20 de noviembre de 2015 12:13 PM
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Escenario desafiante para la carne

La oferta australiana bajará fuerte y será el principal factor de firmeza cuando empieza a aumentar la oferta de EEUU.

La esperada contracción de la oferta australiana de carne vacuna finalmente se está haciendo notar, con cierres adelantados de plantas en ese país y una proyección de stocks para 2016 que será el más bajo en dos décadas.

Para Uruguay se abrirán oportunidades, especialmente en Estados Unidos, aunque los operadores locales advierten sobre los altos stocks de carne en ese país y las restricciones que impone la cuota sin aranceles. Mientras se acentúa la reducción de la oferta en Australia, la recomposición del rodeo en Estados Unidos se acelera y aparece más visible el regreso de Brasil a ese mercado. Fuerzas que tal vez se compensen para permitir sostener el precio internacional en el año próximo.

Este año, Australia terminará con 27,3 millones de bovinos –6,8% menos que en 2014–, y el año que viene bajará 4,4% más hasta 26,1 millones, de acuerdo a la última revisión de las proyecciones de industria ganadera de Meat and Livestock Australia (MLA). La población vacuna caerá 1,8 millones este año y 1,2 millones el año próximo. En dos años, tres millones de vacunos menos, una caída de más de 10%, algo que no tiene antecedentes en la historia de la ganadería australiana.

De la mano de este ajuste en el stock, la faena caerá en picada. Este año pasarán por plantas frigoríficas 9,48 millones de vacunos, un descenso de 4,4%. En 2016 el volumen caerá a 8,43 millones de cabezas y en los dos años siguientes se mantendrá por debajo de los 7 millones.
La falta de animales disponibles para faena ya se siente. Muchas industrias dedicadas a la exportación en estados del este del país (Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria) operan con turnos de faena reducidos. Otras, como una perteneciente al grupo JBS ubicada en Queensland del Norte, decidieron adelantar el cierre de fin de año.

 

Se trata de una tendencia que, según consigna el sitio Beef Central, continuará en las próximas semanas. Las lluvias en muchas zonas también han complicado las cargas y han hecho que muchos productores decidan retener durante un poco más a los ganados en el campo.

El MLA estimó para este año la exportación de carne australiana en 1,823 millones de toneladas peso carcasa y en 2016 caerá a 1,54 millones. La caída seguiría en 2017 a 1,33 millones. Luego empezaría un período de gradual recuperación, pero que no volvería a los niveles exportados en los últimos dos años.

Pero si bien Australia producirá menos carne, el acceso preferencial a mercados que ha logrado se mantendrá y seguirá mejorando respecto a Uruguay. El más reciente constituye su participación en el Tratado Trans Pacífico (TTP). Y en ello Uruguay por ahora no se encuentra en condiciones de lograr ventajas.

El canciller Rodolfo Nin Novoa reconoció, en la conferencia Inserción internacional del Uruguay realizada el miércoles 11 en la Cámara Mercantil, que “este es el peor momento en materia comercial del país. En el año 2020 nosotros nos vamos a encontrar con que a Estados Unidos no le vamos a entrar ni bajo el protocolo Never Ever 3 ni con la deshuesada ni el ovino compartimentado”, destacó el ministro, teniendo en cuenta que desde el Frente Amplio se negó el análisis de la entrada de Uruguay al TTP.

 

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Competencia creciente

Al tiempo que Australia deja lugares, otros países empiezan a emerger. En Estados Unidos el proceso de recomposición del rodeo está en pleno curso luego de varios años de liquidación debido a la sequía en regiones ganaderas clave. De acuerdo a la consultora Steiner Consulting Group, el stock vacuno estadounidense marcará un máximo de cinco años al 1° de enero con 92,23 millones de animales, lo cual indicaría un avance de 2,7% sobre los niveles de comienzo de año y de 4,2% respecto al de 2014.

En el informe de oferta y demanda del martes 10 de noviembre el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) ajustó levemente a la baja su estimación de producción para 2015 y 2016 por un menor ritmo de salida de los animales desde los feedlots, lo que sería parcialmente compensado por un mayor peso carcasa. Pero el ascenso en la producción de carne vacuna ya ha comenzado.

En 2016 la producción de carne llegará a 11,3 millones de toneladas peso carcasa, un incremento de 514.400 toneladas respecto a 2015. El USDA prevé que las importaciones estadounidenses de carne vacuna caerán 11% hasta 1,38 millones de toneladas peso carcasa. Pero en esta perspectiva de fuerzas que se compensan, Canadá está en situación similar a la de Australia, con stocks ganaderos en los menores niveles de los últimos 20 años.

Entre los operadores uruguayos hay moderadas expectativas sobre el margen que dará la menor oferta australiana para Uruguay en el mercado estadounidense. En Estados Unidos no solo empieza a crecer el stock ganadero. La retracción en el consumo ha hecho crecer al stock de carne.

Exportadores locales que estuvieron en la reunión del Consejo de Importadores de Carne de las Américas (MICA, por sus siglas en inglés) dijeron a El Observador Agropecuario que se sintió la menor presión compradora en el corto plazo de los operadores estadounidenses.

Un factor clave es el alto nivel de stocks que tienen los importadores y distribuidores en las cámaras. Estados Unidos aprovechó la liquidación australiana y se sobreabasteció a principio de año hasta colmar la capacidad de abastecimiento de sus puertos en febrero. De acuerdo a los datos del Servicio de Estadísticas Agrícolas del USDA, al 30 de setiembre el total de carne vacuna en cámaras refrigeradas se ubicó casi en 500 millones de libras. El volumen fue 31% superior respecto a igual mes de 2014 y llegó al mayor nivel para setiembre desde que comenzaron los registros más de 40 años atrás. Si se compara con el promedio de los últimos cinco años en setiembre, los stocks de carne al cierre de ese mes fueron 17% más altos.

Marcelo Secco, CEO de Marfrig para el Cono Sur, dijo en Tiempo de Cambio de radio Rural que “vamos a tener de seis a 10 meses donde se deberá digerir desde el punto de vista práctico y comercial el stock guardado en EEUU”. Agregó que ese stock regulará un poco los precios y “nos va a trancar un poco el mercado”. Pero señaló que “hay un escenario promisorio, el segundo semestre del año que viene la oferta de Australia no estará o si está lo hará teniendo en cuenta precios de ganado bastante más caros”.

Actualmente el novillo gordo australiano promedia en el eje de US$ 3,90/kg en cuarta balanza, aproximadamente 60 centavos de dólar más que en Uruguay. La cotización del novillo de Australia supera al de Uruguay en forma continua desde fines de marzo de este año, con una media apenas por encima de 10%.

Más allá de los stocks en EEUU, las posibilidades de aumentar las colocaciones en el corto plazo están limitadas a que ya se cerró prácticamente la cuota de 20.000 toneladas sin aranceles. Un operador consultado por El Observador Agropecuario indicó que podría ya haber posibilidades en la primera mitad del año que viene esperando que se demore el regreso de Brasil al mercado estadounidense hasta bien entrado 2016 o 2017. Un elemento que podría entrar en discusión con Estados Unidos es que los cortes de carne Never Ever 3 o de la carne natural certificada puedan ingresar a ese mercado sin ocupar espacio en el actual cupo de 20.000 toneladas sin aranceles.

La estabilidad ganadera debe continuar en 2016, pero la persistencia de un precio bajo del maíz y su efecto en América del Norte deben ser seguidos de cerca, tanto para proyectar precios como para trabajar estrategias de diferenciación del producto uruguayo.

 

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Brasil en las gateras

Brasil y Argentina recibieron a fines de junio la primera luz verde para el regreso al mercado estadounidense de carne vacuna. Todavía queda por superar el lobby ganadero estadounidense y definir, luego, si ambos tendrán cuota propia o ingresarán en la de terceros países. Por ahora, Brasil es claramente en el que parece más preparado para posicionarse rápidamente en el mercado estadounidense. Argentina, aunque largó igual la carrera, tendrá restricciones para lograr una oferta relevante de novillos pesados luego del proceso de liquidación de stocks en ese país y la preferencia por animales livianos para el consumo doméstico.

 

Los principales grupos frigoríficos brasileños son optimistas en cuanto al ingreso de la carne vacuna de ese origen a EEUU durante 2016. En la segunda semana de noviembre una misión de técnicos del USDA visitó frigoríficos de los estados de Mato Grosso do Sul, San Pablo, Rio Grande do Sul, Goiás, Santa Catarina y Rio de Janeiro. “Hoy es el destrabe más bien sanitario del acceso. La ventana de acceso no creo que sea cuota específica, yo creo que será un acceso gradual”, opinó Marcelo Secco, CEO de Marfrig para el Cono Sur.

 

El ejecutivo instó a mirar el potencial de Brasil en el mercado estadounidense en el mediano plazo. “Hay números que asustan”, señaló Secco. Como ejemplo, dijo que solamente Mato Grosso tiene un rodeo vacuno superior al de Australia y con un parque industrial que “es muy fuerte, con mucha escala y tecnológicamente muy nuevo”. Por eso, el proceso de inserción de Brasil, si no tiene otras restricciones como aranceles o cupos, “podrá convertirlo en un competidor muy fuerte principalmente de Australia”. “Uruguay seguirá teniendo, más allá de nuestra ventana de acceso, que es uno de nuestros deberes mejorarlo, una exposición de commodities y por segmento de nichos”, remarcó Secco.

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Fuente: Observa

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