15 de diciembre de 2015 12:11 PM
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Agro boliviano teme presión a la baja por cambio tributario en Argentina

En Bolivia prevén que una mayor oferta hará que las cotizaciones bajen. La medida impositiva de Macri busca incentivar la producción agrícola y elevar las reservas monetarias. El sector productivo nacional espera algunos impactos.

El agro boliviano teme una presión a  la baja en los precios de sus principales productos, en especial de la soya, luego de que el  presidente de Argentina, Mauricio Macri, anunciara ayer  la eliminación de impuestos a las exportaciones agrícolas para aumentar las reservas del Banco Central.

 

“Hoy (ayer) voy a firmar el decreto de retención (impuesto a las exportaciones) cero para las economías regionales”, dijo Macri ante productores en Pergamino, en Buenos Aires.

 

El ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, precisó que “las retenciones pasan a cero para el trigo, maíz, sorgo, excepto para la soya que reduce del 35% al 30%”.

 

El anuncio se produce en momentos en que los stocks mundiales de trigo, maíz y soya son abundantes y sus precios bajos.

 

La medida argentina tiene por objeto incentivar la producción agrícola, pero a corto plazo busca que los productores y exportadores liquiden la provisión retenida, para que ingresen divisas a las deprimidas reservas del Banco Central, que están por debajo de 25.000 millones de dólares.

 

 

 Los efectos en Bolivia

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), anticipó   que los efectos no serán inmediatos, sino en el mediano plazo, pero estarán  acompañados de la  devaluación del dólar.

 

De esa manera, los productores argentinos estarán motivados a comercializar el grano de soya que aún tienen guardado de la anterior campaña y con esto ejercerán  una presión a la baja en el precio.

 

“Una mayor oferta en el mercado internacional es perjudicial para los productores soyeros bolivianos por los altos costos de logística de exportación y por la restricción a la exportación del grano de soya, que es el mecanismo que se necesita para negociar un precio justo para la soya boliviana con las agroindustrias locales”, señala un comunicado de Anapo enviado a Página Siete.

 

Las cotizaciones dependerán en los siguientes años de la producción  de Brasil, Argentina y Estados Unidos y de la demanda de China.

 

Paralelamente, también prevén efectos positivos para los agroproductores de Bolivia, porque habrá una disminución del contrabando, principalmente de maíz y trigo.

 

Según la explicación, los productores argentinos tendrán un peso argentino devaluado y no sufrirán las retenciones, que eran los factores que los motivaba a exportar su producción de contrabando hacia Bolivia.

 

De acuerdo con los datos de Anapo, la cotización internacional de la soya disminuyó de 470 dólares la tonelada métrica, registrada en enero pasado, a 270 dólares en este mes. El maíz bajó de 210 dólares la tonelada a 170 dólares, en similar periodo.

 

Producción  nacional

Comportamiento. En lo que va del año, la producción de soya, girasol y  trigo disminuyó en un 12% en relación con  2014, según  Anapo. Entre las causas están la caída de precios internacionales y efectos climáticos.

 

Soya.  A poco de terminar  la cosecha de soya, principal grano de exportación, se estima una producción total anual del grano de soya de 2,8 millones de toneladas, que representan una disminución del 9% en relación con  2014.

 

Políticas. Los productores piden aplicar medidas como   la liberación de las exportaciones de granos, el acceso al uso de la biotecnología moderna, el mejoramiento de la infraestructura productiva,  la logística para exportación y la seguridad jurídica.

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Fuente: Agromeat

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