14 de diciembre de 2015 15:56 PM
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INTA evaluó la respuesta de corderos de bajo peso y deficiente condición corporal

Se realizó una experiencia en las instalaciones de la empresa Corrales de Estancia S.A., en el sudeste de Santa Cruz. Este tipo de alimentación permitió que los animales incrementen su peso y lograr una condición corporal ideal. El peso medio al gancho fue de 9,53 Kg, y el 83% de los animales alcanzó la categoría Exportación, la mejor valuada en el mercado.

El engorde a corral es una práctica que se realiza en algunas zonas de la provincia de Santa Cruz con diferentes objetivos, aunque generalmente tienden a solucionar problemas planteados por el sistema de producción.

En la zona sur de la provincia, es una práctica que se está utilizando principalmente sobre corderos cola de parición, caracterizados por tener bajo peso vivo y deficiente condición corporal al momento de venta. Los corderos cola de parición son aquellos que nacen en el último tramo del período de nacimiento de la majada

 


Esta experiencia se realizó en las instalaciones de la empresa Corrales de Estancia S.A. ubicada en el establecimiento ganadero Don Bosco, al sudeste de la provincia de Santa Cruz entre el 13 de abril y el 28 de mayo de 2015. Se utilizó un lote de 810 corderos de biotipo doble propósito a los cuales se les tomó el peso vivo y la condición corporal al inicio y finalización del engorde.

Además se registró los pesos de la resfría y la categoría de tipificación individual que distingue entre Exportación, Consumo y Manufactura determinada por la calidad de la res según la conformación y el grado de gordura, siendo más valuado en el mercado la categoría tipo Exportación. Para evaluar económicamente la práctica se calculó el Margen Bruto y para completar el análisis de los resultados se registraron las temperaturas diarias y las lluvias.

 


Este tipo de alimentación permitió que los animales incrementen el peso vivo a razón de 170 gramos diarios y lograr una condición corporal de 3, ideal para corderos. El peso medio al gancho fue de 9,53kg, de los cuales el 83% se asignó a la categoría Exportación, mientras que las categorías Consumo y Manufactura representaron el 11% y 6% de la tropa respectivamente.

La falta de información respecto a la composición inicial de los corderos al momento de ingresar al engorde no permitió evaluar el efecto de la alimentación sobre esta variable. Sin embargo, en tropas de corderos cola de parición, faenadas durante febrero y marzo de 2015 con peso vivo y condición nutricional similar al lote engordado, predominó la categoría Manufactura con el 62% seguido por Exportación y Consumo con el 28 y 10% respectivamente (Ver gráfico).

Estos datos, aunque no son comparables estrictamente, sugieren que el engorde tuvo un impacto positivo sobre la calidad de las reses ya que la mayor proporción se ubicó en las categorías mejores pagas.


El resultado económico de esta práctica fue positivo y los principales costos fueron la compra de corderos y de alimento balanceado, que representaron el 62% y 26% de los costos totales respectivamente y que, junto con el precio de venta de los corderos, son las variables con mayor impacto sobre el Margen Bruto. Pero además es importante considerar las ventajas adicionales que se generaron como, por ejemplo, la descarga anticipada de los campos, la disminución de pérdidas post destete por predación y por condiciones climáticas adversas, las cuales son difíciles de cuantificar económicamente.
En estos sistemas hay relación entre las condiciones ambientales y la eficiencia del proceso de engorde.

 

Durante el período de engorde la temperatura media ambiental fue de 4 ºC la cual, al ser tan baja, estimula a los corderos a incrementar el consumo de alimento y así mantener su temperatura corporal. Por ello, para aumentar la eficiencia en estos sistemas, se recomienda evitar que el ingreso de los animales sea en el otoño avanzado o en el invierno donde la temperatura ambiente es considerablemente más baja.


Finalmente, la conveniencia de la utilización de esta práctica dependerá de la disponibilidad de infraestructura y mano de obra, precio de insumos y valor del producto final, por lo que la decisión deberá ser analizada para cada caso en particular y de acuerdo con las condiciones de mercado.

 


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Ing. Agr. María Virginia Sturzenbaum
Agencia de Extensión Rural Río Gallegos

Fuente:

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