4 de noviembre de 2015 10:55 AM
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Era poderosa agroempresa, ahora sólo quedan deudas

El año pasado intentaron reflotar el último eslabón, pero el esfuerzo resultó efímero.

El fuero civil y comercial de Rosario finalmente decretó la quiebra de la última de las tres sociedades que le quedaba en pie al empresario Carlos María Mattos Cura, que cobró notoriedad luego de protagonizar uno de los mayores defaults que se recuerden de tiempos recientes en los tribunales con sus firmas agropecuarias.

Se trata de Dos Aperos SA, que amasa una deuda con acreedores de $ 3 M, que puede ser considerada una cifra menor con relación a las empresas hermanas del grupo.

Mattos Cura había pedido revertir una sentencia de quiebra de 2013 y en junio del año pasado logró convertir una previsible liquidación en concurso preventivo. No obstante, cualquier posibilidad de reactivación quedó descartada, ya que al 15 de junio de 2015, fecha en que se venció el período de exclusividad para que presentara ante la sindicatura una propuesta de pago a sus acreedores, no había llegado un solo mensaje para saldar el rojo.

Por dicha situación, la jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la 17° Nominación de Rosario, Mónica Klebcar, dictaminó el 16 de octubre pasado la quiebra Dos Aperos SA.

La caída de la caída inicial de la firma, que luego fue reconvertida a concurso, se dio antes que la de Compañía de Tierras y Dos Estribos, las sonadas quiebras que acumulan más de $119 M.

Fue a partir de un reclamo del Banco Supervielle que la mirada se centró sobre Dos Aperos SA. El pedido oportunamente giraba sobre sobre 6 cheques de pago diferido del HSBC, que a medida que fueron venciendo no podían cobrarse por falta de fondos. La deuda solicitada era de $228.870

Mattos Cura pudo presentar la documentación necesaria para justificar la cesación de pagos y con ello convertir lo que pintaba como final asegurado en una convocatoria de acreedores, con la consiguiente posibilidad de seguir operando como persona jurídica. Pero perdió su chance y así la única sociedad que le quedaba activa al empresario fue a la quiebra.

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Fuente: Punto Biz

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