18 de noviembre de 2015 16:22 PM
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La Unión Europea abre la puerta a la comercialización de nuevos alimentos procedentes de América Latina y Asia

Entre los autorizados para el consumo se incluyen el aceite de Buglossoides arvensis, comercializado en España, proteína de semilla de colza y aceite de semilla de cilantro Los insectos entran en la definición de nuevos alimentos como ingredientes alimentarios aislados de animales Un país de la UE puede suspender o restringir su comercialización si considera que ponen en peligro la salud

El Parlamento y el Consejo Europeo autorizan la entrada en la UE de nuevos alimentos procedentes de América Latina y Asia. La patronal de alimentación Food Drink y la organización de consumidores Beuc lo celebran, pero hay que esperar a la publicación del nuevo reglamento en el  Diario Oficial. Las medidas no se aplicarán hasta finales de 2017, dos años después de su entrada en vigor. La CE califica como nuevos alimentos a la comida que no se ha consumido en gran medida en la UE antes de 1997, año  del primer reglamento. Entre los productos recientemente aprobados, algunos de los cuales ya se comercializan en España, se incluye el aceite de Buglossoides arvensis, proteína de semilla de colza y aceite de semilla de cilantro. El nuevo Reglamento permitirá una entrega más rápida de los alimentos al mercado y eliminará obstáculos innecesarios al comercio, al tiempo que garantizará un alto nivel de seguridad alimentaria.

 

 

Los nuevos alimentos sólo serán aprobados para su uso en la UE si no presentan un riesgo para la salud pública, no son nutricionalmente inferiores al alimento similar al que sustituyen y no inducen a error al consumidor. Deberán someterse a una evaluación científica por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para garantizar su seguridad. La autorización establece las condiciones para su uso, su designación como alimento o ingrediente alimentario y los requisitos del etiquetado. Un Estado miembro de la UE puede suspender o restringir provisionalmente la comercialización y el uso de cualquier nuevo alimento, si considera que pone en peligro la salud de acuerdo con las disposiciones de salvaguarda de la Ley General de Alimentos.

 

 

Entre 1997 y 2014 se registraron 170 solicitudes. Hasta el momento han sido autorizados 90 nuevos alimentos. Entre estos se han incluido productos que tradicionalmente se consumen en países no pertenecientes a la UE, como las semillas de chía (con alto contenido de ácidos grasos omega-3), y los alimentos producidos utilizando las últimas innovaciones tecnológicas, tales como los productos lácteos tratados térmicamente fermentados con Bacteroides xylanisolvens. Otros ejemplos incluyen “salatrim” una grasa reducida de energía, el aceite rico en DHA a partir de microalgas, así como un zumo de fruta. Los insectos entran en la definición de nuevos alimentos como ingredientes alimentarios aislados de animales.

 

 

Impacto positivo en la industria y consumidores

“El nuevo reglamento tendrá un impacto positivo en la industria y en los consumidores. Los fabricantes podrán trabajar con materias primas de terceros países y los ciudadanos europeos tendrán más fácil acceso a determinados alimentos que antes sólo se podían adquirir viajando”, explica a La Celosía, José María Ferrer, jefe del departamento de legislación de Ainia. La nueva normativa contempla ‘arreglos especiales’ para la comida que nunca ha sido comercializada en la UE, pero que tiene un historial probado de uso seguro en los países fuera de la UE. Con su promulgación se pretende crear un sistema más justo para los alimentos tradicionales procedentes de países no comunitarios y un entorno favorable para el comercio.

 

 

“Estoy encantado con el acuerdo político alcanzado por el Parlamento Europeo y el Consejo sobre la propuesta novedosa de alimentos. Este acuerdo nos acerca a un entorno regulador más eficaz que permitirá a las empresas llevar comida innovadora al mercado, garantizando al mismo tiempo los más altos niveles posibles de seguridad alimentaria de los consumidores europeos”, señala en un comunicado Vitenis Andriukaitis, Comisionado para la Salud y Seguridad Alimentaria. Andriukaitis cree que los consumidores se beneficiarán de una selección más amplia de comida y la industria agroalimentaria se verá favorecida por la innovación.

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Fuente: www.lacelosia.com

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