10 de noviembre de 2015 02:01 AM
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Un estudio señala que el aceite de girasol que se usa para freír ayuda a producir cáncer

Se recomienda utilizar aceite de oliva o de coco para cocinar en su lugar.

Un estudio publicado por científicos británicos advierte de utilizara aceite de girasol o de maíz en la cocina, ya que emiten químicos tóxicos relacionados con el cáncer y la demenciacuando se utilizan para freír la comida. El estudio lo publica el diario británico Telegraph, recogiendo los datos de un estudio realizado por algunos de los mayores expertos en la materia. Los expertos recomiendan que se use aceite de oliva o de coco, e incluso llega a afirmar que la mantequilla es mejor que el aceite de girasol, tras los resultados obtenidos de una serie de experimentos que ahora revelan que los aceites ricos en grasas polisaturadas como el aceite de maíz o de girasol tal vez no sean mejores para la salud que las grasas saturadas en los productos animales.

   Los científicos han concluido que calentar los aceites vegetales hace que emitan altas concentraciones de químicos llamados aldehídos, tradicionalmente vinculados con enfermedades como el cáncer, los problemas cardiacos y la demencia.

   Martín Grootveld, un profesor de química bioanalítica y patología química, dice que su investigación mostró que la típica comida de pescado y patatas fritas fritas en aceite de girasol contenía de 100 a 200 veces más aldehídos que los límites diarios seguros indicados por la Organización Mundial de la Salud.

Tambien se advierte del excesivo uso y daño de consumir aceite de girasol

   En contraste, al calentar la mantequilla o aceite de oliva en pruebas similares, el estudio ha mostrado que se han emitido niveles muchos más bajos de aldehídos. Incluso el aceite de coco es más indicado por sus menores niveles de productos químicos dañinos.

   La preocupación sobre estos productos químicos tóxicos derivados de calentar aceites, según este informe, ha llevado a registrar enfermedades de trombos o proliferación de la demencia. Según el profesor John Stein, catedrático emérito de Neurociencia en Oxford: “En parte, debido al uso de aceites de girasol cocinadas, el cerebro humano está cambiando de tal forma que se ha convertido en un problema serio, tan serio como el cambio climático puede ser”.

   “Los aceites vegetales son ricos en ácidos Omega 6, contribuyen a la reducción de grasas críticas acidas Omega 3 en el cerebro reemplazándolas. Si consumes muy a menudo o en muchas cantidades aceite de girasol, el cerebro absorbe demasiada Omega 6 y obliga a retirarse al Omega 3. Yo creo que la falta de ese Omega 3 es un factor muy potente que contribuye al incremento de los problemas mentales y otros problemas ya añadidos como la dislexia”, ha sentenciado.

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Fuente: Agromeat

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