8 de diciembre de 2015 11:21 AM
Imprimir

Los ganaderos creen que el acuerdo EEUU/UE destruirá 26.000 empleos en el sector

Critican que además en Europa se han incrementado los costes medioambientales para perderlos ahora.

La totalidad de los sectores ganaderos españoles rechazan frontalmente el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión, (TTIP), que negocian Estados Unidos y la Unión Europea para formar la mayor área de libre comercio del mundo. Según los datos manejados por las organizaciones de todos los sectores productivos y los operadores de cereales, si EE UU no se adapta a las normas comunitarias en materia de sanidad, seguridad alimentaria o bienestar animal, los ganaderos españoles perderían, por cierre de explotaciones, unos 26.000 empleos y se destruirían más de 400.000 en el conjunto de la Unión Europea. Los ganaderos denuncian que el actual modelo europeo de producción impone a los ganaderos más exigencias que se traducen en unos mayores costes.

   Además de esa normalización, se reclama la posibilidad de que las producciones de pollos y de huevos se puedan declarar como “sectores sensibles”. Fuentes de Agricultura aseguran que han tomado nota de esas denuncias y confían en que el acuerdo final suponga un equilibrio entre los intereses de ambas partes, según recoge Vidal Maté en el pais.com.

   Frente al modelo comunitario, Estados Unidos tiene vía libre para usar organismos genéticamente modificados en la producción de materias primas para la alimentación animal, lo que supone un incremento de la productividad en un 15%. En la Unión Europea el uso de cereal transgénico es insignificante y está prohibida su importación. Además, en Estados Unidos se permiten unos límites máximos de residuos muy superiores a los exigidos en la Unión Europea.

   Los productores norteamericanos tienen la posibilidad de utilizar hormonas y antibióticos para estimular el crecimiento de los animales, así como la somatotropina en vacuno para potenciar la producción de leche, el empleo de subproductos para la alimentación animal o el tratamiento de carne de ave por cloración.

   Los ganaderos comunitarios tienen igualmente en su contra unos mayores gastos por la gestión obligatoria de los subproductos de origen animal, incluidos los cadáveres; precios más elevados para el conjunto de cereales, oleaginosas y protaginosas; el cumplimiento de una serie de programas de prevención y control de enfermedades por la seguridad alimentaria. En Europa son más exigentes las normas en materia de medioambiente o de bienestar animal, que han supuesto en los últimos años fuertes inversiones, sobre todo, en porcino y avicultura para dar más espacio a cada animal en las explotaciones, algo que no se exige en EE UU.

   Los costes juegan en contra de los productores comunitarios. Según los estudios elaborados por el sector, producir 100 kilos de huevos en la UE tendría un coste superior en 28,6 euros. Esta misma comparación para el vacuno sería de 75,1 euros; 33,9 euros en la producción de 100 kilos de cerdo; 18,1 euros en el pollo y 13,2 euros en la producción de 100 kilos de leche de vaca

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Fuente:

Publicidad