9 de octubre de 2015 09:07 AM
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Uruguay : Una mirada a la realidad de Brasil con el trasfondo del dólar

Quiérase o no, los vaivenes cambiarios son un factor determinante de la competitividad entre Uruguay y el país norteño, tambien en el agro; si se estabiliza el vecino gigante, se beneficia el sector local.

La economía brasileña parece haber procesado una parte importante del ajuste con un rally del dólar que impulsó la competitividad externa del país sin un desborde de la inflación y en esta semana con una mayor calma económica y política.

Para Brasil puede que siga la vulnerabilidad desde el frente fiscal y político, pero los números desde el frente externo ya muestran el efecto positivo del salto devaluatorio. El mayor avance del dólar en Brasil ha dejado mejor posicionado en precio a varios productos con los que compite Uruguay mientras restringe el ingreso de bienes locales al mercado norteño.

Hay, sin embargo, factores relacionados a la oferta y al acceso a mercados que moderan el impacto negativo del desajuste cambiario entre ambos países. Y la moderación del dólar esta semana puede volver el desafío más manejable.

En los primeros días de octubre los mercados se calmaron en Brasil con un dólar que tras llegar a R$ 4,25, luego de decisiones políticas fuertes se ha recostado en R$ 3,80, que es el valor que los analistas y operadores consultados por el Banco Central prevén que cierre en 2015.

Hubo ayuda desde el frente externo con un muy débil dato de empleo en EEUU en setiembre que casi descarta la posibilidad de un ajuste en las tasas de interés en lo que queda del año.

A su vez, Dilma Rousseff tomó la iniciativa con una reforma administrativa –eliminando ministerios, recortando gastos y dando más espacio a aliados del PT dentro del gobierno– con el objetivo de consolidar apoyo político en una escena convulsionada y con los pedidos de juicio político a las puertas del Congreso. ¿Vuelve esto más manejable a la competencia de los productos uruguayos con Brasil?

En lo que va del año los exportadores de Brasil cuentan con una relación 5 a 1 entre la devaluación y la inflación, contra un ratio del orden de 2 a 1 en Uruguay, donde la relación entre el tipo de cambio y los precios minoristas es mucho más potente.

La exportación brasileña empieza a reaccionar. En setiembre el superávit comercial fue de US$ 2.944 millones, el mejor resultado para ese mes desde 2011. En ese mismo mes las exportaciones uruguayas registraron su décimo descenso consecutivo en la racha negativa más larga en al menos 15 años.

 

 

Primera suba del año

En setiembre las exportaciones brasileñas de carne vacuna registraron su primer crecimiento interanual en volumen en lo que va del año. El avance fue de 6,2% en volumen, respecto a igual mes de 2014, y de 3,7% en dólares.

En los primeros nueve meses del año los ingresos por los embarques de carne vacuna llegaron a US$ 3.345 millones, 25% menos que en igual período de 2014. Medido en reales, en cambio, la facturación fue 5,2% mayor.

En su último reporte trimestral sobre mercado de carne vacuna, Rabobank proyectó que las exportaciones brasileñas deben mejorar en los próximos meses, lo que ayudará a los precios del ganado a mantenerse firmes hasta fin de año.

Hay algunos factores que restringirían un mayor volumen de exportaciones, vinculadas a la oferta, acceso a mercados y estrategia comercial. Los reportes de institutos como Cepea siguen marcando una oferta limitada debido al proceso de recomposición en algunas regiones productoras.

Operadores de la industria frigorífica dijeron a El Observador Agropecuario que la mayor competencia de la carne brasileña se puede dar en mercados más sensibles a precios. Brasil reingresó este año formalmente al mercado chino aunque todavía el número de plantas habilitadas es limitado. Si bien ya se cumplieron los meses para regresar al mercado estadounidense –al igual que la carne argentina– se prevé una presión interna de los lobbies cárnicos que demoren el ingreso.

“Ellos colocan grandes volúmenes a Medio Oriente y ahí pueden aumentar las ventas. En Europa podrían vender más en la Hilton, pero hasta ahora no han realizado ajustes importantes para quedarse con más negocios”, dijo el gerente de un frigorífico. Esta semana los precios del ganado en Brasil nominados en dólares tuvieron una fuerte suba por una firmeza de los precios en reales potenciados por la valorización de la moneda brasileña.

 

 

Aspiradora brasileña

El desbalance competitivo no afectó a la carne ovina uruguaya. Brasil se ha transformado en una aspiradora del saldo exportable uruguayo, que en 2015 bajó considerablemente en volumen. Según los datos de Aduanas, entre enero y setiembre las solicitudes de exportación de carne ovina a Brasil llegaron a 4.023 toneladas, 70,5% del total (5.789 toneladas). En igual período de 2014 las ventas a ese destino totalizaron 5.789 toneladas, 49,4% del total.

Un operador de la industria frigorífica consultado por El Observador Agropecuario indicó que las señales desde Brasil son positivas en que demandarán más carne ovina desde Uruguay aunque advirtió por el avance de los precios del cordero por una “competencia excesiva” entre las plantas.

En exportación de ganado en pie hubo rumores sobre un posible corrimiento del negocio de colocación de terneros hacia Brasil debido a la diferencia de precios entre ambos países. Recientemente Brasil logró habilitar su ingreso al mercado turco –principal destino para Uruguay– aunque hasta ahora no se ha concretado una corriente comercial. Es uno de los factores que puede jugar en 2016 en la competencia por terceros mercados. Pero no es el único.

 

 

Arroz y trigo complicados

En la zafra actual se profundizó la casi desaparición de Brasil como mercado para el arroz uruguayo. La mayor oferta interna en ese país había recortado el nivel de importaciones, pero la severa corrección cambiaria limitó las posibilidades de colocación.

Entre marzo –comienzo de la zafra uruguaya– y setiembre las ventas a Brasil concentraron apenas 3,25% del total de exportaciones de arroz medido en volumen y 5,1% en dólares, contra el 12,1% y 12,2%, respectivamente de igual período de 2014. En Río Grande el principal indicador de arroz cáscara llegó a fines de setiembre a nuevos máximos nominales desde que comenzó la serie en 2005. En setiembre el indicador subió 11,4% en reales y apenas 1,8% en dólares.

Al 6 de octubre el precio en reales era 8,7% superior respecto a un año atrás, pero 32% inferior en dólares. Los muy competitivos valores en dólares han reactivado las exportaciones brasileñas de arroz.

En Perú –el segundo mercado para Uruguay y con un gran apego de los consumidores–, Brasil ofrece negocios a precios al menos 10% inferiores, logrando un moderado incremento de ventas en lo que va de esta zafra.

Un factor positivo es que en Irak –el mayor destino para Uruguay–, el arroz brasileño fue eliminado de las licitaciones debido a un problema con el cumplimiento de un embarque en 2014.

En el trigo los problemas climáticos por exceso de lluvias y heladas en el núcleo productivo de Paraná y Río Grande no han podido ser aprovechados. Es que los precios internos medidos en reales están muy por debajo de la paridad de importación.

Los precios pedidos a levantar en Paraná –donde ya se ha cosechado dos terceras partes del área– se ubican en R$ 750/t, equivalente a US$ 194/t con un dólar sobre R$ 3,85 del martes 6. Habrá que esperar a que se confirmen los pronósticos de más lluvias que achicarían la oferta doméstica y le pegarían a la calidad para ver una demanda más sostenida en los primeros meses de 2016.

 

Lácteos en recuperación

Un caso interesante es el de las ventas de lácteos de Uruguay hacia su tradicional mercado norteño. A pesar de la recesión y la devaluación, las colocaciones van en aumento, aunque a un precio más moderado que en años anteriores. En particular la tendencia se aceleró en setiembre, que fue el mes con mayores ventas a Brasil desde 2012. Algo que sumado a las salidas rumbo a Venezuela y las subas de Fonterra son un gran alivio para las ventas de leche en polvo, no así para los quesos, que siguen amenazados por la persistente demora en la concreción del negocio con el país caribeño.
Si la suba del dólar en Brasil ha frenado, si las referencias se ubican establemente por debajo de los cuatro reales, puede desactivarse una de las fuentes de preocupación para la economía uruguaya. Al menos varios rubros han sobrevivido hasta ahora a la pérdida de competitividad con el país vecino.

 

 

Los adelantados de la soja

Vender en la moneda local tiene sus ventajas a veces. Así lo demuestran los agricultores brasileños que han logrado precios en reales por la soja disponible y por la futura a valores sensiblemente superiores a un año atrás. Las estimaciones de las consultoras especializadas apuntan que al cierre de setiembre ya se había comercializado alrededor de 40% de la cosecha 2015/2016 contra un porcentaje de entre 10%-13% de igual fecha del año anterior.

Los atractivos precios en reales compensaron también un incremento importante de los costos en esa moneda. Si bien los costos mayoritariamente están en reales, una parte relevante de los insumos se importa y se encarecieron con el rally del dólar. Es difícil estimar cuánto de los costos fue cerrado con un dólar más barato, pero lo cierto es que la mayoría de las ventas se dieron con la divisa en alza.

Es previsible que el ritmo de comercialización se modere teniendo en cuenta el alto porcentaje ya vendido y a que recién se está comenzando con la siembra con falta de lluvias en el centro-oeste del país norteño (Mato Grosso, Goiás), sequía en el nordeste y exceso de precipitaciones en el sur. La fotografía de Brasil contrasta radicalmente con la del resto de los países del Mercosur.

En Argentina, las ventas de soja 2016 han sido marginales mientras siguen esperando para lograr mejores precios por el saldo del año anterior. En Uruguay y Paraguay también casi no se han dado negocios con precio con el grueso de las operaciones de mercadería a fijar. En Brasil con estos precios, la cuenta de la soja cierra. En el resto de los países las dudas sobre el margen son grandes.

Fuente: Observa

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