30 de noviembre de 2015 17:17 PM
Imprimir

Macri atento los “agro-dólares” en silo bolsa, y el campo atento a sus anuncios

El último informe de la consultora Economía & Regiones advierte que el precio de la soja ya arrastra 3 años consecutivos de caídas y en 2016 la tendencia se mantendría. Por eso, y debido a la mala política económica del gobierno saliente, los grandes productores agrarios liberan a cuentagotas la cosecha paralizando prácticamente sus ventas en los últimos meses. A la baja en los precios internacionales se suma un tipo de cambio como ancla nominal y la elevada presión tributaria, que además forman expectativas de devaluación potenciadas por la promesa de Cambiemos de una baja de las retenciones. Todo lleva a que los productores posterguen sus ventas lo máximo posible. El próximo gobierno está al tanto de los “agro-dólares” stockeados en los silo bolsa. Y los sojeros están al tanto de que el próximo gobierno podría corregir las políticas cambiarias y fiscales capaces de aumentar el poder adquisitivo por las ventas de soja.

El Gobierno de Mauricio Macri, que comenzará en 10 días cuando Cristina Fernández le traspase el mando, tiene como uno de sus principales objetivos a corto plazo recuperar divisas en el Banco Central. Una de las fuentes de dólares más próximas, y quizás la más rápida, es el campo. Según el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Etchevehere, los productores agropecuarios mantienen retenidos granos por unos US$ 8.000 millones a la espera de un contexto económico doméstico favorable. El anhelo de Macri es que los productores liquiden rápidamente esa producción cuando se implemente la baja en las retenciones y se unifique el tipo de cambio, tal y como prometió en campaña.

 

La consultora Economía & Regiones, en su último informe acerca de “Silo Bolsas”, analizó la situación del complejo sojero y la posibilidad de que el gobierno de Macri consiga esas divisas mientras los precios internacionales mantendrían una tendencia a la baja también en 2016.

 

 

A continución lo más asliente del informe de E&R, titulado “Silo bolsas, a la espera de nuevas medidas”:

 

El sábado 21/11 el BCRA “sacó” la Comunicación “A” 5837 por la que intentaba disponer desde el lunes 23/11 de dos tercios de la posición en dólares que tienen las entidades. Según la disposición, los bancos debían recortar del 15 al 5% la posición general de cambios que tienen computada como parte de responsabilidad patrimonial, aquella que les permite tener hasta un 20% total en posiciones dolarizadas.

 

 

Ante los reiterados problemas de abastecimiento de dólares que los bancos tuvieron por parte del BCRA, la mayoría de las entidades financieras activas en ventas a ahorristas o en operaciones de comercio exterior habían optado por mantener la mayor parte de esa posición en cash para evitar contratiempos con sus clientes.

 

 

Según la cámara de exportadores de la industria oleaginosa y exportadores de cereales, las divisas liquidadas por ventas al exterior en lo que va del año (hasta el 13 de noviembre), alcanzaron unos usd17.653 millones, valor que exhibe una contracción del 18% (usd3.955 millones menos) respecto a las exportaciones del complejo liquidadas durante el mismo período de 2014 (usd 21.608 MM). La mala perfomance queda expuesta cuando se cae en la cuenta que los actuales niveles liquidados son inferiores al ingreso de divisas por este medio correspondiente a los niveles previos al 2010.

 

 

Ahora bien, la caída en el ingreso de dólares del complejo sojero (18% a/a) se explica principalmente a partir de la caída de los precios en el mercado internacional. En este sentido, hay un cambio en el escenario internacional en el cual se aprecia el dólar y en consecuencia bajan los precios de los commodities, deteriorándose los términos de intercambio de los países productores y exportadores de materias primas en general y soja en particular.

 

 

El precio (promedio eneronoviembre) de la soja arrastra tres años consecutivos de caídas y todo hace proyectar que en 2016 habría un cuarto y adicional año de baja de precios ya que se espera que la Reserva Federal de EEUU suba su tasa de referencia, el dólar se fortalezca y caigan más las cotizaciones en el escenario mundial. De hecho, se espera una baja de 9.4% en 2016, lo cual ubicaría la tonelada de soja en torno a 319 dólares.

 

 

Hasta aquí se observa que si consideramos los once meses de cada año1, la caída del precio de la soja se acelera año tras año ya que se redujo en promedio un 3% (2013), un 11% (2014) y un 24% (2015) cada período, respectivamente. No obstante, durante el 2013 (+7%) y el 2014 (+12%), las mayores cantidades exportadas alcanzaron para compensar las caídas de precios.

 

 

Sin embargo, en los once meses de 2015 la caída de precio de la tonelada de oleaginosa (24%) superó ampliamente a las mayores cantidades exportadas (+8%); haciendo que sus ingresos de divisas por (usd 17.653 millones) caiga a una tasa interanual implícita del 18%.

 

 

En pocas palabras, ya no hay “supercosecha” que nos salve de la caída de los precios internacionales y pueda amortiguar el consiguiente menor ingreso de divisas. De hecho, las cantidades liquidadas del complejo oleaginoso se habrían incrementado gracias a la cosecha record de este año que según MAGyP2 totalizó unas 61,4 millones de toneladas aproximadamente, con un aumento implícito del 15% (8 millones de toneladas adicionales) respecto a la campaña anterior.

 

 

De todas formas, se observa una marcada diferencia entre el aumento de la cosecha (+15% a/a) y el incremento en las cantidades liquidadas por el complejo oleaginoso (+8% a/a), lo que dejaría entrever un aumento de los stocks retenidos por los sojeros. Es decir, los grandes productores agrarios liberan a cuentagotas la cosecha paralizando prácticamente sus ventas en los últimos meses, lo cual lleva a las liquidaciones por exportaciones de granos a los valores más bajos del último lustro.

 

 

Esta caída de los niveles de soja liquidados no debería sorprender, ya que es resultado de la mala política económica. La combinación del tipo de cambio como ancla nominal y la elevada presión tributaria no sólo genera pérdida de poder adquisitivo para los exportadores de soja, sino que forman expectativas de devaluación que, combinada con la promesa de baja de retenciones, incentiva a los exportadores/productores a postergar sus ventas lo máximo posible.

 

 

Lógicamente, tanto una reducción de las retenciones como una corrección del tipo de cambio inducirían un aumento de ingresos en pesos percibidos por toda la cadena productiva sojera.

 

 

En efecto, según USDA3 los stocks de poroto de soja se habrían incrementado en 5,05 millones de toneladas, con un incremento implícito de 19,4% entre la última campaña y la anterior, hasta alcanzar los 31,1 millones de toneladas (“stockeados”). En otras palabras, los stocks de poroto de soja guardados en silo bolsa (31,1 MM de tn) ascienden a aproximadamente la mitad de la última cosecha (61.4 MM de tn).

 

 

Lo interesante aquí es que el próximo gobierno está al tanto de los “agrodólares” stockeados en los silo bolsa, mientras que los sojeros están al corriente de que el próximo gobierno podría corregir las políticas cambiarias y fiscales capaces de aumentar el poder adquisitivo (en pesos) por las ventas de soja. Asimismo, el contexto de escasez de divisas, con demanda contenida de dólares para importaciones y dólar ahorro, inducirían a la próxima administración a modificar las políticas para que los sojeros liquiden la cosecha guardada. Dicho de otro modo, en el extremo, el único equilibrio de Nash posible entre campo y gobierno, implica una modificación de la política tributaria/cambiaria y la liquidación de los agrodólares retenidos.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente: Urgente 24

Publicidad