9 de noviembre de 2015 00:59 AM
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Una práctica ancestral para preservar vicuñas

Se realizó en la Puna catamarqueña la captura y esquila comunitaria de esos animales. Como hacían los incas, los pobladores los atrapan, les extraen kilos de vellón de primera calidad y luego los devuelven a su hábitat natural.

Los habitantes de la Puna catamarqueña concluyeron este fin de semana la captura y esquila comunitaria de vicuñas silvestres en el marco del último Festival del Chaku. Esta práctica ancestral incaica permite preservar a la población de estos camélidos, que actualmente están en peligro de extinción, de los que se obtienen fibras con las que se confeccionan prendas artesanales de alto valor.
La segunda de las tres campañas que se realizarán este año se llevó a cabo en el paraje La Retama, en jurisdicción de la reserva provincial y de biósfera Laguna Blanca, ubicada en el departamento de Belén, donde capturaron 112 vicuñas, de las cuales 95 fueron esquiladas, 14 liberadas –tenían el pelo corto por haber sido esquiladas el año anterior– y se obtuvieron 31 kilos de vellón de primera calidad.
Esta práctica, que también desarrollan los pueblos de El Peñón, Los Nacimientos y Antofalla, en el departamento Antofagasta de la Sierra, es para las autoridades un ejemplo de manejo sustentable de una especie de la fauna nativa de la provincia.
El secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Armando Zavaleta, explicó que expertos de esa cartera junto con otros de las direcciones de Bosques Nativos, Biodiversidad y Fiscalización “preparan este trabajo en conjunto con las comunidades que realizan la captura y esquila en silvestría”.
De esta forma no se alteran los hábitos naturales de las vicuñas porque, según detalló el funcionario a la agencia Télam, “emplean metodologías que en el lapso de dos días les permiten obtener el recurso buscado, su pelo o fibra, con el mínimo estrés de los animales, para luego volverlos a su vida silvestre durante el resto del año, generando así un beneficio económico importante a las comunidades, sin deteriorar al animal proveedor del recurso”.
Zavaleta consideró “muy positivo” que en las dos campañas realizadas este año no murió ningún ejemplar, “lo que denota que la metodología empleada es correcta y muy comprometida con el bienestar de los animales”.
El secretario indicó que su cartera seguirá apoyando “el desarrollo sustentable de las comunidades puneñas, que garantizan la conservación en el tiempo de las poblaciones silvestres de vicuñas y la valorización del trabajo artesanal de los pobladores en sus lugares de residencia”.
El 40% del vellón recolectado se distribuye entre los pobladores de la región precordillerana que participan activamente en el rodeo y la esquila. El resto es enviado por el gobierno provincial al Mercado Artesanal de Catamarca, donde se fabrican importantes prendas de vicuña.
Desde 2003 se esquila usando las técnicas ancestrales de los pueblos originarios y desde entonces invitan a los turistas a presenciar el chaku, que es el encierro, esquila y posterior liberación de ejemplares silvestres.
El Festival del Chaku, que se realiza en noviembre, tiene cada año mayor concurrencia de turistas, colegios y universidades del país y del exterior que conocen, admiran y participan de las actividades.

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