12 de diciembre de 2015 11:20 AM
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En esta campaña se proyectan muy buenos rindes de cebada

En Tres Arroyos se mostró la evolución de un cultivo que viene creciendo fuerte en los últimos años como alternativa al trigo

En los últimos años, por la falta de incentivos para la siembra de trigo, la cebada tomó un fuerte impulso en la elección invernal. En esta campaña, particularmente, las condiciones están favoreciendo a este cereal, del que se esperan muy buenos rendimientos en la mayoría de las zonas productoras.

Por eso, no llama la atención la multitudinaria convocatoria que tuvo la semana pasada la cervecería Quilmes en su campo de Tres Arroyos, donde realizó un Día de Campo con productores, asesores y acopiadores.

 

En el epicentro cebadero de la Argentina, la compañía cuenta con su maltería y con el criadero de variedades que desde 1974 busca mejorar genéticamente el germoplasma de su principal materia prima. Hasta allí viajó Clarín Rural para conocer el origen de un proceso que termina meses después en un vaso de cerveza.

 

El ingeniero agrónomo Antonio Aguinaga, gerente de Investigación y Desarrollo, resumió así la evolución de la genética de cebada: “En los ‘90 los rendimientos eran de 3.000 kilos por hectárea, y ahora llegamos a tener rindes de hasta 9.000 kilos. En la búsqueda de nuevas variedades se debe combinar el rendimiento a campo, para que a los productores les resulte conveniente hacerla, sin descuidar la calidad maltera y cervecera”.

 

Durante la jornada, la firma presentó en sociedad un programa global impulsado por AB InBev -el grupo belga dueño de la firma-, destinado a los agricultores, con el objetivo de mejorar las prácticas de producción. Entre otras cosas, se establecen pautas para la fertilización y el cuidado de cada variedad. El programa involucra a 2.400 productores de nueve países y en Argentina ya alcanza a 460.

 

Según Aguinaga, el país es el lugar del mundo donde mejor se produce. “Comparo manejos de cultivo respecto a otros países y estamos con un altísimo nivel de tecnología y de conocimientos por parte de productores para hacer las cosas de la mejor manera posible”, afirmó.

 

Una de las atracciones del evento fue la estación de agricultura de precisión, en la que los asistentes pudieron observar demostraciones a campo con distintas herramientas, como los sensores de malezas o los drones. Aguinaga explicó que la adopción de esas tecnologías no forma parte de los programas de manejo actuales, porque muchos productores aun no están familiarizados. “La idea es promover el acercamiento, que se empiece a ver la utilidad de la información para poder sacarle rédito. Hoy se pueden obtener muchos datos, pero no se los aprovecha”, dijo.

 

Para la producción de semillas, la maltería cuenta con 31 productores multiplicadores, que en total destinan un área de 4.800 hectáreas para ese fin. De esta manera, obtiene unas 12.000 toneladas de semillas por año. Luego, la compañía realiza contratos de siembra por 100.000 hectáreas de cebada. Al lado del campo experimental se alzan los enormes silos de la maltería, que fue inaugurada en 1994 y es de las más grandes del mundo. Allí se procesan 320.000 toneladas de cebada por año para producir 213.000 toneladas de malta.

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Fuente: Clarin

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