3 de marzo de 2016 18:20 PM
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La suba del maíz puso en rojo al etanol

Desde diciembre, el valor del cereal subió más de 160%. Afecta a una industria cordobesa clave con precio regulado por la Nación.

La producción nacional de etanol sobre la base de maíz –que tiene en la provincia de Córdoba a su principal asiento– arrancó el año con pérdidas. La suba en el precio del cereal, a partir de la eliminación de las retenciones y de las restricciones para su comercialización, ha impactado dentro de la matriz de costos que tiene la industria del biocombustible.

El reajuste de más del 160 por ciento que tuvo la cotización del maíz desde mediados de diciembre pasado (pasó de 800 pesos por tonelada a 2.100) aún no se ha reflejado en el valor mayorista del etanol que la Secretaría de Energía de la Nación fija todos los meses, a través de una fórmula polinómica.

Según confirmaron a La Voz del Interior empresarios del sector, los 8,42 pesos por litro que el Gobierno fijó en febrero como precio mayorista para la entrega a las petroleras para el corte con la nafta ya no son rentables para la actividad y están muy por debajo de los costos de producción.

 

 

Esquema

En septiembre de 2014, a través de la resolución 44 de la Secretaría de Energía, el gobierno nacional, hasta entonces en­cabezado por la expresidenta ­Cristina Fernández, dispuso un nuevo método de cálculo para los precios del etanol de maíz y de caña de azúcar.

Ese cambio le impidió a la industria aprovechar en esa etapa la baja de los precios del maíz. Para la determinación del valor se tuvo en cuenta el costo del maíz (cotización), la mano de obra, el costo del vapor para su elaboración –en el que se tiene en cuenta el valor del gas en boca de pozo– y el precio de la energía; todo multiplicado por un factor de correlación que tiene en cuenta el recupero de la inversión, el pago de los impuestos correspondientes y la rentabilidad considerada.

La normativa precisa que el precio de venta del etanol no podrá tener una variación intermensual superior al cinco por ciento, salvo cuestiones excepcionales.

“Creo que la suba que mostró el costo del maíz es una cuestión excepcional para que el Gobierno vuelva a aplicar el valor de fórmula para el etanol de maíz”, afirman en el sector.

A partir del reclamo realizado, las etanoleras esperan que en los próximos días, cuando el Ministerio de Energía oficialice el valor de marzo, se actualice el precio mayorista que debería rondar los 10,20 pesos por litro. En febrero, el Gobierno había fijado un precio de 10,60 pesos por litro para el etanol con­feccionado a partir de la caña de azúcar, la otra fuente de ­provisión del biocombustible con que las petroleras mezclan con el 10 por ciento a la nafta que se comercializa en el mercado interno.

La puesta en marcha del nuevo método de cálculo generó en su momento pérdidas econó­micas en la producción del etanol. De cobrar en septiembre 
de 2014 un valor de 9,54 peso 
por litro (bajó la resolución 1.294/2008), la industria terminó cobrando en marzo pasado 6,95 pesos por litro.

En abril, el Ministerio de Planificación de la Nación modificó el cálculo del precio, con algo más de rentabilidad, hasta llegar en febrero pasado a un valor de 8,42 pesos por litro.

“No pedimos modificar el método de cálculo, porque sería nuevamente cambiar las reglas de juego y generar inseguridad jurídica para las empresas. Solo solicitamos que se actualice el precio, debido a la excepcionalidad que ha causado la suba abrupta del precio del maíz”, entienden en el sector.

 

 

Incidencia

La industria del etanol sobre la base de maíz se ha convertido en un sector estratégico para Córdoba. Además de ser la principal productora nacional del cereal (con casi 10 millones de toneladas), la provincia se ha convertido en el mayor polo industrial en la elaboración de este combustible renovable, con inversiones en los últimos años por alrededor de 300 millones de dólares.

Sus plantas radicadas en Río Cuarto (Bio4), en Villa María (ACA Bio) y en Alejandro Roca (Promaíz) aportan casi 40 por ciento del etanol que se utiliza para mezclar las naftas.

Para cumplir con el corte obligatorio del 10 por ciento, la producción anual del etanol 
de maíz aporta 480 millones de ­litros al año. Para ello es necesario industrializar alrededor de 1,2 millones de toneladas 
de maíz.

De la mezcla total del 10 por ciento con el biocombustible, seis puntos porcentuales lo provee la industria elaboradora sobre la base de maíz y el resto la caña de azúcar.

El Gobierno nacional acaba de anunciar que elevará a 12 por ciento la presencia del etanol en las naftas, un crecimiento que será cubierto con exclusividad por los ingenios azucareros. Cuando se concrete este anuncio, el etanol de maíz y de caña de azúcar participarán con la misma magnitud.

Fuente: Agro Voz

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