1 de noviembre de 2015 03:18 AM
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Crece el área de colza realizada por productores de la Unión Rural de Flores

URUGUAY : La superficie casi se triplicó y se aguarda una buena calidad aceitera

Los socios de la Unión Rural de Flores (URF) que están apostando al cultivo de colza canola se han ido incrementando, al igual que el área que realizan, que este año experimentó un fuerte crecimiento. Lo mismo sucede con el área nacional, donde se avanzó de 10 mil a 26.800 hectáreas, según datos oficiales.

 

El ingeniero agrónomo Álvaro Núñez, gerente del Departamento Técnico de la URF, detalló a El Observador Agropecuario cómo fue evolucionando el cultivo en un año que comenzó con condiciones muy adversas para la siembra y el desarrollo inicial de las plantas, condicionando la performance productiva. Actualmente presenta un marco óptimo para que, si no se presentan contratiempos, se pueda obtener un grano de buena calidad aceitera.La de 2015/2016 es la cuarta zafra en la que productores socios de la cooperativa cultivan colza.

 

En la primera experiencia, en 2012/13, se cultivó en 48 ha, se avanzó a 350 ha en 2013/14; luego pasó a 509 ha en 2014/15 y este año sembraron 1.440 ha.

 

 

 

El área nacional de colza en la actual campaña llegó al récord de 26.800 hectáreas.

Este año el área la realizan seis productores. Fueron tres en la campaña anterior, dos en el invierno de 2013 y habían sido tres los que sembraron colza en el primer año de la experiencia en el marco de la actividad que involucra a socios de la URF.

 

En cuanto a los rendimientos, en la campaña anterior se lograron rendimientos con un piso de 700 kilos por hectárea y un máximo de 1.100 kilos por hectárea, instancia en la que quien logró al menos 1.000 kilos cubrió los costos productivos.

 

La colza, explicó Núñez, se sembró este año desde mediados de abril y durante mayo. Ello ocurrió en medio de la sequía, con una pronunciada falta de agua en el suelo, por lo tanto las labores se desarrollaron en una situación muy adversa.

 

Ello generó un estado desparejo de los cultivos, según la zona, apreciándose plantas de variado tamaño.

 

Al mismo tiempo, por la falta de agua no se apreció un problema importante de enmalezamiento. Este problema se postergó hasta el arranque de las lluvias, momento en el que se realizaron los controles de malezas.

 

Al escenario de déficit hídrico, en el inicio del invierno, se le añadió una serie de heladas intensas; al combinarse la falta de agua con el frío se multiplicaron las condiciones adversas para el desarrollo del cultivo.

 

Hubo chacras, sobre todo en las zonas más bajas, donde las heladas pegaron más fuerte, que directamente se perdieron, en algunos casos se pudo resembrar y en otros el cultivo soportó la adversidad.

 

Posteriormente llegaron las lluvias, aisladas en el segundo tramo de julio y más frecuentes en agosto, que permitiendo una recuperación notoria en la colza.

 

Actualmente, indicó Núñez, se ha iniciado en las chacras la labor de hilerado para, una vez que las condiciones de humedad lo permitan, proceder próximamente a la cosecha, considerando que ese sistema de cosecha no directa es el que se utiliza en la mayoría de los casos por parte de los productores que están vinculados a la URF.

 

 

 

Los rendimientos esperados en colza son 1.300 kilos por hectárea.
Núñez explicó que, considerando que en la fase de llenado de grano las temperaturas han sido generalmente frescas, “tendría que ser buena la calidad aceitera”.

 

En relación al rendimiento, es casi imposible aventurarlo, pues dependerá mucho de las condiciones en las que pueda efectuarse la cosecha en un cultivo donde, precisamente, la logística de cosecha es fundamental para determinar los resultados.

 

Dependerá, comentó el técnico, del desgrane, pudiendo alcanzar valores de 700 kilos a 1.500 kilos por hectárea.

 

Consultado sobre el punto de equilibrio este año en este cultivo, es decir, sobre cuántos kilos se necesitan para cubrir el costo productivo, Núñez dijo que “depende dónde esté la chacra y dónde se haga la entrega del grano, pero varía de 1.000 a 1.200 kilos por hectárea”.

 

Los seis productores que este año hicieron colza, socios de la URF, tienen sus chacras en Flores, Florida y San José.

 

La remisión del grano la realizan directamente los productores al sitio donde ALUR lo disponga, pero generalmente es en la planta aceitera de Cousa, en Montevideo.

 

Núñez precisó finalmente que la decisión de hacer colza, al igual que lo que sucede en el resto de los rubros agrícolas, así como la decisión del área destinada a cada cultivo, depende exclusivamente del productor. Que desde la URF recibe la asistencia en cuatro áreas: el asesoramiento técnico, la logística, los insumos y en la comercialización.

 

 

 

La cifra
750 socios activos… posee la Unión Rural de Flores (URF). En el entorno de 250 de ellos hacen agricultura. La capacidad de almacenamiento de la URF es de 50 mil toneladas de granos. Este año los productores socios de la URF cultivaron en 19.200 ha: 14.860 ha de trigo; 2.200 ha de cebada; 1.440 ha de colza; y 700 ha de avena

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