21 de noviembre de 2015 10:27 AM
Imprimir

En Uruguay el negocio de la soja mejora a pesar de la baja de los precios

El rendimiento de equilibrio es 2.350 kilos/ha frente a 2.900 kilos/ha del año pasado

A pesar de la baja de precios de la soja –la cotización se ajustó 16% entre el 20 de noviembre de 2014 y este viernes– el negocio es mucho más favorable este año que los anteriores. El año pasado el rendimiento de equilibrio para cubrir los costos de la soja de primera y la cobertura era 2.900 kilos por hectárea, sin embargo este año si el precio de la tonelada llega a US$ 320, el rendimiento de equilibrio es 2.350 kilos por hectárea, según analizó el gerente técnico de Agroterra, Gonzalo Reynoso.

El experto señaló a El Observador que ese nivel de productividad es razonable, se ubica en el promedio de Uruguay, y los productores que trabajen con paquetes tecnológicos ajustados, que tengan campos realmente aptos para agricultura, que sean prolijos y que tengan una buena gestión financiera de la empresa, tendrán números positivos.

Si el clima acompaña no se tendrá un margen muy extraordinario pero el productor quedará bien posicionado para seguir produciendo, afirmó el agrónomo.

Al mismo tiempo, Reynoso analizó que el paquete del trigo tiene un costo alto en relación a los precios actuales. Es necesario producir casi 4.000 kilos de trigo por hectárea para llegar a los equilibrios, y esa cifra es muy superior a la media nacional. Los rendimientos de este año, cuando se cosechó alrededor de 30% del área, se ubican de 3.200 kilos hasta algo más de 4.000 kilos por hectárea. Hay un mínimo de productores a los que les cierran los números y muchos no alcanzan el equilibrio.

El experto explicó que ello se debe a que los únicos insumos que no bajaron en la misma proporción que el resto fueron los fertilizantes, y en los cultivos de invierno los fertilizantes pesan mucho más en la estructura de costos respecto a otros cultivos, por la cantidad de nitrógeno que se utiliza.

Por más deprimidos que estén los precios, si los campos son realmente aptos para la actividad, el negocio sigue siendo muy favorable para la agricultura. Los precios de las rentas tuvieron un ajuste del entorno de 25%, las tarifas de los contratistas también bajaron entre 25% y 30% respecto a las del año pasado y aparecen ofertas de servicios que son impensadas por su costo tan bajo.

Los contratistas compraron maquinaria de muy alta calidad y tienen que amortizarla, y por eso les urge conseguir superficie de trabajo. Los fletes también ajustaron sus tarifas a la baja.

En este marco la siembra de soja transcurre de forma espectacular. Hubo faltante de lluvias pero con las precipitaciones de los últimos días se logró una muy buena implantación del cultivo. El área de soja de primera ya está casi toda sembrada, se estima 90% del área, y además se está sembrando la de segunda, detrás de las cosechas de trigo.

En la zona de Young estiman que este año las tareas concluirán más temprano que en los últimos 10 o 15 años, mientras que en la zona sur las tareas de siembra están más atrasadas. Se calcula que hasta ahora se sembró 60% del área de soja de primera.

 

 

Buena cosecha de trigo

La cosecha de trigo muestra rendimientos de niveles esperados e incluso superiores. En cuanto a la calidad, el pH y peso hectolitrico de los granos –que fueron las dificultades de los últimos años–, los niveles son buenos. Sin embargo la proteína se observa con niveles más justos, ya que al lograrse mayores rendimientos esta se diluye y roza los mínimos requeridos por la industria. Los demás parámetros de calidad están muy bien, explicó el gerente técnico de Agroterra, Gonzalo Reynoso

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Observa

Publicidad