15 de diciembre de 2015 17:49 PM
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Argentina y Brasil en el mapa mundial de soja

Una vez asimilado que EEUU alcanzaría un nuevo récord en su output (por ahora las estimaciones oficiales apuntan a una oferta superior a 108 mill tt,  en el reporte de enero se conocerá el volumen final), la mirada de corto plazo se está trasladando a las proyecciones de producción de nuestra región.   En este sentido, […]

Una vez asimilado que EEUU alcanzaría un nuevo récord en su output (por ahora las estimaciones oficiales apuntan a una oferta superior a 108 mill tt,  en el reporte de enero se conocerá el volumen final), la mirada de corto plazo se está trasladando a las proyecciones de producción de nuestra región.

 

En este sentido, las estimaciones actuales de USDA apuntan a una oferta conjunta 15/16 de Argentina y Brasil de aproximadamente 160 mill tt, prácticamente en línea con el pico histórico de la campaña pasada (ver gráfico 1).

 

Por su parte, si tomamos las últimas 20 campañas, el crecimiento promedio anual de la oferta conjunta de ambos países supera el 8%. Para explicar el salto productivo entre puntas (habiendo pasado de menos de 40 mill tt a las 160 mill tt mencionadas) debemos hacer mención a un aumento en la superficie del 210% (de 17 mill de has a 53 mill has) y a un incremento en los rindes promedio del 30% (de 22.7 qq/ha a 29.6 qq/ha).

 

 

Gráfico 1

 

 

En lo relativo a las exportaciones, Argentina en el próximo año comercial registraría negocios por 11 mill tt, lo que se transformaría en el tercer volumen más importante en términos históricos (detrás de lo observado en 07/08 y 08/09 cuando se superaron las 13 mill tt).

 

Por su parte, para Brasil se prevén ventas externas en un récord de 57 mill tt, verificándose un salto mayor a 6 mill tt frente al período 14/15 (máximo hasta el momento).

 

En ambos casos, comparando el dato 15/16 con la media de los últimos 10 períodos, se advierte un aumento del 22 y 68% (Argentina y Brasil en forma respectiva).

 

Conjuntamente, estos países exportarían en la próxima temporada más de 68 mill tt (barras y eje izquierdo del gráfico 2), lo cual equivale a prácticamente el 53% del comercio mundial (línea roja, eje derecho); de esta manera este ratio alcanzaría un nuevo  máximo histórico, superando el 52% observado en 05/06. Asimismo, si tomamos los últimos 6 años comerciales se advierte un aumento de 10 puntos en este indicador.

 

 

             Gráfico 2

 

El resultado de esto que estamos analizando es que los inventarios finales para ambos países serían mayores a 49 mill tt (barras y eje izquierdo del gráfico 3), siendo casi idénticos al máximo registrado en el ciclo anterior. De esta manera, las existencias sudamericanas representarían el 60% del total mundial (línea roja y eje derecho), observándose la segunda caída consecutivo en la evolución internanual.

 

 

             Gráfico 3

A partir del escenario más holgado que estamos presentando para Sudamérica, y más allá de que en EEUU las cuentas se muestren más cómodas que lo habitual, la relación stock/consumo internacional resulta más del doble en comparación a la norteamericana. En varias de las últimas temporadas esta brecha ha llegado a ser de cuatro veces.

 

 

             Gráfico 4

 

 

A nivel mundial, la tendencia muestra que en los últimos 5 años los inventarios en términos absolutos se han fortalecido, ubicándose actualmente en 82 mill tt. Este aumento en las existencias internacionales hasta estos niveles se vincula con una expansión promedio anual de la producción internacional superior al consumo global. En los últimos 20 años esta tasa ha sido en el primer caso del 5.2% mientras que en lo relativo a la demanda ha trepado al 4.5%.

 

 

   Gráfico 5

 

A modo de conclusión, y más allá del contagio negativo de los mercados externos, la debilidad de los Fundamentals que estamos describiendo ha llevado a que en la actualidad asistamos en Chicago a los menores valores de la soja desde marzo de 2009 (tal como queda expresado en el gráfico 6).

 

No obstante, como dato positivo para los próximos años debemos destacar que el crecimiento de la demanda ha sido más estable que el de la oferta en los últimos años. Esto último constituye un dato clave a partir de que el crecimiento en el output mundial podría evidenciar una desaceleración, justificándose en que el salto en la productividad difícilmente sea acompañado por una expansión del área sembrada (y menos aún con un clima que en las recientes campañas ha sido casi ideal en las principales regiones productiva)

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Fuente: Agroeducacion Ivan Barbero

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