23 de noviembre de 2015 12:43 PM
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Un “El Niño” vigoroso, pero no el fin del mundo

El vigoroso desarrollo inicial de “El Niño” 2015/2016 hizo temer que se tratara de un evento de proporciones inéditas, capaz de causar efectos catastróficos, lo cual fue considerablemente exagerado por los medios, que tendieron a generar la impresión de que se avecinaba el fin del Mundo.

Afortunadamente, durante Septiembre, Octubre y lo que va de Noviembre, su velocidad de desarrollo se moderó, tendiendo a estabilizarse, situación que se mantiene en el presente.

Gracias a ello, si bien “El Niño 2015/2016” es sumamente intenso, es probable que su intensidad no logre superar significativamente a los más fuertes registrados hasta ahora, como los ocurridos en las temporadas 1982/83 y 1997/98.
Contribuirá a esto, el hecho de que, desde comienzos de Septiembre hasta la fecha, el Océano Atlántico viene experimentando el ascenso, hacia el Norte, de la Corriente Marina Fría de Las Malvinas, que enfría el litoral marítimo de La Argentina, el Uruguay y el sur del Brasil, atenuando los efectos de “El Niño”.
No obstante, debe recordarse que todos los episodios de “El Niño” precedentes presentaron riesgos hidrológicos de consideración, tanto por la crecida de los grandes ríos de la Cuenca del Plata, como por el anegamiento de áreas bajas con drenaje reducido, como la Cuenca del Salado de Pcia de Buenos Aires.
Adicionalmente, en los anteriores episodios, el ambiente cálido y húmedo determinado por el fenómeno, promovió los ataques de enfermedades y plagas, y favoreció la proliferación de malezas, a la vez que las frecuentes precipitaciones obstaculizaron las labores agrícolas, y generaron gastos adicionales de acondicionamiento, almacenaje y transporte de la producción.
Por último, y como aspecto positivo, cabe también mencionar que, en todos los episodios de “El Niño” precedentes, los volúmenes de producción de los cultivos estivales alcanzaron valores récord.
Desde el presente hasta el final del verano, “El Niño” atravesará su etapa de mayor actividad, durante la cual continuarán alternándose vigorosas rachas de tormentas, que generarán el riesgo de granizo y vientos, con largos períodos de tiempo seco y caluroso.
Por estas causas, desde el punto de vista hídrico, se observará un escenario sumamente contrastante:
• Gran parte del centro y el norte del área agrícola brasileña y el oeste del área agrícola paraguaya registrará precipitaciones inferiores a lo normal, que acentuarán los déficits hídricos existentes.
• El sur del área agrícola brasileña, el este del área agrícola paraguaya, el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y el nordeste de la Región Pampeana observarán tiempo cálido y húmedo, con precipitaciones superiores a lo normal desde Octubre hasta Marzo, con alto riesgo de tormentas severas, con granizo y vientos.
• A diferencia de otros episodios de “El Niño” que afectaron negativamente al NOA, al oeste de la Región del Chaco y al norte de Cuyo, en este episodio, estas áreas observarán precipitaciones normales a superiores a lo normal, aunque muy irregulares, tanto en el espacio como en el tiempo.
• La mayor parte de la Región Pampeana registrará precipitaciones moderadas a abundantes, cercanas a lo normal, con focos de valores superiores a la media, y otros con registros algo inferiores.
• Los sures de Cuyo y el sudoeste de la Región Pampeana observarán tiempo predominantemente seco y extremadamente caluroso, con precipitaciones inferiores a lo normal. 
Tal como sucede en los episodios de “El Niño” las áreas montañosas recibieron buenas nevadas durante la temporada otoño-invernal, asegurando un buen aporte de agua para riego y generación hidroeléctrica durante la primavera y el verano.
CONCLUSIONES
Según se describió en los títulos precedentes, la compleja interacción de factores que dominan el clima sudamericano determina la perspectiva de una sucesión de escenarios contrapuestos, que se irán sucediendo a lo largo de la temporada,
Gracias al efecto moderador generado por el avance hacia el norte de la Corriente Marina Fría de Malvinas, el riesgo de inundaciones en la Cuenca del Río Salado de la Pcia de Buenos Aires ha disminuido significativamente, aunque su ocurrencia no puede descartarse totalmente.
Por su parte las zonas ribereñas bajas del Litoral Fluvial se verán expuestas a las crecidas de los grandes ríos debido a precipitaciones abundantes que se producirán en sus cuencas, tanto en los tramos inferiores, dentro del país, como en sus altas cuencas, ubicadas fuera del país, en territorio de Bolivia, Paraguay y Brasil, con su foco de acción sobre la Cuenca del Río Uruguay.
Es prudente considerar la posibilidad de que, como en ocasiones anteriores, la ocurrencia de un episodio de “El Niño” sea seguida por uno o dos episodios de “La Niña”.
En dicho caso, a partir del otoño de 2016, comenzarían a experimentarse precipitaciones inferiores a lo normal y vigorosas irrupciones de aire polar, con riesgo de heladas tempranas.
Cabe insistir, una vez más, en que, las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones económicas y productivas que se realicen.
Ing. Agr.  Eduardo M. Sierra
Especialista en Agroclimatología
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Fuente: Agroeducacion

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