9 de diciembre de 2015 16:58 PM
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¿Qué viene para el campo argentino?

Nuestro país se ubica frente a un cambio de gobierno, pero no así de su capacidad productiva. La economía venidera todavía está por dilucidarse, pero se deben ir tomando decisiones sobre la comercialización de la producción. El mundo sigue sin dar señales de subas de precio. Escribo estas líneas con el conocimiento de que el […]

Nuestro país se ubica frente a un cambio de gobierno, pero no así de su capacidad productiva. La economía venidera todavía está por dilucidarse, pero se deben ir tomando decisiones sobre la comercialización de la producción.

El mundo sigue sin dar señales de subas de precio.

Escribo estas líneas con el conocimiento de que el nuevo presidente de la República Argentina, es el ingeniero Mauricio Macri.

Si bien este hecho es fundamental para lo que vendrá en el mundo agrícola, no es lo único a lo que el campo argentino debe prestar atención.

Dentro de aquellos puntos donde las decisiones políticas tienen más injerencia, podemos destacar con más dudas que certezas, que podría esperarse que los derechos de exportación sobre trigo y maíz se eliminen, llevando al productor a una mejor posición a la hora comercializar su producción.

Sin embargo, el mayor efecto de la medida quedaría para el mediano plazo, ya que los precios internacionales de ambos cereales no invitan a grandes aumentos si se eliminan las retenciones.

 

La soja

Por un camino similar podría transitar la soja, ya que se escuchan rumores de una baja en la retención exigida y, en los últimos días, hubo voceros cercanos al nuevo presidente electo que pensaban en llevar a cero el impuesto durante un período de tiempo.

De darse este caso, sería una invitación a vender la oleaginosa con una suba de precios en cuestión de días. Sin embargo, vale aclarar, que si todos los stocks de soja argentinos se volcaran al circuito comercial, los precios internacionales del poroto deberían verse presionados a caer, impactando así en la cotización obtenida por los granos.

Por supuesto que, detrás de estos aspectos que impactan en la agricultura local, hay otros de índole macroeconómica que también deberían seguirse de cerca, aunque no es la idea del presente artículo adentrarse en dichos aspectos. Todas estas cuestiones, las propias del agro y aquellas que le exceden, deberían aclararse en los próximos días, a medida que conozcamos más sobre el gabinete y las decisiones del nuevo gobierno.

En lo que a la comercialización de los granos respecta, esta semana se destaca por una importante suba en la cotización de la soja disponible, la cual pasó de cotizar $2.360, para llegar cerca de los $2.600. Apuntalados en la posibilidad de una quita de retenciones y un aumento en el tipo de cambio que podría llegar, los productores comenzaron a exigir un precio mayor.

En algún punto, el mercado parece anticiparse a lo que vendrá y pretende vender con el rumor antes que la llegada de la noticia. Si esto se confirmara, la misma oferta de soja, cuyos stocks superan 20M de toneladas, podría actuar en detrimento del precio del poroto.

Con la posibilidad de una devaluación aún latente y una potencial quita de retenciones, quienes observen que las cotizaciones en dólares resultan significativas, bien podrían vender mercadería disponible y recomprarla en los mercados a término en la posición mayo, mientras que el producido de la venta se coloca en instrumentos financieros que paguen según la cotización de la moneda estadounidense.

 

La próxima campaña

Mientras tanto, ¿qué se puede esperar de la campaña próxima? Según la BCBA, la siembra alcanza el 31% de las 19.8M de has estimadas. Esta área crece si se observa el análisis de la BCR, la cual indica 20.5M de has.

Lamentablemente hay que hablar de las tormentas de la última semana en la zona núcleo, que tuvieron impacto sobre los cultivos implantados. Para la soja, esto implicó importantes pérdidas, ya que la caída de granizo en el sur de Santa Fe, y algo más levemente también en sur de Córdoba y norte de Bs. As., llevó a campos donde el 100% de la producción se vio afectada. Podríamos ver resiembras en estos casos. Fuera de estos hechos lamentables, el desarrollo del poroto indica muy buenas condiciones, con cultivos en estado bueno y excelente que rondan el 75%.

 


Al hecho de que la campaña local de soja apunta a grandes rendimientos, pudiendo rondar 60M de toneladas, se debe sumar que el USDA indicó mayores rindes en su último informe, para totalizar 108M de toneladas, y que Brasil apunta a 100M de toneladas.

Así, el climático sudamericano, en un año niño, parece reducir prima de riesgo a medida que pasan los días. Con un aumento de precios que se sustenta mayormente en factores ajenos a la propia capacidad productiva, parece una buena posibilidad el hecho de cerrar ventas en dólares que aseguren un piso, mientras que se mantiene abierta la puerta a subas.

El escenario de quita de retenciones parece ya estar descontado dentro de los precios 2016, sobre todo al considerar que los precios de mayo superan el FAS teórico. Dentro de este escenario, la compra de puts 214 a 5u$s/tn permite asegurar que no importa lo que suceda, se tiene un piso en 209u$s/tn, mientras que con una quita de retenciones y/o una suba del tipo de cambio, el productor todavía se beneficiaría.

Por el lado de los cereales, la situación es distinta. En las cotizaciones ya se espera una quita de retenciones, pero en caso de efectivizarse, las posibilidades de subas parecen algo más difíciles. El trigo está en mejor posición, con cotizaciones internacionales por encima de los precios internos. La cotización en CBOT ronda 180u$s/tn, mientras que el precio local está en torno a 160u$s/tn. Hay que considerar que estamos por entrar en cosecha y las bases para nuestro país deberían verse presionadas.

Respecto de la recolección de este cereal, el norte del país sigue liderando el proceso, mientras que la región núcleo también se vio afectada por las fuertes tormentas y el granizo caído en los últimos días. Todavía queda por evaluar el daño causado por el evento climático, pero la producción nacional no debería resentirse en forma significativa por este hecho. Con poco por recuperar y muchas perspectivas de cambio, parece poco recomendable incrementar la comercialización del trigo en el corto plazo.

Mientras tanto, en el caso del maíz, hay menos por subir en el precio, con valores tanto en el disponible como en la posición mayo que no dejan lugar a subas si consideramos el precio internacional del forrajero. Por otro lado, la siembra en nuestro país continúa a ritmo lento, desarrollándose principalmente en el sur del país.

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