13 de octubre de 2015 12:31 PM
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El número de lechones nacidos vivos en el primer parto puede utilizarse como predictor del rendimiento de las cerdas

Según un estudio, las cerdas con más lechones nacidos vivos en el primer parto presentan mejores rendimientos.

Una investigación hispano-japonesa ha demostrado que es posible predecir la vida productiva y el rendimiento reproductivo de las cerdas basándose en el número de lechones vivos en el primer parto.

 

 

El trabajo, publicado en recientemente en Journal of Animal Science, fue llevado a cabo en granjas comerciales del sur de Europa por científicos de la Escuela de Agricultura de la Universidad de Meiji University (Kanagawa, Japón) con el apoyo de la compañía española de software de gestión PigChamp.

 

 

Los objetivos de este estudio fueron comparar el rendimiento reproductivo a lo largo del número de parto y la vida productiva en grupos de cerdas clasificadas por el número de lechones nacidos vivos (NV) en el primer parto (P1) y examinar los factores asociados con un mayor número de NV en el P1.

 

 

Para ello, se analizaron 476.816 registros de partos y 109.373 registros de la vida productiva de cerdas de 125 granjas desde 2008 hasta 2010. Las cerdas se clasificaron en cuatro grupos en función de los percentiles 10º, 50º y 90º de NV en el P1, de la siguiente forma: 7 lechones o menos, de 8 a 11, de 12 a 14 y 15 o más lechones.

 

En relación al rendimiento reproductivo a lo largo del número de parto, las cerdas con 15 o más NV en P1 tuvieron un 0,5-1,8 más NV en los partos posteriores en comparación con los otros tres grupos (p<0,05). Además, tuvieron un aumento del 2,8 al 5,4 % en la tasa de partos del P1 al tercero en comparación con las cerdas con 7 o menos NV (p<0,05). Sin embargo, para el intervalo destete-primera cubrición no se observaron diferencias entre los grupos de cerdas en ningún parto (p≥0,37).

 

En relación a la vida productiva, las cerdas con 15 o más NV en P1 tuvieron de 4,4 a 26,1 NV más durante la vida productiva en comparación con las cerdas que tuvieron 14 o menos NV (p<0,05). Además, para las cerdas con 14 o menos NV en P1, aquellas que se cubrieron por primera vez a los 229 días de edad (percentil 25) o antes tuvieron uno de 2,9 a 3,3 más NV durante su vida productiva que las que se cubrieron por primera vez a los 278 días de edad (percentil 75) o después (p<0,05). Los factores relacionados con menor número de NV en P1 fueron la cubrición en verano y la edad temprana de las primerizas en la primera cubrición (p<0,05), pero no la repetición de la cubrición (p=0,34).

 

Además, hubo una interacción bidireccional entre los grupos según el mes de cubrición y la edad en la primera cubrición para el número de NV en P1 (p<0,05); el número de NV en P1 en cerdas cubiertas de julio a diciembre incrementó linealmente en 0,3-0,4 lechones cuando la edad en la primera cubrición aumentó de 200 a 310 días de edad (p<0,05). Sin embargo, este aumento de la edad no tuvo ningún efecto significativo sobre el número de NV de las cerdas cubiertas entre enero y junio (p≥0,17).

 

En conclusión, un número elevado de NV en P1 puede servir para predecir niveles altos de rendimiento reproductivo y vida productiva en una cerda. Además, los datos indican que el límite máximo de edad en la primera cubrición entre julio y diciembre debería ser de 278 días.

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Fuente: Portal Veterinario

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