28 de noviembre de 2015 13:09 PM
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Cocina musulmana

“Halal” es la palabra árabe que significa “lícito”, es decir, es el vocablo con el cual se clasifica en el Islam los alimentos que se permiten y los que no se aceptan por determinación de la ley religiosa o “Sharia”.

Este término no solo se utiliza para la comida. sino también para otras actividades cotidianas como la prohibición de los juegos de azar o la de cobrar intereses, entre muchos otros preceptos.

 

En el Corán están expresamente prohibidas (“Haram”) algunas carnes de animales, por ser peligrosas para los humanos. Carnes dañinas son las de cerdo, la que no se sacrifica en nombre de Alá, la de animales muertos por accidentes o de manera inapropiada, y las carnes que contengan sangre, lo mismo que la sangre en sí.

 

Igualmente se prohíben las carnes de cocodrilo, rana, caballo y burro, así como la de animales dotados de garras y colmillos. Existen carnicerías autorizadas y supermercados que ofrecen la carne halal.

 

Es muy estricto el seguimiento a las normas islámicas con la carne, incluyendo los aspectos relacionados con el sufrimiento del animal del cual se obtuvo el producto, la limpieza en el proceso del desangrado y las condiciones en el transporte de los animales vivos, su reposo, método de sacrificio, almacenamiento y distribución de la carne.

 

Sin embargo, cuando se quebrantan estas normas por no existir comida halal, estos actos no se consideran pecado. De igual manera, está prohibido el consumo del alcohol.

 

No se debe soplar la comida y se deben consumir los alimentos apoyados con la mano derecha.Entre los alimentos permitidos están las verduras, los cereales, la leche, las frutas, las aves de corral, los pescados y los animales no prohibidos pero sacrificados debidamente.

 

Se dice que a Mahoma le gustaba mucho el consumo de carne. La consideraba como el paraíso de la gente de este mundo. También se afirma que instruyó para que al final de la peregrinación a La Meca, se proceda a sacrificar un cordero y a repartir la carne entre los pobres.

 

En la Ley Islámica se debe cumplir con el mandato del ayuno diario durante el mes del Ramadán, que es el noveno del calendario lunar que los rige. Este ayuno es diario, de comida y bebida, desde el alba hasta la puesta del Sol, y tampoco se pueden tener relaciones sexuales durante este período del día.

 

Es obligatorio para los adultos sanos, hombres y mujeres, que no estén viajando y no incluye a las mujeres durante el embarazo. El ayuno se puede romper durante el mes, pero se adquiere la obligación de reemplazarlo en los otros días.

 

En el mes del Ramadán también se incluye una serie de celebraciones muy respetadas por los musulmanes como la celebración del comienzo de la revelación del Corán a Mahoma, la muerte de la esposa del profeta y el nacimiento del hijo del primer musulmán, Alí, cuarto Califa y esposo de Fátima hija de Mahoma.

 

Durante el mes hay muchas más celebraciones. Antes y después del ayuno se pueden consumir las comidas normales de la dieta musulmana, salvo en los hogares en donde se utilizan preparaciones ligeras. Uno de los platos que se acostumbra es la sopa harira que se elabora con distintas carnes, vegetales, garbanzos, lentejas, fideos y especias. Se preparan también fideos, arroces y las carnes permitidas como el pescado y el cordero.

 

Se consumen huevos y quesos, lo mismo que el cuscús. Aunque las recomendaciones incluyen comer tres veces al día, antes y después del ayuno, también permanecen costumbres que permiten el equilibrio de las condiciones físicas ante esta práctica que rompe la rutina alimentaria.

 

Consumen mayor cantidad de líquido, buscan una recuperación cuidadosa del azúcar con el consumo de dátiles antes de iniciar el ayuno y, en el momento en que este termina, hacen una comida liviana y una comida más fuerte dos o tres horas después.

 

 

Salteado de cordero 

Para 4 personas compre una pierna de cordero y deshuésela. Reserve los huesos. Retire los excesos de grasa y corte la carne en tiras. Condimente con sal, pimienta y curry. Disponga de unas ramas de tomillo, romero y laurel frescos y previamente lavados. Pele y corte 2 calabacines, 3 zanahorias y 2 papas sabaneras y cocine todo en una olla vaporera que en el fondo tenga un poco de agua, las hierbas y los huesos de la pierna.

Retire los vegetales cuando estén al dente. En otro recipiente, con un poco de aceite sofría 1 cebolla cabezona cortada en cuartos, 3 dientes de ajo, 3 clavos de olor, y las tiras de carne de cordero. Salpimiente. Cuando la carne esté dorada, añada uvas pasas blancas y mantenga la cocción por unos 3 minutos. Retire del fuego y sirva acompañado de vegetales al vapor y arroz o cuscús.

 

 

Keshk (yogurt agrio) con pollo 

Para 6 personas cocine, durante 20 minutos, un pollo en un litro de agua con una cebolla cabezona, semillas de cardamomo y sal. Retírelo. En el caldo de la cocción ponga 4 dientes de ajo machacados y deje a fuego medio. Mientras tanto, bata 1 yogurt con 4 cucharadas de azúcar y reserve.

Unos 15 minutos después incorpore el yogurt batido al caldo de pollo y remueva constantemente hasta que quede espeso y sin grumos (keshk). Baje a fuego lento por 10 minutos y retire del fuego. Mientras tanto, corte el pollo en trozos pequeños, póngalos en platos hondos, cubra con el keshk y adorne con anillos de cebolla cabezona frita. Sirva caliente

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