30 de diciembre de 2015 12:11 PM
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Las moscas se convierten en fuente alternativa de proteínas en la alimentación animal

Buscan un desarrollo tecnológico para la producción de harina de insecto para su empleo en nutrición

La Universidad de Alicante (UA) participa en un proyecto de investigación, considerado puntero, que busca mejorar la tecnología relacionada con la obtención de grandes cantidades de biomasa de insectos dípteros (moscas) como fuente alternativa de proteínas en la alimentación animal. Este reto científico, financiado por la Unión Europea (programa H2020), se enmarca en el proyecto FlyHigh y en él intervienen también una empresa de base tecnológica de la UA, Bioflytech, la firma Agriprotein (Sudáfrica) y las universidades de Helsinki (Finlandia) y Novi Sad (Serbia), que llevan a cabo las diferentes líneas de investigación básica y aplicada. “FlyHigh se centra, entre otros aspectos, en la producción masiva y controlada de diversas especies de moscas mediante el análisis detallado de su ciclo biológico”, ha explicado, en una entrevista con Efe, el director del Departamento de Ciencias Ambientales y Recursos Naturales de la UA y coordinador del proyecto en esta institución académica.

   Junto al estudio de su biodiversidad y la interacción insecto-planta, se pretende lograr un desarrollo tecnológico que permita la producción de harina de insecto para su empleo en nutrición animal, ha indicado Rojo.

Estudios previos antes de apostar por la producción en masa

    Con un presupuesto de 450.000 euros, FlyHigh tiene una duración de tres años y empezó el pasado mes de julio. “Varios grupos de insectos dípteros (moscas) son el nexo de unión entre las distintas actividades de investigación y transferencia tecnológica de FlyHigh, siendo una de las vertientes del proyecto la de producir miles de kilos de biomasa de larvas mensual o semanalmente”, ha precisado Rojo.

    Pero para controlar esta producción industrial, de un modo semejante a como se hace en ganadería o acuicultura, es vital conocer los factores clave que afectan a su ciclo biológico.

    Respecto a otros insectos, “las moscas tienen ciclos de vida más cortos (semanas) y pueden alimentarse de una amplia variedad de subproductos y residuos de origen animal o vegetal”, ha señalado. “Además, la automatización de su cría mediante el empleo de digestores escalables está mucho más desarrollada, por lo que es más factible su producción sostenible”, según Rojo.

    Precisamente, la empresa de base tecnológica Bioflytech y la firma Agriprotein están especializadas en la cría de estos insectos para su empleo en la valorización de subproductos y transformación de residuos, la obtención de fuentes proteicas alternativas y otras aplicaciones innovadoras.

La harina de insecto aún no es tan competitiva respecto a la pesacado o soja

    El científico ha subrayado que se ha logrado un gran desarrollo tecnológico en este campo en los últimos diez años, pero la harina de insecto no es aún competitiva en comparación con la producción de la de pescado o de soja, imprescindibles en la actualidad en la alimentación animal.

    “Calculamos que lo será en los próximos cinco años, ya que su producción es sostenible no solo desde el punto de vista medioambiental, sino también desde la perspectiva económica al crear un nuevo sector productivo y, por extensión, empleos”, ha dicho Rojo.

    Para este investigador, las fuentes tradicionales de proteínas para la alimentación animal están al límite de su desarrollo y, en algunos, sobreexplotadas. “Por otro lado, tanto en un pollo como, por ejemplo, en los peces de río, los insectos forman parte de su alimentación natural, por lo que en realidad, aunque choque a primera vista, no estamos inventando nada nuevo”, ha apuntado.

    FlyHigh abarca también la cría artificial de especies de dípteros como polinizadoras de uso alternativo o complementario a las abejas, lo que puede tener importantes repercusiones en agricultura y medio ambiente en general. Otro ámbito del proyecto consiste en analizar las relaciones evolutivas entre especies de moscas asociadas a plantas bulbosas en Sudáfrica y en la región Mediterránea.

    “A pesar de la distancia, ambas áreas comparten un clima mediterráneo y, posiblemente, zonas de la actual Sudáfrica han tenido una gran influencia en la radiación evolutiva de plantas e insectos en la cuenca del Mare Nostrum”, ha revelado Rojo.

    Muchas de estas plantas bulbosas, como tulipanes, narcisos o lirios, tienen gran importancia económica y la interacción de las larvas (se alimentan de los bulbos) y las moscas adultas (polinizadoras) servirá tanto para controlar las especies plaga de plantas ornamentales como para entender su importancia ecológica y evolutiva en la naturaleza.

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Fuente: EFE

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