos, y las bodegas no lograron posicionarse como las del Valle de Uco.

A partir de esa situación, unas 15 de las cerca de 50 bodegas sanrafaelinas se juntaron para hacer una feria conjunta en Algodón Mansión, el hotel de lujo que tiene la bodega del mismo nombre en el barrio porteño de Recoleta. El evento, que ya va por su tercera edición, es una ocasión para difundir el vino sanrafaelino. “Así logramos ganar terreno en las cartas de los restaurantes y en las vinotecas”, dice Ignacio Goldín.

Fuente: La Nacion

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