23 de septiembre de 2015 13:08 PM
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Ántrax en Perú : conoce más de la enfermedad que afecta a Piura

Causada por la bacteria Bacillus anthracis, es una enfermedad grave y contagiosa que afecta principalmente a animales de consumo humano (ovinos, bovinos y porcinos) por lo que también afecta a personas.

Una semana después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, empezó lo que se conoce como los ataques bioterroristas de 2001, en los que alguien diseminaba ántrax a través del correo estadounidense. En total murieron cinco personas y otras 22 resultaron infectadas.

Ahora, en la región Piura al norte del país se han registrado hasta el momento 49 casos de ántrax o carbunco, de los cuales 32 han sido confirmados clínicamente luego de que estos tuvieran contacto físico con el ganado infectado. Ya el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), realiza los trabajos correspondiente de monitoreo, control y prevención de esta enfermedad, vacunando al ganado de toda la zona afectada.

Pero ¿qué es el ántrax? ¿cómo se transmite? ¿cuáles son sus síntomas? ¿cuál es su tratamiento?

También conocido como carbunco, es una enfermedad contagiosa y grave causada por el Bacillus anthracis, un microbio que vive en la tierra que afecta principalmente al ganado bovino, ovino y porcino, y que por tanto, puede transmitirse a los seres humanos por contacto directo o a través de productos derivados de estos animales.

Existen tres formas en las que las personas pueden infectarse con ántrax. La primera y la más común es de transmision cutánea y se produce cuando una persona con una herida abierta entra en contacto con animales infectados o sus productos como lana y pellejo.

La segunda es por inhalación y afecta a los pulmones. Se produce al inhalahar esporas de la bacteria presentes, por ejemplo, en la lana, pieles, pelos o restos de animales infectados. Finalmente, la transimión por boca que se produce al ingerir carne de un animal enfermo.

 

 

Síntomas

Las manifestaciones clínicas se producen entre 1 y 20 días después de haber sido infectado el animal, aunque en la mayoría de casos la enfermedad se hace evidente a partir de los 3-7 días. Los animales infectados presentan calentura, dejan de rumiar, se ponen irritables, no pueden respirar y tienen dificultad para ponerse en pie.

En el caso de los humanos, se han observado periodos de incubación de varias semanas y los síntomas varían dependiendo del modo de contagio. El cutáneo se caracteriza por el desarollo de una pápula en el lugar de inoculación, rodeada de un área de vesículas de contenido fluido. La zona central papular se ulcera y seca, desarrollándose una zona de color negro. Usualmente se resuelve de forma espontánea aunque si se produce diseminación puede ser letal en un 20% de los casos.

El contagio intestinal presenta los mismos síntomas que en una gastroenteritis (fiebre, náuseas, vómitos y diarrea). El carbunco intestinal puede evolucionar rápidamente al choque séptico, coma y la muerte en un 50 % de los casos.

En la forma inhalatoria los síntomas se desarrollan rápidamente y no son específicos. Al principio se produce fiebre con toses no productivas, seguidas de dificultad respiratoria grave, con estridor, cianosis y septicemia fatal. La muerte ocurre en un corto período en casi todos los casos.

 

Tratamiento

El uso de altas dosis de antibióticos suelen curar el ántrax en los humanos. En el caso de infección por inhalación, se recomienda al menos dos tipos diferentes de antibióticos (como ciprofloxacina o doxiciclina en combinación con penicilina) hasta que se obtengan los resultados de susceptibilidad de la cepa responsable de la infección. También se puede usar corticosteroides, para tratar el edema y otros efectos inflamatorios asociados a la toxina.

 

Prevención

Para mantener sano al ganado, lo principal es mantenerlos lejos de pastizales reconocidos tradicionalmente como peligrosos y vacunarlos anualmente. Además, debe separarse al ganado sano del enfermo. No se debe incinerar los cadáveres de animales ya que la presencia de gas en su interior puede favorecer a la diseminación de la bacteria. Lo ideal es enterrar al animal a dos metros bajo tierra y cubiertos de cal.

Para humanos la principal recomendación es no consumir carnes de venta clandestina o de dudosa procedencia, es mejor adquirirla en lugares de garantía aunque puedan costar más caro.

Fuente: Agromeat

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