4 de marzo de 2016 11:46 AM
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Gracias Cristina por tanta pobreza: tamberos deben regalar vacas de descarte por el desmantelamiento de la industria del corned beef

No sólo el precio de la leche es horrible.

La noticia de que los tamberos están en problemas graves por los bajísimos precios recibidos por la leche es sólo una parte de la noticia. Las vacas de descarte –otra fuente de ingresos para el productor– están a precio de remate gracias al desmantelamiento de la industria elaboradora de termoprocesados bovinos.

 

Uno de los tantos logros de la política agropecuaria kirchnerista fue promover la inviabilidad del negocio del corned beef: de las más de 10.000 toneladas de ese producto exportadas en 2011 se colocaron apenas 4200 toneladas en 2012 para prácticamente desaparecer de mercado mundial a partir de 2013 (ver gráfico).

 

Luego de que la filial local de la brasileña JBS –principal elaboradora de corned beef– desmantelara esa unidad de negocio, los intentos del entonces gobernador de Entre Ríos Sergio Uribarri por reflotar –con fondos públicos– la producción de termoprocesados fue un completo fracaso.

 

Los precios de los animales de descarte de tambos se derrumbaron a la par del colapso de la industria de termoprocesados porque, precisamente, son las denominadas “vacas conserva” las que se emplean para elaborar corned beef (no van a comprar un novillo premium para recontracocinar la carne y meterla en una lata).

 

La vaca conserva buena registró ayer en el Mercado de Liniers un precio promedio de 9,74 $/kg, mientras que un año atrás cotizó a 8,93 $/kg. Es decir: en términos reales –considerando una inflación anual del 35,1% según el IPC San Luis– el precio de esa categoría se destruyó.

 

En Uruguay, en cambio, el negocio del corned beef siguió operando sin inconvenientes en los últimos años. En 2015, según datos del Inac, exportó más de 5200 toneladas de corned beef (en su mayor parte a EE.UU.).

Fuente: Valor Soja

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