25 de septiembre de 2015 18:36 PM
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Una grave enfermedad de los caballos impacta en el sur de Córdoba

Emergencia sanitaria.Se trata de la Anemia Infecciosa Equina, que también se descubrió en el Hipódromo de San Isidro. Este año se detectaron más de 50 casos en Laboulaye.

Mientras el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) realiza análisis a 233 caballos de polo que quedaron “interdictados” en el Hipódromo de San Isidro luego de que se hallaran allí 5 casos positivos de Anemia Infecciosa Equina (AIE), en el sur de Córdoba se han comprobado más de 50 infecciones desde principios de año, informaron veterinarios de esa zona.


Clarín anticipó la semana pasada que en el exclusivo Jockey Club de San Isidro, justo cuando comenzaban los partidos del abierto de polo, surgieron casos positivos de ese temible mal de los caballos, un Retrovirus que se contagia a través del contacto con sangre de un animal enfermo.
Este impactante hallazgo provocó una rápida reacción de las autoridades sanitarias, que no solo clausuraron ese lugar hasta analizar a todos los ejemplares sino que también actuaron en un campo de Ramallo, de donde procedían los 5 equinos que padecían AIE y que fueron sacrificados. En ese establecimiento rural, en agosto pasado ya se había detectado un caso positivo. Ahora quedaron bajo análisis otros 46 ejemplares.
Hasta que la AIE no apareció en uno de los principales centros neurálgicos de la actividad hípica argentina, el Jockey Club, el SENASA casi nada había dicho sobre un creciente número de casos en el interior del país. Los focos de AIE han sido intensos sobre todo en el sur de Córdoba, donde gracias a la acción de un grupo de personas vinculadas a la cría de caballos y las jineteadas, se detectaron en lo que va de 2015 unos 50 caballos enfermos en los departamentos de Laboulaye y Vicuña Mackenna.
“Somos un grupo de personas relacionadas a la actividad ecuestre que estamos en Laboulaye, trabajando por los casos de AIE positivos que hemos tenido en esta zona. Desde febrero ya superan los 50 animales afectados detectados”, informó Lucía Álvarez Isasi. Fue ese grupo, a partir de la intervención de una veterinaria privada, el que descubrió el primer caso al tomar muestras de sangre a un potrillo que presentaba síntomas de la enfermedad.
El SENASA, ante esta emergencia, reaccionó muy tarde. Recién a fines de agosto diseño un plan de acción para determinar el alcance del brote: tomarán muestras a un total de 3.000 caballos. “Están llevándolo a cabo, solo que no sabemos cuando se darán a conocer los resultados oficiales ni porque medios”, indicó la fuente

La AIE, en realidad, estaría bastante más difundida en el país. En abril se realizó en esa zona cordobesa un torneo de polo para el que se trasladaron caballos de muchas otras regiones. Allí ya se habrían detectado otros cuatro casos positivos, que nada tenían que ver con el foco de Laboulaye.
“En mayo se reunió gente de todo el ambiente de los caballos. Y como nos dimos cuenta de que la situación era grave, decidimos organizarnos. A partir de allí se hicieron muchos sangrados y nos encontramos con caballos positivos prácticamente en toda la zona”, explicó Alvarez Isasi.
Julia Daneri, dueña del campo donde se detectó el primer potrillo enfermo, relató que tuvieron que sacrificar a casi todos sus animales, a los que preparaban para hacer equinoterapia. “Nosotros pasamos de ser criadores a perder nuestra manada, y en ese camino hubo mucha gente que se quedó sin trabajo”, se lamentó.
Horacio Zárate, un animador de festivales de doma y jineteadas, advirtió que la situación podría empeorar en los próximos meses “En la primavera y el verano nuevamente los tábanos van a empezar a aparecer y si no trabajamos firmemente vamos a tener consecuencias iguales o peores”, advirtió. Una de las principales vías de transmisión de la AIE son justamente las picaduras de ese tipo de insectos. La enfermadad, sin embargo, no es una zoonosis. Es decir, no existe la posibilidad de transmisión del virus a las personas

Fuente: Clarin

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