15 de octubre de 2015 01:38 AM
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Admiten problemas de controles en el padrón de los matarifes

El secretario de Agricultura, Gabriel Delgado, dispuso en el inicio de esta semana la suspensión por un plazo de 180 días de la recepción y tramitación de solicitudes de inscripción para operar como “matarife abastecedor” y “consignatario directo” de bovinos y porcinos en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroalimentaria (Ruca). En los […]

El secretario de Agricultura, Gabriel Delgado, dispuso en el inicio de esta semana la suspensión por un plazo de 180 días de la recepción y tramitación de solicitudes de inscripción para operar como “matarife abastecedor” y “consignatario directo” de bovinos y porcinos en el Registro Único de Operadores de la Cadena Agroalimentaria (Ruca).
En los fundamentos de la medida –publicada el martes en el Boletín Oficial– se indica que “se han constatado modalidades de actuación en la operatoria propia de la actividad que, de persistir, podrían ocasionar distorsiones en la actividad comercial del sector e incluso perjuicio al Estado Nacional en el ejercicio de sus potestades tributarias”.
En el Ruca existen actualmente 1.160 operadores inscriptos como “matarife abastecedor”, de los cuales 905 están habilitados para faenar vacunos. Algunos son empresas reconocidas (cadenas de supermercados o frigoríficos). Pero otros son personas físicas y cooperativas de trabajo (ver listado).
La suspensión –según indica la resolución 425/15 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca– se realiza para “efectuar una revisión integral del actual padrón”, además de “adecuar la normativa registral vigente, en particular respecto de los requisitos de matriculación y formalidades que deberán cumplir los solicitantes”.
El “matarife abastecedor” o “usuario” es quien compra hacienda, tanto en forma directa como en los mercados concentradores, realiza la faena en frigoríficos y luego comercializa las medias reses en carnicerías o minimercados.
En teoría es una figura que permite a las plantas frigoríficas reducir capacidad ociosa al trabajar a cuenta de un tercero a cambio del cobro del servicio de faena (que el industrial se cobra quedándose con los subproductos: cuero, menudencias, sebo y sangre). Pero en los hechos suele emplearse para evadir impuestos (fundamentalmente IVA).
El “consignatario directo” es aquel que recibe hacienda de los productores para su faena y posterior venta de las medias reses y subproductos resultantes por cuenta y orden del remitente.
“Los ministerios de Agricultura y de Economía promueven y protegen a las seudocooperativas –al igual que lo hacía (el secretario de Comercio Interior) Guillermo Moreno– provocando que todo el sector del consumo opere sin pagar impuestos nacionales y provinciales, cargas sociales y ART”, denunció Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra), en el último informe mensual publicado por esa entidad difundido el martes. “Solo como ejemplo diremos que una empresa que faena 500 cabezas/día, al no pagar las obligaciones citadas, tiene un ahorro de tres millones de pesos mensuales”, añadió.

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