16 de noviembre de 2015 11:32 AM
Imprimir

En Uruguay la capacidad real de compra de los terneros se recuperó 20%

Los precios de las categorías jóvenes sufrieron una caída importante desde los picos de fines de agosto, lo cual no implica que sigan sosteniendo niveles atractivos si se comparan con la evolución de otras categorías de ganado vacuno. Más aún si se tiene en cuenta la positiva evolución del dólar, avanzando por encima de la inflación.

En los albores de la primavera se llegaron a pagar en los remates por pantalla precios medios por encima de los US$ 2,30 por los terneros y cerca de US$ 2,00 para las terneras. Eran animales livianos, a la salida del invierno.

 

Ahora las referencias son otras. Los terneros se pagan entre US$ 2,210 y US$ 2,20 y las terneras entre US$ 1,70 y US$ 1,80. De todas maneras, si se observa el contexto, y si se tiene en cuenta que se trata de animales ya cumpliendo el año, son cotizaciones que reflejan una avidez por estas categorías que no era fácil de prever algunos meses atrás.

 

Sin dudas la exportación en pie está jugando un papel importante en sostener los precios de las categorías jóvenes. En 12 meses se exportaron unas 200 mil cabezas, un número que sin duda es lo suficientemente importante como para darle un sostén a los precios.

 

A su vez, hay interés por terneras, categoría que suele ser de difícil colocación en momentos del ciclo ganadero en los que no se transita por una fase de recomposición del rodeo. Los espacios libres que ha dejado la agricultura en esta primavera, estimados en alrededor de 200 mil hectáreas, precisan de un esfuerzo monetario importante para ser repoblados con ganadería. Para ello, juegan un papel relevante categorías livianas y de precios por kilo relativamente más bajos como es el caso de las terneras. Operadores del mercado consultados coincidieron en que hay una demanda interesante por esta categoría en zonas agrícolas o mixtas.

 

Los espacios que deja la agricultura, así como la fluidez en la salida de vacunos en pie, llegaron en el momento justo para permitir que la ganadería mantenga signos de fortaleza en estas categorías, claves para sostener a la cría, el eslabón más débil.

 

Con el valor medio de los terneros este mes (US$ 2,15) y la recuperación del precio del dólar (+23% en un año), el poder de compra de un ternero expresado en pesos constantes es casi 20% superior al de noviembre de 2014. Aspecto fundamental para los criadores, que suelen tener en la canasta familiar uno de los costos más importantes. No es poca cosa en momentos de debilidades en los precios del sector agropecuario. Además, en la misma comparación, el kilo de novillo gordo tuvo una recuperación de su poder de compra bastante inferior, de 7% en el último año.

 

Ternera

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Agrotemario

Publicidad