26 de octubre de 2015 10:42 AM
Imprimir

Ganó María Eugenia Vidal: por primera vez en 28 años los bonaerenses podrán aspirar a recuperar los recursos que le pertenecen

Una jurisdicción castigada desde fines de los ’80

En los próximos días habrá toneladas de comentarios, artículos y análisis sobre la victoria de María Eugenia Vidal (Cambiemos) sobre el candidato kirchnerista Aníbal Fernández. Pero lo más importante es que, por primera vez en 28 años, los bonaerenses tendrán la oportunidad de volver a disponer de los recursos que le pertenecen.

 

 

En 1988 el gobierno alfonsinista logró que el Congreso aprobase una norma (Ley 23.548) que dispuso que la provincia de Buenos Aires pasaría a recibir el 21,5% de los recursos coparticipables (versus un 27,9% vigente hasta entonces) para limitar el poder el entonces gobernador bonaerense Antonio Cafiero.

 

 

En 1992 el entonces gobernador bonaerense Eduardo Duhalde negoció con el presidente Carlos Menem la instauración de un “Fondo de Reparación Histórica del Conurbano Bonaerense” para compensar parte del castigo fiscal que experimentaba la provincia (para lo cual se estipuló que el 10% de la recaudación neta del Impuesto a las Ganancias se destinaría al financiamiento de obra pública de carácter social en esa jurisdicción).

 

 

En 1996 la Ley 24.621 introdujo una modificación en ese Fondo que –años más tarde– resultaría crucial: se pautó que Buenos Aires recibiría hasta un monto fijo de 650 millones de pesos anuales. Si el 10% de lo recaudado por Ganancias excedía esa suma, se repartiría entre las restantes provincias según las proporciones establecidas en la coparticipación secundaria.

 
Ese esquema, con el período inflacionario vigente desde 2007, hizo que el Fondo se transforme en una herramienta promotora de la injusticia distributiva.

 

 

En 2014, por ejemplo, el Fondo del Conurbano representó una suma de 26.650 millones de pesos, de los cuales 650 millones (apenas 2,4% del total) fueron a Buenos Aires. Los restantes 26.000 millones se destinaron al resto de las provincias.

 

 

Ambas injusticias –coparticipación enana con un fondo de reparación disfuncional– fueron conservadas por el régimen kirchnerista para opacar la figura del actual gobernador bonaerense Daniel Scioli (quien, paradójicamente, aceptó ser el candidato presidencial del oficialismo).

 

 

Si el reparto de fondos nacionales se decidiera en función de criterios objetivos como población, PBI o premio a la eficiencia –por recaudación propia– Buenos Aires debería estar recibiendo por coparticipación más del 40% de lo girado a las provincias.

 

 

Vidal, con el 39,5% de los votos válidos frente al 35,1% obtenidos por Fernández, es la nueva gobernadora de la provincia de Buenos Aires. En caso de que Mauricio Macri –mentor político de Vidal– logre resultar electo como presidente el próximo 22 de noviembre, podría darse la oportunidad política de que los representantes de la Nación y la principal provincia argentina finalmente acuerden terminar con la fenomenal extracción de recursos que viene registrando esa jurisdicción en las últimas tres décadas.

 

 

Muchas de las ineficiencias competitivas presentes en territorio bonaerense –hospitales derruidos, escuelas pauperizadas, inseguridad, inundaciones, rutas y caminos rurales intransitables– se deben a esa extracción de recursos vigente de 1988

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Valor Soja

Publicidad