8 de noviembre de 2015 01:20 AM
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Zannini pacta una tregua con Scioli y vuelve a las recorridas en el Conurbano

. El Chino faltó a cuatro actos seguidos. En el kirchnerismo se arrepienten de la fórmula presidencial que eligió Cristina

Carlos Zannini firmó una tregua y volvió a la campaña de Daniel Scioli tras el magro resultado electoral del 25 de octubre, aunque con un papel notoriamente secundario.

Hasta este mediodía, el candidato a vicepresidente sólo había aparecido en los actos de Cristina Kirchner.

 

La semana pasada no se lo vio por ninguna de las visitas de Scioli al conurbano, para sorpresa de los colaboradores de la campaña que hace cuatro meses intentan saber cómo deben tratar “al Chino”.

 

En los últimos días, Scioli difundió sus recorridas en Lanús, Almirante Brown, Berazategui y Avellaneda: en ninguna foto apareció Zannini.

 

Pero luego del acto de ayer en el Conicet, en el que Cristina le arrebató otra vez la campaña a Scioli y sugirió que Macri se podría ir en helicóptero como De la Rúa, Zannini retornó a la campaña y por la tarde viajó a Corrientes. También volvió al Conurbano y se mostró con Scioli en Ituzaingó.

 

Sin embargo, el secretario Legal y Técnico ni siquiera caminó a la par del gobernador, con quien parece no tener retorno.

 

 


Zannini acompañó a Scioli a Corrientes, pero se borró de las fotos.

 

 

En el kirchnerismo por estas horas es difícil encontrar algún referente que no considere un gran error la fórmula elegida por Cristina.

 

“El Chino se encargó de boicotearlo siempre y Daniel no sumó el voto independiente que se esperaba de él”, reflexiona, ya rendido, un diputado del Frente para la Victoria.

 

Pero además de la manía por la autodestrucción, Zannini demostró que no está para candidato. El Chino durmió a sus interlocutores en cada discurso, hablando de cuestiones filosóficas e interplanetarias alejadas de los avatares de la cotidianeidad que plantearon los rivales del ex motonauta.

 

 

 

No hay química entre los dos

El trato entre los integrantes de la fórmula presidencial que eligió Cristina siempre fue desconcertante. Antes de las primarias, Zannini solía hablar sólo para darle indicaciones a Scioli, sin obtener otra respuesta que un asentimiento con la cabeza.

 

El gobernador pareció lo ponía a raya con algunas decisiones, como hacer un acto con el PJ con él casi de invitado; o impedirle hablar en el cierre de Tecnópolis.

 

La relación se enfrió tras las primarias y el primer punto de quiebre fue el inoportuno viaje de Scioli a Italia, en medio de las inundaciones en la provincia.

 

Zannini nunca entendió esa decisión y le pidió a Juan José Álvarez que lo hiciera reaccionar. “Va a terminar perdiendo. Y la va a perder él”, respondió el ex operador de Massa.

 

La campaña para las generales no siempre fue en conjunto y el cierre tuvo a un Zannini desorientado por el show de Montaner en el Luna Park.

 

Lo peor llegó el domingo de las elecciones. Enterado de que los resultados no eran los esperados, Scioli se sintió abandonado por Cristina cuando no sabía cómo y cuándo se informarían los resultados. Ni bien llegó su compañero de fórmula, lo subió al escenario para hablar rápido e irse.

 

La semana siguiente el gobernador hizo la suya. Eligió a intendentes ganadores como voceros y comenzó a caminar el conurbano solo.

 

La excepción se la provocó Cristina ayer, con un acto en Palermo donde Scioli fue un gobernador más y volvió a no ser nombrado. Zannini tuvo un lugar de lujo y no paró de reírse ante las cámaras. Después se fue a Corrientes a caminar detrás de Scioli.

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Fuente: LPO

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