28 de septiembre de 2015 12:43 PM
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La ganancia no es del chancho, sino del que le da de comer

Un sistema de alimentación automático para criaderos de cerdos factura $ 1,5 millones al año

La tecnología llegó hasta los “chiqueros”. A los que no frecuentan los corrales puede resultarles extraño pero, aun allí, las herramientas para optimizar la crianza de animales son cada vez más sofisticadas. Los emprendedores Leonel Rae (27) y Franco Amorosi (25), futuro ingeniero agrónomo y licenciado en Economía, respectivamente, crearon un sistema para bajar costos y aumentar la productividad en los criaderos de cerdos. Bild, como lo llamaron, consiste en un alimentador automático para controlar las raciones de las cerdas en gestación. La correcta provisión, sin excesos ni desperdicios, tiene un efecto directo en la vida productiva del animal y contribuye a economizar en el proceso.

La propuesta es cambiar el sistema tradicional de jaulas que se utiliza en la mayoría de las granjas por uno más preciso. “Cada cerda lleva en su oreja una caravana con un chip electrónico de identificación”, explica Rae. Los animales entran por una especie de manga, de a uno por vez, donde un lector ubicado en el comedero lo identifica. “Esto permite determinar si ya consumió su ración diaria y, si no lo hizo, le suministra la ración de alimento programada, algo que mejora su bienestar y los parámetros productivos (lechones nacidos vivos); automatiza la alimentación y posibilita un control sobre la dieta en la gestación”, completa el emprendedor.

La automatización tiene otro beneficio: el sistema acumula la información sobre los consumos y la evolución, y la pone a disposición en la Web. Así, pueden hacerse ajustes en las raciones desde una computadora o un smartphone, y recibir notificaciones, por ejemplo, si una cerda no se alimentó en el curso del día. Como ocurre en otros sectores, el manejo de información ayuda a la toma de decisiones sobre el negocio, por caso, orientadas a elevar la rentabilidad.

Para estos amigos, ajenos a la cría de cerdos, cubrir una necesidad que sólo podrían detectar los que son parte de la actividad requirió empaparse de los problemas de los productores. Rae era el más familiarizado con el entorno rural, como productor de aceite. Amorosi había acumulado experiencia trabajando para Google en el desarrollo de estrategias para el crecimiento de las pymes en la región. La tercera pata para el surgimiento de la idea fueron los criadores, preocupados por el peso de la alimentación, de entre 70% y 80% en los costos de la granja. “Esto lleva a los productores a revisar el modelo tecnológico para no perder competitividad”, dice Amorosi. Los establecimientos más grandes importaron tecnología.

Bild se enfocó en solucionar el problema de eficiencia para los jugadores medianos y pequeños, con innovación local. En el mercado doméstico, el consumo de carne porcina es de 10,4 kilos al año per cápita, por debajo del promedio mundial, de 16 kilos. Se trata, nada menos, que de la carne más consumida en el mundo.

Bild proyecta su oportunidad sobre unas 240.000 madres en producción en 2000 criaderos en el país, a las que está dirigida la terminal. Será el primer paso antes de incursionar en la región, donde Brasil ostenta el cuarto lugar como productor global.
en números

 


Un negocio que promete

Desde 2013 invirtieron$ 450.000 propios, además del apoyo obtenido del Ministerio de Industria. La facturación proyectada para este año es de $ 1,5 millones. Son incubados en Agronomía, de la UBA.

Fuente: La Nacion

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