5 de noviembre de 2015 09:59 AM
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“Engordan” inventarios de ganado

México entre el 2011 y el 2013 por la severa sequía, ahora el alto precio del ganado bovino, e inclusive el alza en el tipo de cambio del dólar, elevaron el ánimo de los ganaderos para acelerar la repoblación.   A finales del 2013, el Gobierno federal lanzó un programa, a través de la Sagarpa […]

México entre el 2011 y el 2013 por la severa sequía, ahora el alto precio del ganado bovino, e inclusive el alza en el tipo de cambio del dólar, elevaron el ánimo de los ganaderos para acelerar la repoblación.

 

A finales del 2013, el Gobierno federal lanzó un programa, a través de la Sagarpa y la Financiera Rural (ahora Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario), para estimular a los ganaderos a reponer las casi 2 millones de cabezas que perdieron a causa del severo y prolongado estiaje.

 

Ganaderos aseguran que el programa arrancó lento y que al cabo de unos meses comenzaron a presentarse algunas deficiencias, en particular por la actualización del valor comercial de las vaquillas, pues el apoyo gubernamental está referenciado a dicha cotización.

 

Pero Osvaldo Cházaro Montalvo, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), indicó que el precio atractivo que alcanzó el becerro, tanto para exportación como para el mercado nacional, desvaneció dichas fallas.

 

La limitada oferta de reses en el País llevó a que el precio por kilogramo del ganado liviano (destinado para engordas) subiera de 28.56 a 36.49 pesos, de julio del 2013 a julio del 2014, y luego a 51.42 pesos en julio del presente año.

 

Esto es, primero un alza del 27.7 por ciento y después una de 40.9 por ciento, lo que representó un incremento acumulado del 80 por ciento entre los 2 años.

 

“La repoblación del hato se está dando principalmente estimulada por el escenario de mejores precios del ganado y mejor rentabilidad, por lo que de manera natural o espontánea está habiendo una mayor retención de becerras que luego llegan a vaquillas en etapa de reproducción y dan más becerros”, comentó.

 

“También están apoyando esta tendencia los programas de repoblamiento como un modelo nuevo, hay un incentivo que se combina con financiamiento a atractivas tasas, pero para incentivar aún más sería conveniente actualizar los valores comerciales”.

 

Cházaro Montalvo, quien también preside la comisión de ganadería en la Cámara de Diputados, refirió que los ganaderos estadounidenses también están muy enfocados a repoblar sus hatos, afectados por la misma época de sequía.

 

Cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), revelan que el país cerrará el 2015 con un déficit de casi 2.2 millones de cabezas respecto a los 94 millones que tenían antes del estiaje.

 

Para el caso de México, el USDA calcula que los inventarios finales serán de 16 millones 400 mil reses, 3.6 millones menos de los que tenía en el 2010.

 

“Nosotros no estamos de acuerdo con las cifras del USDA, ya que nuestro censo nos indica que el año pasado cerramos con un inventario de 18 millones de cabezas”, aseguró el presidente de la CNOG.

 

“Con el programa de apoyos estamos recuperando unas 150 mil reses por año, y de manera espontánea, por el incentivo del mayor precio del ganado, se están reteniendo otras 100 mil, lo que da un total de unas 250 mil cabezas; lo ideal sería que pudiéramos aumentar en unas 500 mil al año para que en tres años pudiéramos quedar en un inventario de unos 20 millones”, señaló.

 

Arturo de la Garza Tijerina, presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, señaló que la reposición de las 120 mil cabezas que salieron del hato marcha bien.

 

“El ganadero está muy animado, pero estaría bien que el programa revisara varias veces en el año el valor comercial del ganado, pues el valor es un precio del año pasado y ahorita las reses valen más, entonces el apoyo se reduce”, explicó.

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Fuente: Agromeat

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